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Adultos Mayores

6 maneras de inculcar la gratitud en los nietos

Ser agradecido es una virtud que se aprende y que es esencial para la vida. Los abuelos pueden convertirse en los mejores maestros para enseñarla. Expertos en psicología explican cómo.
15 Abr 2018 – 03:32 PM EDT
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La investigación ha demostrado que los niños que se sienten agradecidos están más satisfechos con la vida, son menos propensos al estrés y son más compasivos. Crédito: iStock

Uno de los mejores regalos que los abuelos pueden hacerle a sus nietos no es algo físico para envolver y dárselo de cumpleaños. Por el contrario, simples palabras y acciones pueden ayudar al niño a ver cuánto de bueno hay en su vida.

“La gratitud es nuestra conexión positiva con el pasado”, asegura Nansook Park, profesor de psicología en la Universidad Estatal de Michigan, que estudia los efectos de la gratitud en los niños. “Nos da la sensación de que hay cosas buenas a nuestro alrededor y esas cosas buenas en nuestra vida son el resultado de las contribuciones de otros”.

Los sentimientos de gratitud pueden alterar la percepción que el niño tiene del mundo, de su familia y de sí mismo. La investigación ha demostrado que los niños que se sienten agradecidos están más satisfechos con la vida, son más compasivos, más capaces de desempeñarse bien académicamente, tienen más probabilidades de tener una relación cercana con los miembros de su familia y son menos propensos al estrés, a la depresión y a tener encuentros sexuales prematuros.

Los niños necesitan que se les enseñe acerca de la gratitud para cosechar sus beneficios; es una habilidad aprendida. Pero es más fácil de enseñar de lo que se piensas Los abuelos pueden ayudar a cultivar un fuerte sentido de gratitud en nietos de todas las edades, desde niños hasta adolescentes. Explicamos cómo.

Ser un ejemplo a seguir

“La investigación muestra claramente que los jóvenes aprenden al observar, no al escuchar”, dice Park. “Los jóvenes que crecen observando a los adultos a su alrededor que practican cotidianamente la gratitud tienen más probabilidades de internalizar esos conceptos y adoptar ese tipo de práctica”.


Los nietos cuyos padres o abuelos no demuestran gratitud tienen menos probabilidades de cultivar la gratitud ellos mismos, incluso si los adultos en sus vidas se lo dicen.

“Si no lo modela usted mismo, no tendrá ningún impacto”, aclara el psicólogo Eric Dlugokinski, profesor emérito de la Universidad de Oklahoma.

Más allá del simple “gracias”

Desde una edad temprana, a los niños se les enseña a decir gracias por los regalos o las atenciones. Pero decir las palabras por reflejo no significa que estén agradecidos.

“A menudo lo hacen porque se les ha pedido y saben que es una convención social”, explica Katelyn Poelker, profesora asistente de psicología en Hope College en Holland, Michigan, quien estudia los efectos de la gratitud en los niños. “Es quizás más un ritual que, ‘Guao, entiendo totalmente todos los problemas que tuvo esta persona para conseguirme este juguete que realmente quería’”.

Puedes ayudar a tus nietos a comprender la gratitud al enseñarles por qué decir gracias y no solamente cuándo.

“Es importante explicar el razonamiento detrás de esas gracias automáticas”, aclara Poelker. “Solo puedes sentir gratitud cuando entiendes lo que la otra persona tuvo que hacer para que fuera una realidad para ti. Un niño más pequeño no puede pensar de la misma manera que un niño mayor, así que debes explicarlo: ‘La abuela llamó a mamá para ver lo que querías, y luego condujo hasta la tienda y lo escogió para ti’”.

Darle herramientas para superar la adversidad

Naturalmente, todo abuelo quiere proteger a sus nietos de la desilusión. No puede detener el desarrollo de los acontecimientos, pero el infundirles un fuerte sentido de gratitud puede ayudar.

“Es parte de la vida ganar algunas y perder otras. No se trata de si te derrotan en algo, es si te recuperas. La resiliencia es la capacidad de recuperarse de las pérdidas”, dice Dlugokinski.

Si tu nieto está acostumbrado a pensar en cosas por las cuales él o ella está agradecido, será más fácil encontrar revestimientos de plata para situaciones difíciles y así recuperarse.

“La gratitud es alentar a los jóvenes a cambiar el enfoque de lo que salió mal”, aclara Poelker. “Es enmarcar decepciones y pérdidas en términos de lo que todavía tienes. Incluso si pierdes el torneo de fútbol, todavía tienes que pasar 16 semanas con el equipo: las grandes amistades, las lecciones aprendidas y tal vez el próximo año lo hagamos mejor”.

Elogiar

Felicitar a su nieto es una excelente manera de expresar gratitud de una manera sencilla.

“Es bueno reconocer el éxito, pero es especialmente bueno reconocer el esfuerzo. Si alguien lo ha intentado con todas sus fuerzas y no logró, reconozca eso. Podrán volver y hacer el mismo esfuerzo y para que funcione la próxima vez”, dice Dlugokinski.

No solo le digas a tu nieto que estás agradecido por sus acciones: explícale por qué.

“No tiene que ser una conversación larga”, precisa Poelker. “Explica que las acciones tienen consecuencias. Si te tomas el tiempo para explicar las cosas de vez en cuando, ahí es donde reside realmente el poder de esas interacciones”.

Ofrecer una perspectiva

Aunque los adolescentes pueden parecer enfocados en sí mismos, no necesariamente se han olvidado de la gratitud.


Los adultos pueden ayudar a los adolescentes a abrazar la gratitud señalando los sacrificios que otros han hecho por ellos.

“Anímelos a ver cosas desde múltiples puntos de vista”, sugiere Poelker. “Eso los ayudará a apreciar mejor todas las cosas amables que han hecho por ellos”.

Expresiones de gratitud

Cuando tu nieto reciba un regalo, puedes alentarlo a escribir una tarjeta de agradecimiento. Si comienzas temprano, la escritura de cartas puede convertirse en un hábito positivo.

“Si los adultos lo hacen divertido con los jóvenes y realmente explican el significado de la actividad, (escribir notas de agradecimiento) puede ser parte de un ritual familiar”, dice Park. “Sin embargo, si los adultos demandan o predican a los jóvenes para que lo hagan como una obligación mientras no lo hacen, no solo es menos eficaz sino que crea resentimiento y resistencia”, insiste.

Los niños más pequeños pueden acostumbrarse a dibujar imágenes de agradecimiento. Los niños mayores pueden buscar más profundamente dentro de ellos mismos.

“Recomiendo que la nota explique por qué el niño está agradecido, en lugar de solo decir ‘Gracias por el regalo. Así fortaleces ese vínculo, reconociendo algo más profundo que, ‘Oye, me compraste algo’. Es beneficioso tanto para el benefactor como para el beneficiario”, recalca el experto.

*Lisa Fields es una escritora que cubre temas de psicología y salud relacionados con el lugar de trabajo. Publica frecuentemente en WebMD y Reader’s Digest.

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