Opinión: ¡Qué ñáñaras! Ya dejen de poner eñes donde no van

El Columbia vs. Colombia no es nada comparado con una nueva necedad: #SonEmpanadasNoEmpañadas
Opinión
Laura vive en Nueva York. Se siente periodista entre los blogueros; bloguera entre los periodistas y está considerando seriamente cambiar su apellido por Martíñez.
2016-06-07T08:00:00-04:00

A menos que vivan en una cueva, debajo de una roca, sin Wi-Fi ni conexión celular – o que no lleven años leyendo mi blog (¿qué esperan?) – ya estarán enterados de que la incansable lucha de los hispanos en EE.UU. contra el #ItsColombiaNotColumbia no ha llegado a buen puerto. Y es que no importa cuántas veces nos cansemos de repetir que el-país-se-llama-Colombia-y-no-Columbia, nunca falta el necio que se empeñe en confundir el nombre de la nación sudamericana con el de la universidad neoyorquina o el distrito donde se ubica la capital estadounidense.

Tanta es la confusión, que algunos negocios cercanos a la universidad de Columbia, temerosos de cometer la famosa falta, ahora están escribiendo Colombia, cuando en realidad deberían escribir Columbia. Un lío, pues.

El caso es que ahora un nuevo trasgresor a la lengua hispana está asomando su cabeza aquí, en el país del Spanglish, donde lo latino es cool y donde al parecer ya todos son expertos en la lengua de García Márquez (ilustre nativo de Colombia, no Columbia). Con ustedes: “La eñe que no viene al caso”.



Se trata de una interesañte teñdencia que consiste en poñer eñes a diestra y siñiestra, siñ importar si vieñeñ o ño al caso ¿Fastidioso, no es cierto? Pues sí, pero ya ni modo; negocios grandes y pequeños han abrazado las eñes con singular entusiasmo; tanto así que no te sorprendas de toparte con un restaurante “auténtico latino”, con un meñú de delicias, algunas bañadas en salsa de chile habañero.

Rellenos de faltas gramaticales

Yo creo que todo esto tiene que ver con la creciente popularidad de la llamada gastronomía étnica en este país, que no solo ha resultado en las tostadas de $17 dólares, sino en platillos tan exóticos como las empañadas, que supongo que son como las empanadas, pero rellenas de faltas gramaticales.

Para muestra, varios botoñes – digo, botones – como estas “empañadas” de un localito de comida en Woodstock, Nueva York, que a un precio de $3.50 dólares, más vale que sean buenas, o mejor dicho, bueñas. (Supongo que las que no llevan eñe son más baratas, pero francamente mejor ni pregunté).



Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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