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Michael Cohen: El abogado del diablo

“A lo largo de los años Cohen ha presumido de ser el “fixer”, consigliere y reparador de entuertos de Trump y otros que mezclan los negocios con la política, una vida privada plena de aventuras peligrosas con una vida pública de ambiciones de poder”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias
2018-04-19T11:37:33-04:00
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Michael Cohen, abogado personal de Donald Trump. Crédito: Getty Images

Cuando el otro día agentes federales allanaron las oficinas, residencia y habitación de hotel de Michael Cohen en Nueva York, Donald Trump denunció el hecho como un “ataque a nuestro país”. Equiparaba a la nación estadounidense con su persona como hacen los autócratas narcisistas. El Washington Post y CNN informaron que ninguno de los escándalos en los que se ha visto envuelto hasta ahora enfureció tanto a Trump como esa acción policial. Esto se explica en parte porque, durante más de una década, Cohen ha sido el abogado personal del empresario devenido político. A él le ha encargado las gestiones complicadas de su vida empresarial y personal. “Ha muerto el privilegio ‘abogado-cliente’” tronó Trump en Twitter, obviando que ese privilegio no es absoluto. Las autoridades pueden sortearlo cuando se convencen –y convencen a un juez– de que hay motivos razonables para creer que un abogado, su cliente o los dos abusaron criminalmente de esa prerrogativa. Tal parece ser el caso de Cohen.

A lo largo de los años Cohen ha presumido de ser el “ fixer”, consigliere y reparador de entuertos de Trump y otros que mezclan los negocios con la política, una vida privada plena de aventuras peligrosas con una vida pública de ambiciones de poder. Los registros que se le hicieron los ordenó Geoffrey Berman, fiscal que nombró el Presidente Trump en Nueva York, no el asesor especial Robert Mueller, quien investiga la injerencia rusa en nuestra campaña presidencial . Las autoridades nos han dicho que investigan a Cohen por motivos criminales. Buscan evidencias de pagos que hizo a nombre de Trump y otras figuras influyentes, como Elliot Broidy, a ex modelos, conejitas de Playboy y otras mujeres para comprar su silencio sobre amoríos extramaritales. Luego de los registros, Broidy renunció a la vicepresidencia de finanzas del Comité Nacional Republicano. Por mediación de Cohen, le había pagado millón y medio de dólares a una modelo de Playboy quien abortó un hijo suyo. Y en la corte se destapó al propagandista republicano Sean Hannity, animador de las noches furibundas de Fox News, como el “tercer cliente misterioso” de Cohen, aunque Hannity insiste en que nunca lo ha representado en un asunto legal.

Documentos de la corte sugieren que diversas agencias investigan si, a nombre de poderosos clientes, Cohen cometió fraude bancario, fraude en la transferencia de dinero, uso ilegal de fondos de campaña y pagos de soborno. Se trata sin duda de sospechas que, de confirmarse, podrían acarrearle años de prisión. Pero creo que ninguna de esas sospechas es tan grave como la de que Cohen habría viajado secretamente a Praga, República Checa, en plena campaña presidencial, entre agosto y septiembre de 2016, para coordinar acciones ilegales con funcionarios del régimen de Vladimir Putin y hackers que piratearon correos demócratas. Cohen lo ha negado. Pero precisamente hoy retiró dos demandas por libelo que había presentado en una corte federal y otra estatal en Nueva York contra BuzzFeed y Fusion GPS por haberse hecho eco de la versión sobre su presunta conspiración con rusos y piratas cibernéticos. La denuncia es pieza clave en el famoso expediente que preparó el exespía británico Christropher Steele. Y en los medios sospechamos que también lo es en la pesquisa que realiza Mueller.

De hecho, el servicio de noticias McClatchy informa que, en efecto, Mueller comprobó que Cohen había viajado a Praga tal y como lo consignaron las fuentes rusas de Steele. Un Cohen triunfante nos mostró a los periodistas la foto del exterior de su pasaporte mientras afirmaba que nunca ha viajado a la capital checa. Pero McClatchy sostiene que Mueller cree que hizo el viaje desde Alemania sabiendo que no necesitaba mostrar pasaporte. La República Checa y Alemania operan en la Zona Schengen en la cual 26 naciones comparten fronteras abiertas. Cohen visitó Europa tres veces en 2016. Y las coartadas que ha ofrecido para negar que estuvo en Praga no han convencido ni siquiera a los congresistas que realizan indagaciones tibias sobre la trama rusa.

Los registros en las oficinas, residencia y habitación de hotel de cohen también sacaron de quicio a Trump porque le acercaron aún más a la pesquisa criminal de Mueller. El abogado del diablo tenía la manía de grabar las conversaciones con sus clientes, algo que autoriza la ley en Nueva York. Y se estima que los agentes federales le ocuparon numerosas grabaciones. Serán cruciales para determinar de dónde realmente sacó el dinero para pagar millones de dólares en sobornos a las amantes de sus clientes, como Trump. Los votantes estadounidenses tenemos derecho a saberlo; y sobre todo a saber si Cohen se coludió ilegalmente en Praga con los rusos y otros extranjeros –algunos hackers son rumanos– a nombre de la campaña presidencial de su jefe.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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