Por qué los demócratas deben investigar a Trump

Las denuncias de Mueller son las más graves que agentes de la justicia estadounidense han hecho jamás contra un presidente en funciones de Estados Unidos”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2018-12-10T11:41:31-05:00

Los memorandos que presentó en las cortes el asesor especial Robert Mueller el pasado viernes sugieren que Donald Trump dirige una vasta empresa criminal muy parecida a las de las familias mafiosas. Y que, al parecer, la utilizó para estafar a los votantes estadounidenses, encubriendo de forma ilegal chanchullos que le habrían complicado sus aspiraciones y realizando oscuros contactos con el régimen de Vladimir Putin para impulsar grandes negocios personales, si perdía las elecciones presidenciales, o para hacerse del poder con la ayuda de ese tradicional enemigo de la democracia estadounidense. Pero acaso lo más grave que se deriva de esos documentos judiciales, sin que lo mencionen siquiera, es que uno de los dos grandes partidos de la nación, el republicano, se ha dedicado durante dos años y medio a proteger y alentar la turbia empresa que encabeza Trump.

Dos documentos que Mueller y fiscales federales certificaron ante sendas cortes de la capital y Nueva York revelan que uno de los principales asesores de Trump, Michael Cohen, su abogado personal durante años, mantuvo contactos con un ruso que le ofrecía ayuda de Moscú para la campaña electoral y una reunión con Putin. Los contactos datan de noviembre de 2015, cinco meses después de que oficialmente comenzara la campaña presidencial. Y en ellos el ruso propuso “sinergia política” entre Moscú y los trumpistas.

Los fiscales que detallaron las acusaciones también destacaron que Trump le había ordenado a Cohen que hiciera pagos ilegales, con fondos de la campaña presidencial, a Stormy Daniels y Karen McDougal, una actriz porno y una modelo de Playboy, respectivamente, que tuvieron relaciones sexuales con Trump cuando éste ya se había casado y tenido un hijo con Melania. Los pagos se proponían silenciar a las dos mujeres durante la contienda por la Casa Blanca.

Un tercer documento judicial acusa a Paul Manafort, exdirector de la campaña presidencial de Trump, de mentir reiteradas veces sobre su relación con un exagente de inteligencia ruso y sobre sus recientes comunicaciones con la Casa Blanca. Manafort aguarda sentencia luego que un jurado lo declarara culpable de diversos delitos criminales. Cohen también espera su condena después de haber confesado delitos criminales, incluyendo el de uso ilegal de fondos de campaña para sobornar a las presuntas amantes de Trump.

Estas denuncias son las más graves que agentes de la justicia estadounidense han hecho jamás contra un presidente en funciones de Estados Unidos. Mueller se refiere a Trump en los históricos documentos como Individuo 1, el que dirigía las operaciones sucias. Sin embargo, las denuncias solo formalizan hechos y datos que, durante dos años y medio, habían expuesto y analizado ampliamente los principales medios informativos del país.

A pesar de ello, los líderes del Partido Republicano han mantenido y mantienen su apoyo incondicional a Trump y, por extensión, a la empresa delictiva que Trump ha utilizado para embaucar a los votantes estadounidenses según se desprende de las denuncias judiciales. Algunos incluso abusan del poder que tienen en el Congreso para encubrir sus actos ilegales e inmorales, obstruir las investigaciones de Mueller y desviar la atención de los estadounidenses hacia problemas falsos o menos serios que las transgresiones del presidente y sus constantes ataques al sistema legal y judicial del país.

La Casa Blanca, por su parte, ha respondido a las detalladas denuncias de Mueller con calculada indiferencia, confiando en que muchos estadounidenses continuarán apoyando a Trump ciegamente. A esos partidarios incondicionales, Trump les dedicó el falaz trino de que Mueller lo había “exonerado totalmente”.

Todo esto nos lleva a la conclusión de que a los demócratas no les quedará otra alternativa que darles prioridad a las investigaciones de la empresa y las acciones criminales de Trump y su entorno que describen los memorandos de Mueller y los fiscales federales. Esa debería ser una de sus principales tareas cuando en enero asuman el liderazgo de la Cámara de Representantes que les dio una clara mayoría de los votantes en noviembre. Tales investigaciones deberían atar los cabos sueltos que deje la de Mueller; y facilitar un proceso de destitución si lo ameritan las circunstancias y evidencias y si lo apoyan legisladores republicanos que a última hora sobrepongan los intereses de nuestra democracia a los de su partido y a los suyos individuales.

Es cierto que con pesquisas adicionales se corre el riesgo de ahondar las divisiones profundas que ya padece el país. Pero las fechorías de Trump y sus aliados y la complicidad republicana las han convertido en la única forma de parar la empresa criminal que, según sugieren Mueller y sus investigadores, dirige el mandatario; y también la única forma de contarles toda la verdad a los estadounidenses. A la larga, solo investigaciones exhaustivas, creíbles y justas atenuarán el grave daño que ha sufrido nuestra democracia con la elección y el errático gobierno de Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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