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Robert Mueller,el fiscal especial que lleva la investigación sobre la intervención de Rusia en las elecciones de 2016.

Robert Mueller se está acercando a Trump y su investigación debe ser protegida por el Congreso

Robert Mueller se está acercando a Trump y su investigación debe ser protegida por el Congreso

“Cuanto más se acerque Mueller a Trump, lo más probable es que el presidente actúe para intentar poner fin a su investigación. Es por eso que debe ser protegido ahora”.

Robert Mueller,el fiscal especial que lleva la investigación sobre la in...
Robert Mueller,el fiscal especial que lleva la investigación sobre la intervención de Rusia en las elecciones de 2016.

Mueller se está acercando.

La investigación sobre la coordinación entre la campaña de Trump y Rusia parece estar acercándose al presidente. Los tres cargos formulados a principios de este mes contra el expresidente de campaña de Trump, Paul Manafort; su adjunto, Rick Gates, y el asesor de política exterior George Papadopoulos demuestran que Robert Mueller está dentro de la campaña de Trump. El cargo y la admisión de culpabilidad del exasesor de seguridad nacional Michael Flynn llevan la investigación a la Casa Blanca.

En la mayoría de los casos, arrestar al expresidente de campaña del presidente y su asesor de seguridad nacional, uno de los puestos más importantes en todo el gobierno, sería visto como la culminación de una investigación exitosa. Pero lo que está claro es que ni Flynn ni Manafort son el objetivo del trabajo de Mueller.

Como cualquiera que vea la serie Law & Order sabe, los fiscales llegan a un acuerdo para obtener información y construir un caso contra alguien superior a su puesto. Si Flynn llega a un acuerdo de culpabilidad, lógicamente hay una sola persona a la que Mueller estaría interesado al llegar a un acuerdo: el presidente.

Las paredes, por lo tanto, se están acercando a Trump. Pero cuanto más se acerque Mueller a Trump, lo más probable es que Trump actúe para intentar poner fin a su investigación. Pregúntate a ti mismo: si cometiste un delito y uno de los policías más importantes del país está detrás de ti, ¿no intentarías nada, sin importar qué tan riesgoso sea, para salir de él? Las mismas circunstancias llevaron a Richard Nixon a cometer la Masacre del Sábado por la Noche.

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Ya hay señales de advertencia de que Trump está preparándose para actuar contra la investigación de Mueller. Trump arremetió contra el FBI y contra Mueller tras declararse culpable Flynn. Sus aliados ahora están tratando de atacar la credibilidad de la investigación, acusándola de parcialidad política y pidiendo que se le retiren fondos.

Los medios de comunicación de la extrema derecha, incluso muchos congresistas republicanos, lanzaron una campaña contra la credibilidad de Mueller. Un miembro republicano del Congreso incluso está tratando de retirar fondos de la investigación.

Esto ocurrió después de una semana de distracciones rápidas y comentarios asombrosos desde 1600 Pennsylvania Ave: usando el nombre de “Pocahontas” como insulto; retuiteando sitios web y tuits racistas, y buscando peleas con la primer ministro del Reino Unido. Además, hay informes de que el abogado de Trump, Ty Cobb, le ha dicho que la investigación concluirá a fin de año –y si no concluye, se volverá loco–.

Nos dirigimos hacia una colisión. El Congreso debe actuar ahora para proteger la investigación de Mueller, evitar una crisis y dejar en claro que el presidente no está por encima de la ley.

Afortunadamente, los miembros del Congreso de ambos partidos están redactando una legislación diseñada para evitar que Mueller sea despedido. Aunque esta legislación está lejos de ser una panacea, ayudará a atar las manos de Trump. Pero lo más importante, enviaría una señal al país de que el estado de derecho reina soberano.

Que esta legislación llegue o no a votación depende de los líderes republicanos del Congreso. Algunos en el Congreso dicen que la legislación es innecesaria; si Mueller es despedido, habrá apoyo bipartidista en el Capitolio para tomar acción.

Pero el objetivo es detener la crisis antes de que comience. No es suficiente dejar que Trump actúe como un dictador mezquino y tratar de recoger las piezas solo después de que destruya nuestras normas democráticas. El Congreso debe tener claro ahora que despedir a Mueller es inaceptable y antiestadounidense –somos una nación de leyes, y nadie está por encima de ellas–.

No proteger a Mueller no es solo cobardía moral, sino que también expone la seguridad nacional de Estados Unidos. Su investigación está revelando detalles sobre cómo un adversario extranjero intervino en nuestro proceso democrático y si tiene o no influencia sobre funcionarios gubernamentales de alto rango. Este fue un ataque a nuestra soberanía y un esfuerzo para socavar un pilar clave de la fuerza global de este país: Estados Unidos como símbolo de democracia, libertad y estado de derecho.

Si fracasamos en llegar al fondo de lo sucedido y en responsabilizar a los culpables, entonces el Kremlin no solo habrá logrado socavar nuestro proceso democrático sino también socavar la justicia estadounidense. La debilidad estadounidense frente a la agresión solo asegurará que seamos atacados de nuevo, y puede alentar a otros adversarios extranjeros como China, Irán y Corea del Norte a hacer lo mismo. Los estadounidenses se quedarán preguntándose a qué intereses está realmente sirviendo nuestro gobierno: a los nuestro o a los de nuestros adversarios extranjeros.

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Es por eso que nosotros, un conservador y un liberal, nos hemos unido para instar al Congreso a aprobar legislación para proteger la investigación de Mueller. Uno de nosotros trabajó para John McCain y Mitt Romney, y uno para Barack Obama y Hillary Clinton. Hemos estado en lados opuestos de innumerables debates políticos y de política exterior. Pero hemos dejado de lado las diferencias políticas, porque garantizar el autogobierno estadounidense es demasiado importante.

Esperamos que quienes están en el Congreso puedan hacer lo mismo.

*Max Bergmann es senior fellow del Center for American Progress, sirvió en el departamento de estado del 2011-2017. Max Boot es senior fellow del council on foreign relations y exasesor de política exterior de John McCain, Mitt Romney y Marco Rubio.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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