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Menos del 0.1% de la energía de Florida procede del sol, pero una votación popular quiere cambiarlo

Curiosamente, el Estado del Sol es uno de los peores en el país en el desarrollo de la energía solar. Una votación que se celebrará el próximo 30 de agosto podría cambiar eso.
20 Ago 2016 – 5:20 PM EDT

En casi todo Estados Unidos, la energía solar está ganando terreno. California tiene instalada suficiente capacidad solar como para servir a más de tres millones de hogares. Arizona, Carolina del Norte y Nueva Jersey sumados abastecen a un millón de residencias. En cuanto a trabajos, la industria solar crea 12 veces más empleos que el resto de los sectores productivos.

Pero eso no ocurre en Florida. Irónicamente, el llamado estado del sol ni siquiera figura entre los primeros 10 cuando se trata de capacidad solar. Actualmente, en Florida, menos de un 0.1% de la energía que se consume se genera gracias al sol. Y aunque es el tercer estado de la nación en cuanto a potencial para obtener energía solar con paneles, en la práctica solo logra el lugar 14 en capacidad instalada.

Una nueva enmienda pretende cambiarlo: se vota a finales de agosto y podría dar un nuevo uso a esos rayos de sol que tanto buscan los turistas y los retirados en Florida.

Jubilados que buscan el sol pero no lo consumen

“Florida es el estado del sol, pero está muy por detrás en energía solar", dice Sean Gallagher, vicepresidente de asuntos de estado en la Asociación de Industrias de Energía Solar. "Está incluso por detrás de estados desde los cuales las personas migran hacia Florida para tomar el sol. Eso no tiene ningún sentido".

Nueva Jersey, un estado que es apenas una fracción de la superficie de Florida (por no hablar que tiene muchos más días grises), tiene seis veces más capacidad de energía solar en funcionamiento.

En estados como Hawai, California, Vermont y Nueva York es obligatorio que las empresas de servicios públicos obtengan una parte sustancial de su energía de fuentes renovables, incluyendo la solar. En Hawai, las empresas de servicios públicos deberán estar produciendo el 100% de su energía de una fuenta renovable en el año 2045.

Florida, por su parte, no tiene ningún requisito mínimo.

La iniciativa que daría impulso a la energía solar

Una nueva iniciativa podría tumbar ahora una de las mayores barreras para la energía solar en Florida: los impuestos.

En Florida, las empresas que han instalado energía solar han debido pagar impuestos extra en paneles solares y otros equipos.

Este 30 de agosto, los electores de Florida están convocados a las urnas para votar una nueva iniciativa constitucional, la Enmienda 4, que pretende eliminar esos impuestos. Esta enmienda ha sido ampliamente difundida, cuenta con apoyo bipartidista y hasta el beneplácito de las empresas tradicionales de energía: algo sin precedentes para el impulso de las fuentes renovables.

“La Enmienda 4 es una gran cosa”, sentencia Alissa Jean Schafer, portavoz y gestora de políticas de Southern Alliance for Clean Energy, parte interesada en esta votación. “Cuando empezamos a buscar los cambios que necesitábamos que ocurrieran en Florida para que el estado pudiera aprovechar su potencial solar, los impuestos encabezaron la lista.”

En esencia, esta enmienda haría que las casas y negocios no tengan que pagar impuestos adicionales cuando el valor de su propiedad aumenta debido a la instalación de equipos para producir energía solar. Ya existe una política de este tipo en vigencia para algunos propietarios de casas; esta enmienda lo expandiría.

La enmienda también busca eximir de impuestos a los equipos solares arrendados.

Un amplio apoyo pero con potentes voces en contra

La medida bipartidista fue puesta en la boleta de votación por parte de la Legislatura de Florida en primavera y debe obtener el 60% de votos a favor para ser aprobada el 30 de agosto. Una amplia variedad de grupos apoya la propuesta, incluida la Florida Retail Federation, Nature Conservancy, Christian Coalition y Conservatives for Energy Freedom.

La semana pasada en una rueda de prensa en Opa-Locka, el reverendo Al Sharpton, influyente en la comunidad afroamericana, se convirtió en la primera voz prominente en oponerse a la medida. Considera que las exenciones son un “obsequio corporativo” que disminuiría los impuestos disponibles para invertir en programas sociales.

“Yo creo que es exactamente lo contrario”, aseveró a Florida Politics el senador estatal Jeff Brandes, republicano que también avala la medida.

“Esto beneficia a las escuelas públicas y ayuda a los negocios a diversificar su energía, a instalar paneles en sus techos u otros aparatos y creo que toda la comunidad se va a ver beneficiada de ello”, añadió.

“La Enmienda 4 tiene que ver con el potencial de nuestro estado, el estado del sol", declaró el representante estatal José Javier Rodríguez a Univision Noticias. "Al dar un alivio en los impuestos de propiedad a aquellos negocios y hogares que invierten en paneles solares, se da impulso a estas inversiones. Aunque sabemos que los paneles solares no están al alcance de todos, esto ayuda a reducir el costo. En un momento en que los negocios y hogares en mi distrito se ven amenazados por aumentos en las tarifas de la FPL [Florida Power & Light], cualquier alivio que podamos brindar a personas que buscan alternativas para no depender de la FPL será de alto beneficio para nuestras comunidades”.

Schafer dice que una mejor política de impuestos es simplemente "otra herramienta de la caja de herramientas" de la política solar en la Florida. "Todavía tenemos un camino muy largo por recorrer", dice ella. "Múltiples políticas en Florida aún tienen que cambiar".

Otra medida más controversial

El amplio apoyo a la enmienda 4 es muy diferente al de otra enmienda constitucional que los residentes de la Florida votarán a finales de este año, la Enmienda 1, a la regulación de la venta de la infraestructura solar. Dicha modificación es mucho más controvertida.

Hasta ahora, los consumidores de Florida que desean instalar energía solar están obligados a depender de grandes empresas de servicios públicos del estado. En realidad, Florida es uno de los únicos estados donde la tecnología solar solo puede ser vendida por empresas de servicios públicos.

En muchos estados, los consumidores tienen la opción de elegir entre cientos de empresas que venden e instalan paneles solares a un bajo costo. Estas empresas alquilan equipos de energía solar para los propietarios de viviendas y les facturan mensualmente la electricidad generada. Algo que permite a la gente ingresar en el mercado con poco o ningún dinero como depósito y pagar a medida que avanzan. Como resultado de estas políticas en California, las instalaciones solares se encuentran cada vez más en barrios de moderados ingresos.

Una iniciativa llamada Floridians for Solar Choice trató de introducir una enmienda para cambiar las reglas en Florida, permitiéndole a empresas que no sean de servicios públicos vender energía solar para los consumidores. Pero el plan no recibió suficientes firmas para aparecer en la papeleta antes de que finalice el año.

En cambio, una modificación respaldada por los servicios públicos de la Florida sí aparecerá en noviembre. La llamada Enmienda 1 pondría en la constitución del estado las actuales normas sobre quién puede vender energía solar. En otras palabras, solo las empresas de servicios públicos.

Son compañías como Florida Power & Light Co, Tampa Electric Co y Duke Energy Florida, y argumentaron que la iniciativa legislativa para ampliar la oferta en equipos de energía solar despojaría a los gobiernos locales de las facultades de regulación, lo cual aumenta la posibilidad de violaciones de salud, seguridad y de las normas de construcción.

En marzo, la presidenta de la Corte Suprema de Florida, Barbara Pariente, escribió una fuerte oposición a la Enmienda 1, llamándola una manera intencional de confundir a los votantes. Es "un lobo disfrazado de oveja" ... "haciéndose pasar como defensor de la energía solar" dijo. "Que los consumidores de energía solar estén atentos", escribió Pariente.

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