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Trump se quitó la máscara en Europa

“El nacionalismo es la coartada con que Trump promueve la sistemática destrucción del liderazgo democrático y moral de Estados Unidos en el mundo.”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias
2018-07-17T11:44:47-04:00

En la gira por Europa el Presidente Trump se desenmascaró. Se quitó la careta y demostró que, detrás de su agresivo nacionalismo, en realidad está su dependencia fundamental del autócrata ruso Vladimir Putin. Trump es nacionalista para la galería en Estados Unidos. Para los millones de estadounidenses a quienes ha arrastrado al culto delirante a su personalidad narcisista. Pero, a la hora de los mameyes, como se dice en cubano, tiene que cuadrar caja con su manejador ruso. Y la razón es tan sencilla como pavorosa: está irremediablemente en deuda con él porque Putin autorizó al Deutsche Bank, controlado por los rusos, a sacar a Trump de la quiebra varias veces. Por eso Trump rehúsa divulgar sus declaraciones de impuestos. Luego Putin ordenó la injerencia de espías en la contienda presidencial de 2016 para ayudarle a conquistar la Casa Blanca.

Los motivos de la dependencia que Trump tiene de Putin se conocen –o se deberían conocer– de sobra. Los han documentado investigaciones periodísticas de los principales medios de Estados Unidos. Y los explicaron fuentes rusas a Christopher Steele tan pronto Trump declaró su candidatura a la nominación republicana a la presidencia. Steele es el exjefe de espías británicos en Moscú que compiló el célebre dossier comprometedor sobre Trump para candidatos republicanos en las primarias y para Hillary Clinton en la elección general. Pero buena parte de la sociedad estadounidense ha preferido ignorar o tratar con escepticismo las evidencias que aportó Steele. Lo ha hecho a su propio riesgo. O, mejor dicho, a riesgo de todos. A los estadounidenses nos toca ahora la ingrata tarea de lidiar con un presidente, el primero de toda nuestra historia, que tiene una dependencia potencialmente fatal del líder de una nación hostil a Estados Unidos, cuyos dirigentes envidian nuestra prosperidad, detestan nuestros valores humanitarios y resienten el haber perdido el enfrentamiento ideológico entre su comunismo y nuestra democracia.

El expediente de Steele narra cómo uno de los servicios que Putin esperaba de Trump era que hiciera estallar las alianzas democráticas que históricamente ha liderado Estados Unidos. Un objetivo era quitarle presión a la ocupación rusa de Crimea y a la intervención en Ucrania. Trump lo complació ampliamente durante su gira europea. La inició en Bruselas atacando con mentiras y medias verdades a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, la alianza militar de Estados unidos con las democracias europeas, la cual ha servido de contención a la voracidad militar rusa.

Con histrionismo e hipérbole Trump acusó a otras naciones miembro de no contribuir lo suficiente a las finanzas de la OTAN. Su ataque fue especialmente feroz contra Alemania, país al que gobierna Angela Merkel, una brillante exvíctima del comunismo, cuyo padre sufrió persecución en una Alemania del Este subyugada por los soviéticos. La verdad es que la mayoría de los miembros de la OTAN contribuye lo que se había comprometido a contribuir. Y otros se preparan para hacerlo para 2024 tal y como habían acordado con Estados Unidos en 2014. Otra verdad es que el mayor aporte que hace Estados Unidos garantiza su liderazgo en la alianza militar.

Luego de esta actuación bochornosa pero calculada, el presidente estadounidense intentó desestabilizar a Gran Bretaña, el principal aliado histórico de Estados Unidos. En declaraciones al diario The Sun, propiedad, como la Cadena Fox, de su amigo Rupert Murdoch, acusó a su anfitriona, la primera ministra Theresa May, de practicar una versión light de Brexit o la retirada de Gran Bretaña de la Unión Europea. Putin y sus agentes también interfirieron ilegalmente en la política británica para promover esa causa xenofóbica que socava el liderazgo inglés en Europa. Trump, además, apoyó a Boris Johnson, ultraderechista enemigo de May y de la Unión Europea cuya carrera política se nutre de la injerencia rusa. El presidente estadounidense sabía que la entrevista se publicaría el mismo día en que comenzaba su visita a Inglaterra. Pero tenía que cumplir con el deseo de Putin de minar la Unión Europea. Antes de emprender la gira, había atacado implacablemente a otros dos aliados importantes, México y Canadá, y les había expresado su intención de deshacer el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Ese es otro objetivo que alienta Moscú.

El nacionalismo es la coartada con que Trump promueve la sistemática destrucción del liderazgo democrático y moral de Estados Unidos en el mundo. “America first”. Estados Unidos primero, proclama para los seguidores embelesados del culto a su personalidad. En la práctica, sin embargo, su dependencia de Putin lo obliga a colocar a Rusia a la cabeza de su agenda. Eso explica por qué se comporta con feroz agresividad con los aliados democráticos, sin excepción, pero es invariablemente sumiso y servil con Rusia. Luego de reunirse con Putin en Helsinski, Trump provocó desconcierto e indignación al sugerir que confía más en la negativa del autócrata ruso que en el consenso de las agencias de inteligencia de Estados Unidos de que Putin intervino ilegalmente en las elecciones de 2016.

El presidente se reveló en su periplo europeo como un virtual agente de los intereses geopolíticos rusos. Eso ya lo sabíamos sus críticos, incluyendo muchos que, por un extraño sentido del decoro y la prudencia, no se atrevían a reconocerlo en público. Nuestros aliados democráticos tomarán nota. Y actuarán en consecuencia. En cambio, los miembros fanatizados del culto a Trump lo seguirán hasta las últimas consecuencias, aunque éstas lleven a Estados Unidos al abismo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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