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La razón por la que se salvan las delfines jóvenes de la cacería anual en Japón

De setiembre a abril de cada año, en la comunidad de Taiji fallecen cientos de cetáceos, pero otras decenas que sobreviven, quedan en cautiverio hasta fallecer.
2 Sep 2016 – 6:08 PM EDT


Cada setiembre empieza la temporada de captura de delfines en Japón

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Los delfines son de los mamíferos más inteligentes que existen, capaces de jugar y hacer piruetas y hasta de dormir con la mitad del cerebro -para permanecer alertas con la otra mitad-. Sin embargo, entre septiembre y abril de cada año cientos de ellos mueren a manos de pescadores de Taiji, Japón, en un evento que indigna a ambientalistas de todo el planeta pero que la comunidad defiende como tradicional (aunque la mayoría de los japoneses desconoce que se realiza), aseguran observadores de organizaciones como One Voice, Earth Island Institute y Elsa Nature Conservancy, AnimaNaturalis y Seashepherd.

Cerca de 700 delfines fueron sacrificados y descuartizados para la venta de su carne en 2014-2015 y unos 650 más entre 2015-2016. Este año aún no han trascendido fotografías ni datos desde esta bahía.

Algunos de los delfines capturados sobreviven, generalmente las hembras jóvenes, pero su futuro no es muy alentador para ellas, denuncian los activistas ambientales de AnimaNaturalis.

En su mayoría, estas delfines hembras son vendidas para espectáculos en delfinarios y parques acuáticos, lo que redunda en que ellas permanezcan hasta el último de sus días confinadas en piscinas como fuente de entretenimiento humano, alejados de su hábitat natural y de los demás animales. Además, su sistema de ecolocalización (que funciona como un radar a partir del sonido) no funciona en cautiverio.

Las ondas que envía su sistema de localización rebota en las paredes de los tanques (cosa que no ocurre en el mar) produciéndole perturbaciones.

Según la organización Protección Animal Mundial , se considera crueldad animal todo ‘uso’ que se haga de los animales con los delfines para el mero entretenimiento humano.

550,000 en cautiverio

“Existen al menos unos 550,000 animales en cautiverio en sitios turísticos alrededor del mundo y necesitamos que menos personas los visiten para que ese tipo de negocios se termine, los delfinarios y parques acuáticos son algunos de ellos. Nuestra meta es que se les reconozca a los animales su propia naturaleza y que no sean mantenidos en cautiverio hasta su muerte, convertidos en máquinas de producir dinero y de entretener a las personas”, asegura explicó el veterinario Roberto Vieto, Coordinador de Vida Silvestre de

¿Por qué hembras? La razón es que un animal que tiene la capacidad de reproducirse, resulta de mayor valor comercial para quienes tienen parques acuáticos.

La cacería anual de Taiji es la mayor matanza de delfines en todo el mundo y se perpetúa por diferentes intereses, entre ellos, ganancias de $300,000 por animal, denuncia el portal Dolphin Project. Muchas son las críticas a esta actividad anual, pero una de la que despierta mayor repudio es que, para atrapar a más animales en menos tiempo, los pescadores hieren deliberadamente a algunos de ellos en el agua. Se sabe que los delfines no abandonan a un miembro de la familia que está sufriendo. Por eso, quedan acorralados y más tarde son atacados con lanzas y garfios para apuñalarlos y desangrarlos, explican los biólogos de One Voice.

Dolphin Project recalca que la multibillonaria industria de los delfines para cautividad no está salvando a los delfines de la muerte. Están ayudando a mantener esta práctica. “El gobierno japonés no quiere que la gente sepa sobre esa bahía”, ha reiterado el conocido defensor de los delfines Richard O’Barr, quien fuera en los años sesenta el entrenador de delfines más famoso del mundo (entre ellos, el televisivo Flipper).

O’Barry fue también el personaje principal del documental The Cove (La Bahía), un trabajo de denuncia que consiguió un Oscar en 2009. En el film se consigue grabar con cámaras ocultas lo que ocurre con los delfines cada año en esa recóndita playa de Taiji.

“El trabajo continúa hasta que la masacre de delfines se acabe”, asegura O’Barry.



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