null: nullpx

Pobre Peña Nieto, tan lejos de Dios y tan cerca de Trump

“Si decía que no quería intervenir en el proceso electoral de Estados Unidos, ¿cómo se le ocurre precisamente ahora lanzar esa invitación y, sobre todo, a un sujeto que arrancó su campaña presidencial diciendo que los mexicanos son criminales, narcotraficantes y violadores?
Opinión
Asesora ejecutiva de America's Voice
2016-09-01T07:44:54-04:00


No soy mexicana y no pretendo inmiscuirme en los asuntos internos del vecino del Sur, pero ¿en qué diablos estaba pensando el presidente Enrique Peña Nieto al invitar al nominado presidencial republicano, Donald Trump, a reunirse con él? Cierto, también invitó a la nominada demócrata, Hillary Clinton, pero si decía que no quería intervenir en el proceso electoral de Estados Unidos, ¿cómo se le ocurre precisamente ahora lanzar esa invitación y, sobre todo, a un sujeto que arrancó su campaña presidencial diciendo que los mexicanos son criminales, narcotraficantes y violadores?

¿Cómo se le ocurre brindarle una plataforma internacional, foto y la oportunidad de parecer presidenciable a un tipo que solo es un candidato y que además ha vejado a toda una nación y dice que levantará un muro en la franja fronteriza, mismo que México pagará por él?

Con sus índices de popularidad por el suelo, la presidencia de Peña Nieto ha estado marcada por escándalos de corrupción, sobre todo de los beneficios económicos para su persona y la primera dama, Angélica Rivera; matanzas sin esclarecer; capos escapados de prisión, y ahora incluso se supo que plagió parte de su tesis.

Quién sabe qué uso haga Trump de este desafortunado encuentro, pero le vino como anillo al dedo en momentos en que su campaña intenta dar la impresión de que el nominado está tratando de acercarse a la comunidad hispana después de insultarla durante los pasados 15 meses, y de supuestamente esbozar sus nebulosos planes migratorios con cortinas de humo de que los 11 millones de indocumentados podrían regularizarse si salen del país y regresan legalmente. No hay filas en las que colocarse. Si salen es probable que no puedan regresar.

Y, claro está, la mayor parte de la población indocumentada de Estados Unidos está conformada por mexicanos que, dicho sea de paso, ayudan a la economía de su país con las remesas que envían con el sudor de su frente, las mismas remesas que Trump ha dicho que confiscaría. Pero Peña Nieto recibe ahora con los brazos abiertos al autor de los atropellos a sus connacionales.

En el proceso de primarias, Peña Nieto declaró que el discurso de Trump era similar al de Hitler o Mussolini. Parece que en los dos años que le restan a su maltrecha presidencia está allanando el terreno en caso de que tenga que negociar con un pichón de dictador como Trump, si gana la presidencia el 8 de noviembre.

Pobre Peña Nieto. Tan lejos de Dios y tan cerca de Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad