Aunque es una decisión muy esperada, algunos de los pasajeros estadounidenses aislados en el crucero en Japón desde hace casi dos semanas se han mostrado molestos con la medida, que los expone más a la enfermedad y demorará aún más el regreso a su vida normal.
Con 356 casos confirmados de coronavirus a bordo, 70 de ellos anunciados este domingo, el barco es el mayor foco de la epidemia fuera de la China continental.
El fin de la cuarentena, impuesta el pasado 3 de febrero, estaba planificado para el próximo día 19 y el inicio del desembarco para el 21. Pero el plan de evacuación de Estados Unidos retrasa los planes de todos de volver a la normalidad, ya que en un correo electrónico que les llegó este sábado se les anuncia que al llegar al país serán puestos otra vez en cuarentena en una base militar.
Los que opten por no tomar el vuelo charter este domingo no podrán pisar suelo estadounidense en otros 14 días, al igual que las personas que estén infectadas con el virus, que serán trasladas a Japón para su recuperación antes de volver a casa.
Si al final no van a poder volver a su vida normal, como podría ser si salieran ya de la cuarentena impuesta por Japón, para algunos esta medida es más bien un problema. ¿Por qué el gobierno tardó tanto para implementarla?, se preguntan.
Dentro del barco todos están siendo testados poco a poco, pero los estadounidenses que se evacúan este domingo ya no lo serán.
"De la tragedia a la comedia, a la farsa", tuiteó Matthew Smith, un pasajero estadounidense retenido en el crucero.
"El gobierno de los EEUU quiere llevarnos sin pruebas, llevarnos de regreso a los EEUU con un grupo de otras personas no analizadas y luego ponernos en dos semanas más de cuarentena? ¿Qué sentido tiene eso?", escribió.
Desde el inicio de la cuarentena muchos pasajeros han estado mostrando los detalles de la vida a bordo estos días en las redes sociales.
Este domingo, Smith documentó el inicio de la evacuación, mostrando una imagen en la que se veían los autobuses que llegaron para empezar el traslado de los estadounidenses a sus vuelos de regreso.