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El congreso de EEUU obtuvo en el 2017 la 'peor nota' por desempeño ambiental de los últimos 50 años

La calificación se obtuvo tras un análisis de los votos de todos los representantes sobre las iniciativas ambientales discutidas y los nombramientos de gobierno.
1 Mar 2018 – 12:48 PM EST
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A la evaluación del desempeño de los miembros del Congreso de EEUU se le llama la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental. Crédito: Getty Images

Durante el 2017, el Congreso de Estados Unidos desfavoreció algunas regulaciones en favor de la protección del medio ambiente, apoyando más bien una agenda coherente con la administración Trump de apoyo a los combustibles fósiles (y en detrimento de las energías limpias).

Los 124 republicanos en la Cámara y 46 en el Senado -que son mayoría- votaron en contra o pidieron revocar normativas para proteger el agua, el aire y la salud pública en cada oportunidad que tuvieron. Aunque los 27 senadores y 84 miembros demócratas de la Cámara mostraron su apoyo a las medidas ambientalistas, eso no fue suficiente en la mayoría de los casos.

Por esta razón, la llamada Liga de Votantes por la Conservación del Medio Ambiente (LCV) le otorgó al congreso de EEUU del 2017 su peor calificación ambiental en 50 años.

“En un año con devastadores huracanes e incendios forestales que demostraron la necesidad de luchar contra el cambio climático de manera urgente, el Congreso le dio la espalda a nuestras familias al aprobar a candidatos que niegan la existencia del cambio climático para ocupar altos mandos en agencias ambientalistas, votando para revocar protecciones para el agua limpia vitalmente importantes, y que aprobaron un espantoso paquete fiscal que abre el intacto Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico a la perforación petrolera y mucho más”, denunció Tiernan Sittenfeld, vicepresidenta para asuntos gubernamentales de LCV.

Para llegar a estas conclusiones la LCV evalúa desde 1970 a cada uno de los votos de todos los representantes sobre las normativas vinculadas a tópicos de interés público como energía, cambio climático, salud pública, tierras públicas y conservación de vida silvestre, así como el nivel de gastos en programas ambientales presentados durante el año.


A esta evaluación se le llama la Tarjeta Nacional de Evaluación Ambiental 2017 y excluye acciones de consenso sobre el medio ambiente y temas que no han sido votados y que no se encuentran en el registro.

En este caso se contabilizaron 19 votaciones en el Senado donde, por ejemplo, se rechazó la regla de protección de corrientes de agua y la regla que exige que las compañías de hidrocarburos den a conocer públicamente los pagos que hagan a gobiernos a cambio de petróleo, gas y minerales. Además, se planteó una resolución de rechazo a la Regla de Metano y Reducción de Desechos, así como debilitar la protección de flora y fauna silvestres contenidas en la lista de la Ley de Especies en Peligro.

También se incluyó la evaluación de ocho votaciones para confirmar a candidatos del gabinete criticados por su posición desfavorable al ambiente como el administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) Scott Pruitt -quien demandó a la EPA 14 veces cuando era el Procurador General de Oklahoma-, el secretario de estado Rex Tillerson -exsecretario de Exxon-, el Secretario del Interior Ryan Zinke -quien ya eliminó protecciones existentes en monumentos nacionales- y el director de la oficina de administración y presupuesto Mick Mulvaney, quien propuso reducciones radicales al presupuesto de programas y agencias ambientales. Además, se evaluó la participación de los congresistas en dos votaciones para los nominados a cargos judiciales como es el caso de Neil Gorsuch en la Corte Suprema.

“Nuestra organización no tiene afiliación de ningún partido, somos una familia de organizaciones con presencia en 25 estados y nos interesan las personas y su calidad de vida. Esta información busca que los votantes puedan conocer y evalúan si los políticos que eligieron representan sus intereses o más bien, los de sus patrocinadores. Se hace llegar a los tomadores de decisiones y hasta a los mismos representantes para que conozcan su propio desempeño. En muchos casos nos ha sorprendido que, al ver sus calificaciones ambientales en 0, hasta se sienten orgullosos de ello”, ha explicado a Univision Jennifer Allen, directora Nacional del Programa Latino de LCV.

Así, en las evaluaciones de esta organización, los congresistas republicanos pasaron de un desempeño favorable para el ambiente del 37% en 1970 al 5% en el 2017. Por su parte, los demócratas pasaron de un 50 a un 94% durante el mismo periodo.

"Ahora más que nunca necesitamos exigirles cuentas a los miembros del Congreso por sus votos en temas de protecciones vitales para la salud y la seguridad de los estadounidenses y por haber aprobado a candidatos que fueron escogidos expresamente para deshacer esas protecciones", expresó el senador Sheldon Whitehouse al conocer esta evaluación.

Por su parte, el congresista hispano Salud Carbajal aseguró: “Mientras la administración amenace nuestras tierras públicas y abra nuestros litorales a la perforación de hidrocarburos, seguiré poniéndome de pie para defender las protecciones ambientales”.

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