Una nueva legislación en Florida establece que las
licencias de conducir emitidas, renovadas o reemplazadas a partir de 2027 deberán indicar si el titular es
ciudadano estadounidense o si posee otro
estatus migratorio. La medida ha generado una división: hay quienes apoyan esto, mientras que grupos muestran gran preocupación por la
comunidad inmigrante.