Separar familias y criminalizar a quienes busquen refugio será una mancha en nuestra historia como nación

“Estados Unidos está librando hoy una guerra moral, donde los lemas nacionalistas han avivado miedos enterrados profundamente en algunos de nosotros”.
Opinión
Senador Demócrata por el estado de New Jersey.
2018-07-13T15:35:48-04:00

La crisis de separación familiar en la frontera no ha terminado. Todavía hay miles de niños que siguen sin ser reunidos con sus padres. Basándome en la respuesta de la Administración Trump a la orden judicial de reunir a los niños de corta edad esta semana, no confío en lo absoluto en que la Administración sea capaz de cumplir con el próximo plazo que se le dio para reunir a los más de 2,000 niños que permanecen bajo la custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

En lugar de resolver un problema que el mismo creó, Trump continúa culpando a los inmigrantes –diciendo descaradamente que las víctimas son los victimarios, al asegurar esta semana que deberían permanecer en sus países plagados de violencia, en lugar de huir para salvar sus vidas–. La Administración Trump creó esta situación y debe actuar rápido para reunir a todas las familias que separó con su política de "cero tolerancia", que criminaliza a todo aquel que busca asilo en nuestra frontera sur.

No nos equivoquemos. La decisión de la Casa Blanca de separar familias, poner a los niños en jaulas y criminalizar a quienes busquen refugio será una mancha en nuestra historia como nación.

Como padre y abuelo, sé que no hay sonido más desgarrador que el de un niño gritando: "papá" o "mamá" en busca de alguien que lo conforte. Un niño grita eso porque entiende que solo su "papá" o su "mamá" pueden cuidarlo y darle lo que necesita.

No me puedo imaginar la confusión y el miedo que debe sentir un niño que implora por sus padres sin nadie que pueda consolarlo. No me puedo imaginar la angustia que sienten los padres a quienes les dijeron que sus hijos iban a tomar un baño y nunca más los vieron porque fueron despachados repentinamente a centros de detención ubicados a cientos de millas de distancia. Y me rehúso a aceptar que Estados Unidos sea una nación que desgarra a nuestras familias de esta manera. Pero eso es exactamente lo que ha sucedido debido a las acciones despiadadas del gobierno de Trump.

Y la respuesta incompetente a esta crisis que ellos mismos crearon fue tan predecible como evitable ¿Cómo pueden explicarle a un niño de cinco años que sus padres fueron deportados de regreso al país del que huyeron porque era demasiado peligroso?

Peor aún, el trauma emocional y físico al que han estado expuestas estas familias es vergonzoso. Informes recientes de reuniones familiares han demostrado la angustia emocional de estas familias. Una madre como Mirce Alba ha sentido el dolor y la tristeza de haber sido rechazada por su hijo de tres años, que no la reconoció después de meses de separación.

¿Quién hubiera pensado que en este gran país construido por y para inmigrantes tendríamos necesidad de utilizar el término "reunificación familiar", usado con frecuencia en lugares devastados por guerras?

Es por esto que no me cabe duda de que Estados Unidos está librando hoy una guerra moral, donde los lemas nacionalistas han avivado miedos enterrados profundamente en algunos de nosotros. Hemos visto marchar por las calles de Charlottesville, Virginia, a personas portando antorchas y gritando el lema nazi "sangre y tierra". Hemos escuchado al presidente juzgar repetidamente a los inmigrantes según el color de su piel y el país donde nacieron.

Afortunadamente, el pueblo estadounidense se ha negado a permanecer en silencio. Mientra grabaciones de niños llorando inundaban las redes sociales, la prensa hizo públicas imágenes de niños recluidos en instalaciones con jaulas o en centros de detención. Los estadounidenses gritamos en voz alta: "No más. Esto es inhumano y antiestadounidense. No es los que somos".

Es inaceptable que el presidente de Estados Unidos, que juró defender la Constitución, abandone el imperio de la ley de esta manera. Como Senador elegido por el pueblo de Nueva Jersey juré defender nuestros intereses y valores, tanto a nivel estatal como federal.

Y con la nominación del juez Brett Kavanaugh esta semana, es más importante que nunca defender nuestros valores como una nación de inmigrantes, luchando contra los continuos ataques de esta administración para socavar nuestros derechos más básicos.

Mientras tenga voz, la usaré para defender lo que es correcto para los latinos, ya sean inmigrantes, estadounidenses de primera generación o descendientes de aquellos que vinieron a este país encadenados, o en busca de libertad. Sigo plenamente comprometido con una reforma migratoria integral y compasiva que respete a las familias que forman la base de nuestras comunidades.

Esta no es una pelea que ganaremos solamente en los cuerpos legislativos. Se ganará en los corazones de los estadounidenses, al lograr que no sean llevados a creer que las madres, padres e hijos que buscan asilo que y anhelan la oportunidad de vivir en la tierra de libertad que nuestros fundadores imaginaron hace casi 250 años representan un peligro para nuestra nación.

Como estadounidenses, como seres humanos, debemos insistir en que pare la inmoral política de “cero tolerancia” en la frontera. Debemos insistir en que se vea a los niños como niños y no como fichas políticas para promover la agenda antiinmigrante de Donald Trump. Debemos insistir en que no intercambiemos el debido proceso y las leyes por tuits escritos apresuradamente. Como nación, debemos reclamar más de nuestro gobierno. Debemos exigir una reforma migratoria integral de sentido común.

El Cardenal Daniel DiNardo, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, dijo recientemente: "Las familias son el elemento fundamental de nuestra sociedad y deben permanecer juntas. Si bien proteger nuestras fronteras es importante, podemos y debemos hacerlo mejor como gobierno y como sociedad, para encontrar otras formas de garantizar la seguridad. Separar a los bebés de sus madres no es la respuesta y es inmoral".

No podría estar más de acuerdo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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