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Pensamientos y oraciones para la NRA

“Los críticos, con posibles excepciones, no exigen el exterminio de la NRA, sino que ésta enmiende su comportamiento, de manera que deje de promover de forma irresponsable medidas que facilitan el uso de armas peligrosas a personas con instintos y agendas criminales”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-04-29T12:32:21-04:00

La comparecencia del presidente Trump y su segundo, Mike Pence, en la convención anual de la Asociación Nacional del Rifle, celebrada en Indianápolis el pasado fin de semana, es una reveladora metáfora de la bancarrota moral de su gobierno. El otrora poderoso cabildo de las armas de fuego atraviesa una profunda crisis interna que amenaza su existencia. Pero Trump y Pence acudieron a la cita de todos modos porque necesitan el apoyo incondicional del grupo y los votos de sus miembros, especialmente de los más devotos al fatídico culto a las armas.

En un acto de justicia poética, la guerra interna entre los líderes de la NRA estalló públicamente el mismo día en que la pareja de cantamañas que ocupa los cargos más altos de nuestro gobierno les prodigaba elogios y les agradecía su respaldo. Ambos prometieron a los asistentes que “nadie les quitará nunca sus armas”, inventándose con demagogia un muñeco de trapo que supuestamente se afana en desarmar a todos los estadounidenses. La verdad es que, a lo largo y ancho del espectro ideológico nacional, ningún político serio propone eso. Solamente lo propone el muñeco de trapo que los demagogos se inventan para marear de falacias a los propietarios de armas.

Trump también anunció que retiraba a Estados Unidos de un tratado internacional, negociado a través de Naciones Unidas, para supervisar la compra y venta de armamentos. Con el podio aun hirviendo por los gazapos del presidente y de Pence, se informó a los asistentes a la convención que los dos líderes principales de la NRA, Wayne Lapierre y Oliver North, se estaban acusando mutuamente de malversación de fondos, extorsión y abuso de poder. North reveló que no seguirá presidiendo la organización. Se supo que la NRA había demandado a su firma de relaciones públicas, Ackerman McQueen, acusándola de negarse a entregarle documentos financieros que expliquen por qué le cobra tanta plata. Solamente en 2017, la NRA le pagó 40 millones de dólares. Y LaPierre denunció que Ackerman McQueen detalla en un documento acusaciones de despilfarro de fondos y acoso sexual contra un funcionario del cabildo.

Aunque muy serios, estos tejemanejes internos son peccata minuta si se los compara con otros retos que afronta el cabildo.La fiscalía federal de Nueva York, donde originalmente se inscribió la NRA, investiga sus finanzas para determinar si viola las reglas que han de observar las organizaciones no lucrativas, cuyo estatus reclama. También se investiga si recibió ilegalmente fondos de gobiernos extranjeros, como el ruso, para invertirlos en la campaña presidencial de Trump en 2016, a la que le donó la friolera de 30 millones de dólares.

Justamente el día en que Trump y Pence peroraron en la convención, una jueza federal de Washington impuso a la joven rusa María Butina 18 meses de prisión por infiltrar, al servicio del régimen de Vladimir Putin, a la NRA y otras organizaciones conservadoras. El largo contubernio entre Butina, sus jefes en la inteligencia rusa y los ejecutivos de la NRA se ha documentado extensamente en los medios.

Pero la crisis de la NRA emana principalmente del fanatismo y la desfachatez con que promueve la producción, venta y compra de armas de fuego, incluyendo las que suelen usarse en las recurrentes matanzas de personas inocentes en Estados unidos. Una de esas matanzas, la que cobró la vida de 17 estudiantes y profesores de la secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, en 2018, provocó un torbellino de críticas y rechazo al cabildo.

Un número indeterminado de sus suscriptores se dieron de baja. Varias corporaciones abandonaron su tradicional complicidad con el grupo, deshaciendo tratos comerciales, renunciando a vender armas o eliminando los descuentos que ofrecían a sus integrantes. Hoy algunos dirigentes del cabildo se preguntan si éste ha ido demasiado lejos en su politización y si se ha apartado demasiado de su misión original de defender su peculiar interpretación de la Segunda Enmienda a la Constitución, fomentando el uso prudente de las armas.

Los críticos, con posibles excepciones, no exigen el exterminio de la NRA, sino que ésta enmiende su comportamiento, de manera que deje de promover de forma irresponsable medidas que facilitan el uso de armas peligrosas a personas con instintos y agendas criminales. Piden, además, que la NRA renuncie al fanatismo que la ha llevado a buscar alianzas con políticos sobornables y que la han vuelto susceptible a las manipulaciones de enemigos jurados de Estados Unidos y de la democracia, como el autócrata Putin. Hoy que la NRA vive la peor crisis desde su fundación, dediquémosle nuestros pensamientos y oraciones para que rectifique y se convierta en una organización responsabley consecuente con su misión original.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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