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¿Pasarías el test de salud mental que Donald Trump pidió que le hicieran?

Aunque a simple vista el MoCa test en el que el presidente obtuvo un puntaje perfecto de 30 sobre 30 es sumamente sencillo, los estudios confirman que es una de las herramientas más eficaces para detectar signos de demencia senil o de problemas con las funciones ejecutivas del cerebro de manera temprana.
11 Ene 2018 – 09:35 AM EST
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El test de MoCa se debe realizar en 10 minutos y si el evaluado consigue un puntaje por encima de 26 se considera que no hay deterioro cognitivo.

Aunque el doctor Ronny Jackson había decidido que Donald Trump no necesitaba someterse a una evaluación psicológica o cognitiva, el presidente le solicitó expresamente que incluyera este examen en su valoración, seguramente en respuesta a las múltiples críticas que recientemente se han levantado sobre su idoneidad para ocupar su cargo como líder del país, acentuadas con varias declaraciones que aparecieron publicadas en el libro 'Fire and Fury'.

En una rueda de prensa, el médico de la Casa Blanca explicó que después de llevarse a cabo el test conocido entre los expertos como MoCa (Montreal Cognitive Assessment), Trump había conseguido un puntaje perfecto: 30 sobre 30.

¿Pero de qué se trata este test que se ha usado para detectar síntomas de demencia, o para diagnosticar problemas de funciones cognitivas después de un infarto? Aunque las preguntas parecen básicas y muy sencillas la inhabilidad para completar algunos de los aspectos del test revelarían diferentes tipos de declive mental en un paciente.

Varios estudios han demostrado que este test puede develar problemas con las funciones ejecutivas del cerebro, tales como planificar, enfocar la atención, recordar instrucciones y hacer múltiples tareas con éxito, incluso antes de que otros síntomas de demencia aparezcan.



En su parte inicial, en donde mide habilidades visoespaciales, el test le pide al paciente que primero relacione cada letra del alfabeto con el número que le corresponde, y muestra a manera de ejemplo cómo el 1 está relacionado con la A y cómo la secuencia termina con la letra E. Luego le pide que copie un cubo y lo dibuje en el espacio en blanco y finalmente que dibuje un reloj que indique las 11 y 10, ejercicio en el que además de evaluar que el horario y el minutero efectivamente señalen los números correctos, analiza los números, sus secuencias correctas y el contorno del reloj.

En algunos ejemplos en internet se puede ver cómo algunas personas con problemas no son capaces de ejecutar una tarea tan sencilla.

En el segmento de ‘Indentificación’, el test le solicita al que lo practica que identifique la figura de tres animales ordinarios. Luego pasa a evaluar la memoria dando una simple instrucción al especialista que esta realizando el test: “Lea la lista de palabras. El paciente debe repetirlas. Haga dos intentos. Recuérdeselas 5 minutos más tarde”. Las palabras que se deben recordar son: rostro, seda, iglesia, clavel y rojo.

En los ejercicios de atención se juega con secuencias numéricas que el especialista lee y el paciente debe repetir una de forma normal y la otra a la inversa. También deberá dar un golpe en la mesa cada vez que oiga la letra A, y finalmente tendrá que restar de 7 en 7 empezando desde 100.

Para evaluar las capacidades con el lenguaje, el test pide repetir dos frases: “El gato se esconde bajo el sofá cuando los perros entran a la sala” y “Espero que él entregue el mensaje una vez ella se lo pida” y luego que se digan la mayor cantidad de palabras que comiencen con la letra p.

Luego de otro ejercicio de abstracción solicita que el paciente dé una información final y básica: el día, el mes, el año y la localidad.

Después de hacer la prueba en su totalidad es fácil deducir que esto no es más que un examen que cualquier adulto normal pasaría con facilidad, una prueba que parece tan sencilla como recitar el alfabeto o como ver el reloj, pero justamente esa confirmación es la que parecen querer los doctores de Trump que quede en el ambiente. Si bien este test no mide personalidad ni juicio, y mucho menos dice quién está y quién no capacitado para ocupar el cargo de presidente de los Estados Unidio, sí confirma que muchas de las críticas que se le han hecho a Trump como que sufre de demencia senil son infundadas.

El médico Ronny Jackson dejó claras sus conclusiones: "Mentalmente es muy agudo, está apto para el cargo". Además vaticinó: "permanecerá siendo apto por el resto de su mandato e incluso por el resto de los otros 4 años si es electo".

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