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Sergio Ramírez, un narrador imaginativo y consistente

“El ganador del premio Cervantes tiene un agradecido y cada vez más abultado número de lectores que lo siguen, admiran y acompañan”.
Opinión
Escritor, profesor en Tufts University. Su más receinte novela es Tierra Roja. La novela de Lázaro Cárdenas (Planeta, 2016).
2017-11-16T15:10:02-05:00

Hace algunos años, con ocasión del cumpleaños número ochenta de Carlos Fuentes escuché hablar a Sergio Ramírez acerca del oficio de narrar. “El mejor del mundo aunque existan otros más antiguos”. Se trata, piensa él de indagar en donde termina lo visible y comienza la oscuridad, la inquietud de la incertidumbre. “Ver sin ser dado tocar”. Pensar imaginando es una tarea doble –de quien cuenta y de quien escucha historias–. De ese acto de desobediencia nace el acto de narrar y su encantamiento y su vínculo mágico. Para Sergio Ramírez las narraciones son semillas envenenadas que viajan por el tiempo con unos cuantos temas. Cuatro, de hecho: el amor, la locura, la muerte y el poder.

En ese mismo acto nuestro autor comparaba la labor paciente de ebanista de su abuelo materno de cuya labor conserva la mesa en la que trabaja, en la que descansan su computadora, los libros que consulta y sus libretas de apuntes. Esa mesa, nos decía aquella mañana memorable del 18 de octubre de 2008, le recuerda siempre todo lo que de fábrica, de artificio, tiene el acto de narrar. Pero también la paciencia y el oficio que va de escoger el árbol a ensamblar, lijar, pulir y barnizar.

Sergio Ramírez nació en Masatepe, en Nicaragua en 1942 y es uno de los narradores más imaginativos y consistentes del orbe iberoamericano. De los primeros libros de cuentos a Te dio miedo la sangre, pasaron años de doble compromiso, con la literatura y con el destino de su país, pequeño y hermoso. Largos años en Alemania y Costa Rica en los que de la labor editorial pasó a su incorporación en la lucha para derrocar la dictadura del último Somoza. Pasado ese tiempo regresó con más ahínco aún a la literatura con su novela Castigo Divino (1988) que ganó el Premio de Novela Negra Dashiel Hammet que se otorga en la Semana Negra de Gijón. Con Margarita está linda la mar obtuvo el Premio Alfaguara de Novela. Este libro luminoso mezcla con maestría el relato del regreso de Rubén Darío a Nicaragua en 1907 con el asesinato a manos de Rigoberto López Pérez, un poeta de León, de Anastasio Somoza García. Maestro del contrapunto y del registro histórico, su libro más reciente, de este año, Sara, es una recreación de la historia bíblica.

Entre esas novelas y esta, recientísima, la pluma de Sergio ha seguido fiel al cuento (Catalina y Catalina, El reino animal y Flores oscuras) y al ensayo y la reflexión sobre la escritura (Juan de Juanes). Ha recibido múltiples premios, el José María Arguedas, el Bleu Metropole, el Premio Iberoamericano José Donoso, el Carlos Fuentes a la creación literaria en Español. Y, sobre todo el mejor de todos los premios, el de un agradecido y cada vez más abultado número de lectores que lo siguen, admiran y acompañan. Y hoy amanecimos con la gran noticia de que ha ganado el Premio Cervantes. Dolores Morales, su detective, me acompaña desde hace unos días en la relectura de su El cielo llora por mí. Hay que leerlo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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