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En vista de que los aneurismas cerebrales pueden disparar ciertos tipos de ataque cardiovascular, la respuesta también debe ser la misma: llamar al 911 rápidamente.
Nancy Brown
Opinión

Directora ejecutiva de la American Heart Association

Nunca le restes importancia a la ‘peor jaqueca de la vida’: podría ser un aneurisma cerebral

Nunca le restes importancia a la ‘peor jaqueca de la vida’: podría ser un aneurisma cerebral

Este mayo, el mes para tomar conciencia sobre ataques cerebrales, compartimos la historia de una mujer que murió por causa de un aneurisma para alertar a otras personas sobre los síntomas, que incluyen dolor súbito de cabeza, sensibilidad a la luz y tensión en la nuca, entre otros. Detectarlos oportunamente es fundamental.

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En vista de que los aneurismas cerebrales pueden disparar ciertos tipos de ataque cardiovascular, la respuesta también debe ser la misma: llamar al 911 rápidamente.

En marzo de 2015, los dolores de cabeza de Lisa Colagrossi fueron los más intensos y frecuentes que había sentido en toda su vida. Eran jaquecas que incluso empeoraban con la luz. Una tarde, al llegar a su casa después del trabajo, apretando su cabeza con las manos, le dijo a su esposo, Todd Crawford: “Este es el peor dolor de cabeza de mi vida”.

Si tan solo en ese momento él hubiese comprendido lo que aquello implicaba, todo podría haber sido distinto.

Desde 2001, Lisa Colagrossi era reportera del canal WABC, la estación principal de la red ABC en la ciudad de Nueva York. Luego de tener a sus hijos Davis y Evan, se cambió al primer turno de la mañana para poder recogerlos en el colegio y pasar tiempo con ellos hasta la hora de dormir.

La tarde en la que se quejó de esa intensa jaqueca, Todd le sugirió que fuera al médico, pero ella optó por tolerar el dolor, que atribuyó a la falta de sueño (apenas dormía cinco horas cada noche).

Por la noche, todos se sentaron en familia para llenar las planillas con la programación del torneo de la National Collegiate Athletic Association (NCAA). Querían que todo estuviera listo para la gran fiesta que organizaban para ver el campeonato que comenzaría al día siguiente.

Lisa Colagrossi era reportera para un canal de televisión y pensó que el...
Lisa Colagrossi era reportera para un canal de televisión y pensó que el intenso dolor de cabeza era producto de la falta de sueño.

Temprano ese jueves, Lisa madrugó para cubrir una noticia sobre un incendio que arrasó con varias casas en Queens. Luego, como era costumbre, llamó a su casa a las 7:15 am para asegurarse de que los niños tuvieran listas su comida y la tarea para la escuela. “Los quiero, nos vemos en la tarde”, les dijo.

Después de bromear unos momentos con el conductor de la camioneta del noticiero, exclamó: “Marvin, me está pasando algo”, con las manos sobre su cabeza. Entonces, su colega pidió ayuda a una ambulancia.

Dos horas después, uno de los médicos del Presbyterian Hospital llamó a Todd y le informó que su esposa había tenido un paro cardíaco y que la habían revivido. “Necesitan revisarle la cabeza. Se ha estado quejando de fuertes dolores en las últimas semanas”, respondió Todd.

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Lisa había sufrido una hemorragia subaracnoidea. Tenía sangre en el espacio entre el cerebro y el cráneo. La causa: un vaso sanguíneo se le había rasgado (ruptura de un aneurisma cerebral).

Se habla de aneurisma cuando hay una debilidad en la pared de un vaso sanguíneo que genera una burbuja. La “peor jaqueca de la vida” ocurrió cuando ese aneurisma surgió.

Si Lisa hubiera tomado más en serio ese dolor, los médicos podrían haber descubierto el aneurisma y quizás hasta repararlo. Pero no fue el caso. “En cuanto la vi supe que no lograría recuperarse”, recuerda Todd.

Los médicos hablaron con él sobre las opciones de fin de vida.

El viernes por la mañana todos se despidieron de Lisa en el hospital. En ese momento, Todd le susurró al oído: “Te amo. Por favor ve con Dios. Yo criaré a los niños como tú quieres que lo haga. Y prometo que haré todo lo posible para prevenir que esto le suceda a otras personas”.

Las señales: las mismas de un ataque cardiovascular

Semanas después, ese voto se convirtió en su propósito. Todd se decidió a apoyar a una organización confiable que promoviera la conciencia y educación acerca de los aneurismas cerebrales. Sólo tenía que encontrarla. Pero sólo halló fundaciones que proporcionaban fondos para investigaciones y tratamiento, no para concientización y educación. Eso lo motivó a crear una en honor a su esposa.

La Fundación Lisa Colagrossia comenzó a funcionar en septiembre de 2015 con el lema de “concientizar sobre los aneurismas cerebrales”.

Para ello, divulgan los síntomas de un aneurisma: dolor de cabeza súbito e intenso, sensibilidad súbita a la luz, tensión repentina en la nuca.

Una fecha particularmente dura para Todd y sus hijos es el torneo anual...
Una fecha particularmente dura para Todd y sus hijos es el torneo anual de la NCAA, pues les recuerda los últimos momentos felices junto a Lisa, seguidos por su repentino fallecimiento.

Otras señales de aneurisma son las mismas que la secuencia de advertencias F.A.S.T de un ataque cardiovascular: rostro caído (Face), debilidad en un brazo (Arm), dificultad para hablar (Speech). En vista de que los aneurismas cerebrales pueden disparar ciertos tipos de ataque cardiovascular, la respuesta también debe ser la misma: llamar al 911 rápidamente (Time).

Para promover la fundación, Todd aprovechó la popularidad de Lisa como reportera y también las conexiones que él había forjado en tu trabajo como ejecutivo en el ámbito deportivo y de entretenimiento. Pronto apareció en programas como Good Morning America, Fox & Friends, The Dr. Oz Show y otros.

También desarrolló un equipo de embajadores entre los que figuraban Whoopi Goldberg, el chef Mario Batali, la actriz Maryam D'abo, el corredor de NASCAR Joey Gase y varios jugadores y ex jugadores de la NFL. Todos habían sobrevivido un aneurisma o habían perdido a un ser querido por esa razón.

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Apenas un mes después de que Goldberg rindiera homenaje a Lisa en el programa The View, su propio hermano murió a causa de la ruptura de un aneurisma cerebral.

El verano pasado, Joey Gase, cuya madre murió de un aneurisma cerebral,...
El verano pasado, Joey Gase, cuya madre murió de un aneurisma cerebral, promovió el trabajo de la fundación Lisa Colagrossi, durante una carrera de NASCAR.

En septiembre de 2016, la fundación celebró su primera noche de gala que titularon ’ A Cerebral Affair’ donde presentaron a Kris Sorensen, la primera persona que asegura que esta fundación le salvó la vida.

La hermana de Kris había escuchado una entrevista con Todd en el programa de radio de Glenn Beck, sobre las señales de advertencia. Cuando Kris la llamó quejándose de la ‘peor jaqueca de mi vida’, su hermana insistió en que debería ir al hospital. Eventualmente la operaron para repararle dos aneurismas.

A través de la página de Facebook de la fundación, muchas personas han contactado a Todd. “Nuestro mecanismo ha sido validado”, asegura.

Todd intuía que hay mucha desinformación sobre los aneurismas, pero decidió comprobarlo mediante una encuesta. En los resultados halló que, pese a que en Estados Unidos ocurre una ruptura de un aneurisma cada 18 minutos, ninguna de las personas consultadas supo reconocer todas las señales de advertencia.

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La concientización y educación del público seguirán siendo la prioridad de la fundación. También desea enfocarse en los profesionales médicos: tanto quienes trabajan en las salas de emergencias (se requiere un diagnóstico inmediato), así como obstetras y ginecólogos (las mujeres tienen un riesgo 50% mayor de desarrollar un aneurisma, que los hombres).

Hace poco se creó el primer grupo de apoyo en Florida. A principios de mayo, la fundación también emitió su primer anuncio de servicio público:


Entretanto, los hijos de Lisa y Todd intentan sobrellevar la pérdida de su mamá. Ambos tienen un gran vacío en su vida, pero han entendido lo inesperados que pueden ser los sucesos catastróficos. “Mi hijo entra en pánico si lo recojo de la escuela tan sólo 30 segundos tarde. Me llama y lo primero que le sale de la boca es si estoy bien”, cuenta Todd.

Están sobrellevando el duelo juntos y se aferran al consuelo de que la Fundación Lisa Colagrossi está salvando vidas. “ Aunque nunca recuperarán a su madre, saben que estamos haciendo una diferencia positiva en el mundo”, asegura Todd.

Una fecha particularmente dura para todos es el torneo anual de la NCAA, pues les recuerda los últimos momentos felices junto a su madre, seguidos por su repentino fallecimiento.

“El amor no desaparece con la muerte”, afirma Todd. “Todavía hablo con Lisa todos los días y creo que ella está dirigiendo esta organización desde arriba”. También lo impulsa esta idea: “Si alguien hubiera hecho la labor que hace hoy en día la Fundación Lisa Colagrossi, quizás Lisa seguiría con nosotros”.

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Este artículo forma parte de una serie producida por American Heart Association News que aborda temas importantes y oportunos referentes a la salud y bienestar cardíaca.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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