null: nullpx

Por qué es una buena noticia para las mujeres que Ruth Bader Ginsburg no quiera retirarse todavía

Durante 24 años como magistrada, Ginsburg ha prestado su voz para casos cruciales en la lucha de las mujeres por lograr la igualdad, y este fin de semana anunció que se quedaría en la Corte Suprema al menos cinco años más antes de retirarse.
31 Jul 2018 – 3:48 PM EDT

Ruth Bader Ginsburg tiene 85 años y el pasado domingo prometió durante una conversación con CNN a la salida de un teatro que al menos hasta que cumpla 90 años no se moverá de su silla en la Corte Suprema de Justicia.

Desde 1993, Ginsburg ha librado grandes batallas en favor de los derechos de las mujeres como magistrada e incluso antes de serlo. Durante toda su carrera ha defendido sus derechos, al igual que los de otros grupos marginalizados. En 1996, por ejemplo, formó parte de la mayoría que decidió que el Virgininia Military Institute, la única universidad que seguía siendo exclusiva para hombres en ese momento, debía comenzar a aceptar mujeres entre sus alumnos.

En 2016 también fue responsable del fallo 5-3 sobre el caso Whole Woman's Health v. Hellerstedt, el mayor caso de derecho al aborto desde Roe v. Wade, que imponía enormes restricciones a los proveedores de abortos en el país. Allí escribió: "Esta ley (la HB2) no protegerá genuinamente la salud de las mujeres. Cuando un estado limita el acceso a abortos seguros y legales, las mujeres se ven en situaciones desesperadas que ponen en riesgo su salud y seguridad.

Esta juez menuda, de pausada voz, tiene en redes sociales el mismo arrastre de una estrella pop. Y cuando anunció sus planes de jubilación, los seguidores de Twitter comenzaron a ofrecerle incluso sus órganos, de modo que pudiese permanecer más tiempo en el máximo tribunal.

"Es posible cambiar mi estatus de donante de órganos a: 'Por favor, dárselo a Ruth Bader Ginsburg", escribió una usuaria en Twitter. "La jueza puede tomar uno de mis riñones, no los estoy usando", añade otra.


Además de su prolífica carrera judicial, Ginsburg es protagonista de un documental titulado 'RBG', por sus iniciales, que se convirtió en hit de taquilla. También cumplió su gran sueño de ser extra en la ópera La hija del regimiento en Washington y sus célebres frases han saltado de las sentencias a las pancartas.

Su cara, de hecho, estuvo estampada en camisetas y chaquetas de muchas asistentes a la Marcha de las Mujeres que se celebró Washington, un día después de la toma de posesión del presidente Donald Trump. Con ese gesto, las mujeres reconocían que la magistrada es tal vez la mujer más poderosa en Washington.


Pero ahora su rol parece más valorado que nunca, pues el ala más liberal del tribunal se ha visto debilitada con las más recientes nominaciones de Trump: Neil Gorsuch, quien ya fue ratificado por el Congreso como uno de los jueces del máximo tribunal tras la muerte de Antonin Scalia, y ahora el propuesto juez Brett Kavanaugh.

Ginsburg, además de asegurar que estará al menos cinco años más en la Corte, le dijo a reporteros de CNN después de salir del estreno de una obra de teatro, que no hay forma de que sea forzada a abandonar su puesto antes de que esté lista para irse: "No se pueden establecer límites de términos, porque para hacer eso hay que enmendar la Constitución. El Artículo 3 dice que podremos mantener nuestras oficinas mientras mantengamos buen comportamiento y la mayoría de los jueces se portan muy bien", agregó bromeando.


El cargo de magistrado de la Corte Suprema de Justicia es vitalicio y los candidatos a ocuparlo son escogidos por el presidente, y luego confirmados por el Senado.

Algunos demócratas presionaron a Ginsburg hace años para que se jubilara y el presidente Obama tuviera la oportunidad de hacer un nuevo nombramiento. Pero ella defendió que tenía sus facultades físicas y mentales en orden como para seguir en el alto tribunal.

En fotos: La Marcha de las Mujeres llega a las principales ciudades de EEUU impulsada por el movimiento #MeToo

Loading
Cargando galería
Publicidad