null: nullpx

Rojo amanecer en una nación dividida

“Esta elección echa por tierra una de las conclusiones de la autopsia republicana tras la derrota de 2012: Trump ganó la presidencia insultando a la comunidad hispana e inmigrante y sin el apoyo de los votantes latinos”.
Opinión
Asesora ejecutiva de America's Voice.
2016-11-09T10:26:09-05:00


Donald Trump es el 45to presidente de Estados Unidos y ha asestado un golpe a todos: a la prensa; a los encuestadores que no captaron la fuerza y la rabia del voto anglosajón que lo catapultó; ni cómo los candidatos del Partido Libertario o del Partido Verde se llevarían votos que habrían inclinado la balanza; ni cómo muchos electores, incluso demócratas, secretamente apoyaban a Trump y los sondeos no lo reflejaron; un golpe a la élite del Partido Republicano y, obviamente, a la candidata de la élite demócrata, Hillary Clinton, que vio esfumarse la posibilidad de hacer historia como la primera mujer presidenta. Un golpe al legado del presidente Barack Obama, un legado que pidió preservar, pero no fue escuchado.

Su elección también asesta un golpe a la comunidad inmigrante e indocumentada y sus familiares ciudadanos y residentes permanentes. Trump satanizó a los inmigrantes, prometió deportaciones masivas, levantar un muro en la frontera por el que México pagará y revocar las acciones ejecutivas migratorias, que hasta ahora han amparado a los Soñadores de la deportación. Y ahora es el presidente electo y mantiene además un Congreso republicano. ¿Qué hará?

Esa comunidad inmigrante ha resistido toda suerte de ataques, pero quizá nunca había enfrentado, aun ante la maquinaria de deportaciones de Barack Obama, un cuadro tan nefasto como este. Hay temor y ansiedad por lo que pueda estar por venir. La esperada reforma migratoria también sufre un golpe a pesar de que los sondeos concluyen que una mayoría de los estadounidenses apoya una vía a la ciudadanía para los indocumentados y se opone al muro. Esta elección echa por tierra una de las conclusiones de la autopsia republicana tras la derrota de 2012: Trump ganó la presidencia insultando a la comunidad hispana e inmigrante y sin el apoyo de los votantes latinos. El voto hispano se volcó hacia Clinton y la impulsó en estados como Nevada y Colorado.

Esa comunidad inmigrante tiene muchos aliados que están listos para seguir dando la pelea, pero la realidad es que el triunfo de Trump representa un golpe para millones de personas y familias que ponderan qué ocurrirá con ellos durante la presidencia del republicano. Uno se pregunta de qué será capaz el segmento más racista que lo apoyó envalentonado por verlo ganar la presidencia. Anoche David Duke, ex-Grand Wizard del racista Ku Klux Klan escribió en Twitter: "Esta es una de las noches más fascinantes de mi vida. Que nadie se equivoque, nuestra gente jugó un enorme papel en elegir a Trump".


Uno se pregunta qué dice el triunfo de Trump sobre esta nación. Cómo un individuo que encabezó una campaña prejuiciosa de división, sostenida en mentiras, exageraciones, ofensas y teorías de conspiración cambia el mapa electoral pintándolo de rojo. Cómo un individuo narcisista y errático será el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y tendrá los códigos nucleares; cómo un individuo aislacionista, proteccionista y nativista lidiará con líderes de otras naciones en momentos en que la colaboración con aliados es vital para nuestra seguridad nacional y económica. Cómo un individuo que insultó a mujeres, inmigrantes, latinos, musulmanes, judíos, discapacitados y veteranos, entre otros, llevará las riendas de una nación diversa de tradición inmigrante. Cómo gobernará para la mitad del país que lo rechazó.

La respuesta sigue siendo que Trump supo apelar al votante anglosajón motivado por prejuicios o miedo a los cambios demográficos; al votante anglosajón, incluyendo muchos demócratas, que siente que se ha quedado rezagado y su realidad no refleja los avances económicos y laborales de otros sectores; un votante anglosajón que siente que sus líderes en Washington lo abandonaron a su suerte.

Trump, de todos modos, se apresta a dirigir, a partir de enero, una nación dividida tras una elección sórdida y brutal gracias a su propia mano.

En su centro de campaña anoche, antes de su discurso, sus seguidores seguían coreando "Encarcélenla" refiriéndose a Clinton. Durante la campaña, Trump prometió que nombraría un fiscal especial para investigar el asunto de los correos de Clinton. Y el Congreso republicano ha prometido seguir investigándola. ¿Sucederán ambas cosas?

Anoche Trump felicitó a Clinton por su vigorosa campaña y dijo que hay que agradecerle sus décadas de servicio público.

Y afirmó que "ahora debemos sanar las heridas de la división y unirnos, debemos unirnos, republicanos, demócratas, independientes, en toda la nación como una misma gente".

Pero la interrogante es si Trump dará cabida a otros puntos de vista; si el rey de la división y la represalia podrá unir a esta nación lastimada y dividida.

¿Será?

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad