null: nullpx

Nuestro sistema electoral bajo ataque

"Los funcionarios estatales encargados de los comicios carecen de suficientes fondos y manejan sistemas con softwares obsoletos. Algunos incluso han reportado que adquieren piezas de repuesto en e-Bay y otros portales de internet".
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-07-29T14:46:26-04:00

La Comisión de Inteligencia del Senado presentó hace unos días el informe completo de la investigación que realizara sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016. Y entre sus conclusiones más alarmantes está la de que el panel “es consciente del creciente volumen de actividad maliciosa que tuvo como blanco la infraestructura electoral de 2018”.

Al mismo tiempo, en su testimonio ante el Congreso la semana pasada, el asesor especial, Robert Mueller, declaró de forma lapidaria que la interferencia rusa se está produciendo “mientras estamos sentados aquí”. Pocos conocen el tema mejor que Mueller, quien pasó casi dos años investigando los ataques de ciberpiratas rusos a nuestro sistema de votación.

Son advertencias que exigen respuestas contundentes y claras del Congreso y de los gobiernos federal, estatales y locales para salvaguardar nuestras elecciones. Pero esas respuestas deseables están naufragando ante la indiferencia del gobierno y del liderazgo republicano del Senado, quienes de ese modo dan la impresión de que apuestan una vez más a la ayuda ilegal del régimen de Vladimir Putin en los comicios de 2020 en lugar de garantizar su integridad y la de nuestra democracia en general.

Solo esa apuesta explica la obstinación e irresponsabilidad con que el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, se niega a someter a votación dos proyectos de ley diseñados para fortalecer la seguridad electoral.

“No permitiremos que el líder McConnell sepulte estas legislaciones aprobadas por la Cámara en su cementerio legislativo”, declaró Charles Schumer, el líder de la minoría demócrata en el Senado. “McConnell es el mayor aliado de Rusia”, puntualizó el también senador demócrata Ron Wyden. La renuencia de McConnell le ha granjeado el mote de “MoscowMitch” o “Moscú Mitch”, el cual se regó como la pólvora en Twitter durante el pasado fin de semana.

En su descargo, los republicanos alegan que cualquier injerencia extranjera no impidió que perdieran las elecciones a la Cámara en 2016 (aunque el presidente Trump nunca ha reconocido la derrota en público; al contrario, celebró esas elecciones como una victoria porque su partido retuvo el control del Senado).

Dicen, además, que los demócratas promueven medidas de seguridad electoral para incomodar a Trump, quien considera que tales medidas ponen en entredicho la validez de las elecciones de 2016 y, por extensión, su legitimidad como presidente.

Ninguna de estas objeciones republicanas, sin embargo, pesa más que la necesidad impostergable de salvaguardar la integridad de las elecciones, las cuales son la clave de toda democracia que se respete.

Sin la garantía de votaciones libres y transparentes, peligra la condición democrática de nuestro ordenamiento social. Ante los constantes ataques del régimen autocrático de Putin y, potencialmente, de otras dictaduras, el Congreso debería sentar las pautas de seguridad que han de seguir los gobiernos estatales y locales para proteger sus sistemas de votación.

Lamentablemente, lo que está sucediendo es exactamente lo opuesto. El reciente informe de la Comisión de Inteligencia del Senado expone cómo los 50 estados de la Unión fueron blanco de ataques cibernéticos por parte de los rusos en 2016 y 2018. Y advierte que “las principales vulnerabilidades permanecen”.

Los funcionarios estatales encargados de los comicios carecen de suficientes fondos y manejan sistemas con softwares obsoletos. Algunos incluso han reportado que adquieren piezas de repuesto en e-Bay y otros portales de internet. Debido a la resistencia de McConnell y otros senadores republicanos, esos funcionarios locales no podrán contar con la ayuda del Congreso.

McConnell, en efecto, no es el único republicano que muestra apatía ante el reto que afrontan los funcionarios electorales. En el programa Meet the Press de la cadena NBC el domingo, el moderador, Chuck Todd, le preguntó al senador republicano de la Florida, Rick Scott, si había leído el informe de la Comisión de Inteligencia del Senado.

“No he visto ese informe”, respondió Scott“. "¿Por qué no?… Se divulgó el jueves”, siguió preguntado el periodista. “He recibido sesiones informativas”, sostuvo Scott con displicencia.

Irónicamente, la Florida es uno de los estados que más agresiones cibernéticas ha sufrido en su sistema electoral. En las últimas semanas varios de sus municipios han sido blanco de piratas de internet, quienes han cobrado cientos de miles de dólares a cambio de devolver datos robados.

La integridad electoral debería ser una prioridad bipartidista porque con ella nos jugamos la preservación de nuestra democracia. Ni los demócratas tienen derecho a politizar sus críticas ni los republicanos a ignorar los peligros reales para mitigar las inseguridades del presidente Trump.

El reciente informe de la Comisión de Inteligencia senatorial exhorta a los estados a “tomar medidas urgentes para reemplazar sistemas de votación desfasados y vulnerables”. Para ello recomienda que el Congreso y la Casa Blanca aprueben fondos adicionales, como los que proponen las medidas que ya aprobó la Cámara baja.

No seguir estas recomendaciones sería una abdicación de responsabilidades sumamente peligrosa cuando ya solo faltan ocho meses para que comiencen las elecciones primarias.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


Publicidad