El
aumento constante en el
precio de la carne de res
presiona a los tradicionales
restaurantes de
barbacoa en
Texas, obligando a los propietarios a
modificar sus menús y ajustar tarifas. Comerciantes locales como Melissa González explican que
incrementan entre uno y dos dólares por platillo para cubrir la compra de mercancía sin perder calidad. La
crisis afecta a negocios con más de 30 años de antigüedad que buscan preservar su legado gastronómico.
¿Quién es el astronauta hispano que integrará la tripulación de la misión Artemis III de la NASA?