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Una reforma real de la salud pondría los intereses de los consumidores primero

“Los costos se han transferido de las compañías de seguro a los consumidores y familias. Al final de cuentas, lo que pareciera un intento de vendernos un producto de gobierno grande, se ha convertido en lo esperado: un flagrante fracaso.
Opinión
Executive Director of The LIBRE Initiative
2016-11-03T11:40:37-04:00


En el sector privado, cuando las compañías ofrecen un producto que los consumidores no necesitan o no desean, esos productos usualmente no permanecen mucho tiempo en el mercado. La nueva Coca Cola, los reproductores de video Betamax, y el Samsung Galaxy Seven son algunos productos que por una u otra razón los consumidores rechazaron, y en la actualidad solamente existen como objetos de colección. Pero con la ley del cuidado de la salud, el rechazo masivo de los consumidores no ha sido suficiente para que muchos en Washington se dediquen a remediar esta agravada situación. Por el contrario, sus partidarios dogmáticos están pidiendo sanciones aún más severas y rescates de compañías de seguro para mantener el sistema a flote. Y este es precisamente el enfoque equivocado.

Cuando el presidente Obama firmó la ley de salud asequible a principios del 2010, los expertos gubernamentales proyectaron que 22 millones de personas estarían inscritas en la cobertura para el 2016. En su lugar, la inscripción real ha sido solo de 11 millones. Para el 2017, la proyección fue 23 millones de inscritos. En cambio, la cifra final se estima ahora que será un poco más de 11 millones. Los números lo dicen claramente: los millones de consumidores que se esperaba se inscribieran para comprar las pólizas de Obamacare se niegan a hacerlo. La gente ha escuchado los anuncios de estas pólizas. Han examinado las opciones disponibles. Muchos se han inscrito en pólizas para desinscribirse luego de que han tratado de utilizarlas. Millones han enfrentado sanciones del IRS por incumplimiento. A pesar de todo esto, las personas no creen que Obamacare les ofrece la cobertura acorde con el costo de las pólizas.

Hace casi tres años, una funcionaria de la Casa Blanca atacó mi organización, la Iniciativa Libre, por expresar las opiniones que incluso entonces estábamos escuchando de la comunidad latina. Los latinos en todo el país nos dijeron que las pólizas eran muy caras, especialmente teniendo en cuenta los limitados beneficios. No hay espacio aquí para detallar todas las promesas ficticias que especificó la representante oficial, pero nosotros reiteramos nuestra postura de los problemas de fondo en la ley, una y otra vez, aunque provocó mayor disgusto por parte de la Casa Blanca. Tres años más tarde, está claro que nuestras críticas eran correctas, y, como resultado, la ley está fallando.

Ahora bien, al implementarse la ley con todo vigor, se supuso que este era el momento en el que la inscripción aumentaría masivamente, cada vez con más consumidores encontrando los seguros de su agrado y a precios asequibles para ellos. Sin embargo, ha ocurrido lo opuesto. Los costos de seguro médico subieron, y siguen subiendo vertiginosamente. Además, el número de compañías participantes está disminuyendo, limitando severamente las opciones del consumidor. Los deducibles de los seguros médicos están aumentando, lo que significa que la gente se ve obligada a pagar mucho más de sus bolsillos incluso antes de aprovechar los beneficios del seguro. El efecto final es que los costos se han transferido de las compañías de seguro a los consumidores y familias. Al final de cuentas, lo que pareciera un intento de vendernos un producto de gobierno grande, se ha convertido en lo esperado: un flagrante fracaso.

Esto no es lo que los partidarios de la ley nos prometieron. Sin embargo, esto es lo que los críticos advirtieron que sucedería. Bajo la ley, las compañías de seguro deben cumplir con costosos mandatos gubernamentales, y sus clientes deben comprar sus productos o enfrentar una dura multa. No debe ser sorpresa que mientras sus costos suben, las primas aumentan. A menos que se haga algo para resolver los defectos del Obamacare, es predecible que este problema continúe o empeore.

La respuesta de los izquierdistas que aprobaron la ley a pesar de la oposición pública es: rescates financieros a las compañías de seguro, y mayores penalidades a las personas que no compren las pólizas de Obamacare. Lo único que esto haría sin embargo, es hacer más rentables las compañías de seguro. No bajará los precios o deducibles de los planes, no garantizará a los consumidores un mejor rango de opciones para elegir.

Lamentablemente, esta es la única “solución” que ha ofrecido el Presidente Obama y sus aliados en el Congreso y el Senado. Debido a que el próximo Congreso es probable que luche con los serios problemas de esta ley, sus opiniones serán fundamentales para arreglar un quebrantado sistema de salud. Es hora de que reconozcan los principales problemas de la ley, y comiencen a considerar las propuestas presentadas por sus detractores. En vez de insistir ciegamente en más dinero de los impuestos y aumentar las penalidades a las familias trabajadoras, los partidarios del Obamacare deberían considerar otros enfoques.

Una reforma real pondría los intereses de los consumidores primero, y garantizaría que las aseguradoras y otras empresas obtengan beneficios satisfaciendo a los consumidores – y no haciendo tratos malos con funcionarios de Washington. Reconocería que la mejor manera de controlar los costes es obligar a las compañías de seguro y a los proveedores de atención médica a competir. Permitiría a los funcionarios estatales implementar reformas que mantengan la mayor promesa, de manera que los Estados y Washington puedan adoptar las reformas que sean más efectivas para mejorar la atención médica.

Cambios como estos son posibles, si el presidente Obama y sus aliados en el Congreso empezaran a ser honestos sobre los problemas que existen. Pero no nos hagamos mayores ilusiones. Desafortunadamente, todo indica que estamos muy lejos de una valerosa decisión por parte de este gobierno. Y por esta indiferencia a lo que nos hiere, es imperdonable que partidarios de la izquierda se mantengan aferrados en esta dirección.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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