Un buen primer paso hacia una reforma penitenciaria

“La Ley del Primer Paso brindaría mayores oportunidades a aquellos que están encarcelados de participar en programas de capacitación laboral y de lucha contra el abuso de drogas. Si completan esos programas con éxito, pueden obtener créditos que los ayuden a calificar para terminar su custodia en casas de transición o en confinamiento en el hogar”.
Opinión
Director de la Iniciativa LIBRE.
2018-12-13T17:09:34-05:00

La Navidad ya se aproxima y las elecciones de este año quedaron muy atrás, pero parece que el Congreso podría estar a punto de aprobar una importante legislación bipartidista. La Ley del Primer Paso se había estancado en el Senado durante meses, pero el líder de la mayoría, Mitch McConnell, acaba de anunciar que permitirá una votación antes de que el Congreso entre en el receso del fin de año. Si se convierte en ley, este proyecto de ley de reforma ayudaría a fortalecer a las familias y las comunidades.

En el último año he visitado presos en instituciones correccionales en Estados Unidos y México. Formé parte de una agrupación ministerial que se dedica a visitar a los prisioneros y comparte con ellos el evangelio, alienta a los presos y trata de ayudarles a reflexionar sobre la dirección que llevan actualmente. He hablado con grupos de jóvenes, muchos de los cuales reconocen que han cometido graves errores y que están esforzándose por encontrar un camino que les ofrezca un futuro mejor.

Sabemos que la gran mayoría de las personas que pasan por las cárceles a lo largo del país saldrán algún día. Todos podemos beneficiarnos si estos individuos deciden hacerse cargo de sus vidas, y hacemos un buen trabajo su los preparamos para adquirir las habilidades que necesitan para prosperar y construir un futuro mejor una vez que terminen su tiempo de encierro. Mientras las organizaciones privadas y religiosas pueden hacer mucho para ayudar a transformar a los reclusos y prepararlos para el día en que terminen sus penas de prisión, la Ley del Primer Paso crea programas que ayudan a mejorar esos esfuerzos, y ayuda a aquellos que buscan una mejor manera de desarrollar las herramientas que necesitan para contribuir a sus comunidades después de su salida.

Lo cierto es que las personas que pasan tiempo encarceladas enfrentan suficientes barreras para integrarse a los centros de rehabilitación. Hablo de barreras que impiden que logren el éxito que tanto desean. Según el Departamento de Justicia, poco más del 75% de los prisioneros fueron arrestados de nuevo en los primeros cinco años posteriores a su liberación. Esto es inaceptable, y hay esfuerzos reales que podemos poner en marcha para reducir esa tasa. Lo último que necesitamos es que la falta de habilidades contribuya a un aumento de la reincidencia.

La Ley Del Primer Paso brindaría mayores oportunidades a aquellos que están encarcelados de participar en programas de capacitación laboral y de lucha contra el abuso de drogas. Si completan esos programas con éxito, pueden obtener créditos que los ayuden a calificar para terminar su custodia en casas de transición o en confinamiento en el hogar. La mayoría de los presos pueden ganar hasta 54 días de crédito por año. Sus sentencias no se reducen, solo se cumplen fuera de la prisión. Los funcionarios de prisiones decidirían quiénes pueden participar en estos programas, con la advertencia de que los delincuentes más serios y violentos no serían elegibles.

La Ley Del Primer Paso se basa en reformas que se han adoptado y han tenido éxito en estados como Texas. Hace más de una década el estado enfrentaba una difícil disyuntiva: gastar miles de millones en nuevas prisiones para albergar a una creciente población de convictos, o experimentar de una manera diferente. Al crear tribunales de drogas, ofrecer educación y rehabilitación a los reclusos y encontrar alternativas al encarcelamiento de criminales no violentos, los líderes estatales ahorraron dinero a los contribuyentes y al mismo tiempo ayudaron a las familias y a las comunidades. Dados estos resultados debería ser obvio que el gobierno federal se base en experimentos estatales exitosos.

Más de dos millones de estadounidenses están actualmente cumpliendo condena en los sistemas penitenciarios de Estados Unidos, tanto a nivel estatal como federal. Eso incluye a muchos latinos detenidos por una variedad de delitos, graves o no. A nivel estatal, el 95% de los delincuentes finalmente saldrán de la cárcel y tendrán que elegir un camino. Todos ganamos si están preparados para construir una vida mejor, una que nunca los vuelva a poner del lado equivocado de la ley.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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