Salud Mental

¿Pasas mucho tiempo enganchado a los videojuegos? La adicción será considerada un trastorno

Los videojuegos no son perjudiciales per se, pero sí cuando se usan de forma excesiva o interfieren con la vida cotidiana. Explicamos por qué la Organización Mundial de la Salud tomó la decisión de considerarla una enfermedad mental, a pesar de la oposición de varios especialistas.

Jugar videojuegos demasiado tiempo y con demasiada frecuencia de forma que interfieran con la vida diaria será considerado un problema mental por la Organización Mundial de la Salud, que incluirá el trastorno en la actualización de su clasificación de enfermedades, que no se revisaba desde 1990.

La decisión, que no ha estado exenta de controversias, se sustenta en el argumento de que cuando la persona no puede controlar el impulso de jugar o detenerse aunque esto interfiera con su vida personal, es “un patrón de comportamiento lo suficientemente severo como para ocasionar impedimentos familiares, sociales, educativos y ocupacionales”, tal y como se lee en el bosquejo del nuevo manual diagnóstico de la OMS, llamado en el ICD-11, que estará listo en mayo de 2018.

Según la OMS, tres rasgos caracterizan el mal uso de los juegos digitales (sean o no a través de Internet).

  1. No poder controlar la conducta del juego en cuanto a inicio, frecuencia, intensidad, duración, finalización y contexto en el que se realiza.
  2. Aumento en la prioridad que se otorga al juego digital frente a otros intereses y actividades diarias.
  3. Mantener la conducta a pesar de que haya consecuencias negativas.

El organismo aclara que el comportamiento debe ser evidente durante un período de al menos 12 meses para que pueda diagnosticarse el trastorno, aunque este podría ser menor si los síntomas son severos.

Por tanto, no se trata de que el videojuego sea dañino per se, sino de un uso excesivo e incontrolable que sí puede generar efectos adversos. El abuso de otras tecnologías como los móviles o Internet no fueron evaluados.

El que este trastorno se incluya en el nuevo manual de enfermedades de la OMS permitirá que los países puedan considerarlo al tomar decisiones de salud pública destinadas a la prevención y tratamiento.

Según el profesor de psicología de la Universidad de Stetson, Chris Ferguson, esto facilitará que las aseguradoras también cubran los costos asociados al desorden de videojuegos. “La gente que tiene centros de tratamiento para la adicción a los videojuegos ahora podrá recibir reembolsos, en el pasado no han podido”, declaró a CNN.

Polémica

No todos los expertos coinciden con la decisión de la OMS. Cuando se planteó la idea inicialmente, un grupo de especialistas la criticó por considerar que “no está nada claro que estos problemas puedan o deberían atribuirse a un nuevo trastorno” y que su inclusión podría generar abundantes falsos positivos.

La Asociación Estadounidense de Psiquiatría no incluye esta condición en su Manual Diagnóstico y Estadístico, pero sí lo menciona en una sección y aclara que no descarta el hacerlo en un futuro, pero que hace falta más investigación en torno al tema.

Algunos especialistas opinan que la inclusión del desorden de videojuegos en el manual de la OMS abrirá un debate importante sobre cómo definirlo y la mejor forma para abordarlo. Douglas A. Gentile, profesor de psicología de la Universidad de Iowa comenzó a investigar el trastorno con la intención de demostrar que realmente no era un problema, pero “a medida que más lo estudiaba, más parecía que las personas realmente tenían un problema”, contó a CNN.

En la última década se han visto algunos casos de personas en los que el uso de videojuegos ha resultado en fatalidades. En 2011, una mujer de Nuevo México pasó tanto tiempo jugando que dejó de atender a su hijo pequeño que murió de malnutrición y deshidratación. En 2015, un hombre fue encontrado muerto debido a un paro cardíaco luego de haber jugado sin parar durante tres días consecutivos.

Un estudio publicado en 2009 por Psycological Science concluyó que casi 9% de los estadounidenses con edades comprendidas entre 8 y 18 años exhibía rasgos de uso patológico de los videojuegos. La psicóloga clínica Elena Constant explicó a Univision Noticias que para evitar esto los padres deben estructurar un horario y supervisar a los niños: “Que no nada más estén dentro de la computadora o los videogames”.