null: nullpx

María también dañó la credibilidad de dos gobiernos

“El torpe manejo federal que deKatrina hizo el gobierno de George W. Bush fue un factor importante en el cambio de guardia en Washington un poco después, cuando los republicanos perdieron la presidencia y el Congreso”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2018-06-05T17:54:59-04:00
Comparte

Rincón - Acabo de recorrer una docena de municipios en el este, oeste, norte y sur de Puerto Rico. Y me he llevado la doble impresión de que, mientras buena parte de la isla experimenta una notable recuperación del Huracán María, otra permanece postrada y afligida.

Al cabo de ocho meses de la catástrofe, la mayoría de las autopistas y calles están transitables, los escombros se han despejado y los fondos de ayuda federal y privada han reactivado sectores de la economía puertorriqueña, como los de la construcción y los servicios. Pero, a la vez, la zona sur y central de la isla muestra visiblemente las huellas de los duros golpes sufridos. Allí miles de viviendas continúan con techos provisionales o cubiertos por lonas. Y por lo menos 16,000 usuarios siguen sin servicio eléctrico, la mayoría en la localidad de Yabucoa, por donde entró el ojo del huracán. En casi todo Puerto Rico todavía abundan los postes eléctricos doblegados por los vientos, señal ominosa de la fragilidad de la infraestructura puertorriqueña en momentos en que acaba de iniciarse la nueva temporada ciclónica.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, me ofrece un dato revelador. En ocho meses ha distribuido 59,000 lonas de plástico grandes a propietarios de viviendas que perdieron sus techos. A otros 100,000 les entregado lonas pequeñas para cubrir daños parciales. Pero solo 21,000 han recibido fondos suficientes para reparar sus techos de manera permanente. Una complicación burocrática limita la efectividad de FEMA. La ley federal le impide otorgar asistencia a personas que carecen de títulos para sus viviendas. Y en Puerto Rico, donde muchas casas han pasado de generación en generación, de familia en familia, miles de damnificados no han podido acreditar su condición de propietarios.

Que los gobiernos de Estados Unidos y Puerto Rico habían ocultado adrede la verdadera cantidad de víctimas fatales de María era vox populi en la isla desde hace tiempo. Bien lo sabían los miles y miles de familias que, semanas y meses después del paso del huracán, perdieron a algún miembro por no poder darle la asistencia médica o terapia que requería debido a la prolongada falta de electricidad, las dificultades en las comunicaciones, el hacinamiento en los hospitales o la escasez de medicinas y otros productos básicos para la subsistencia. Pero un reciente informe de la Universidad de Harvard le dio contexto a la magnitud del encubrimiento oficial. Concluyó que, directa o indirectamente, Maria cobró las vidas de 4,600 personas más que las 64 que reconocían las autoridades de ambos gobiernos. El estudio tiene un amplio margen de error. Sin embargo, se realizó con el suficiente rigor como para que lo publicara el prestigioso New England Journal of Medicine.

Un indicio claro de su veracidad es que, apenas un día después de divulgarse el estudio, el Departamento de Salud de Puerto Rico reconoció que se habían reportado 1,397 fallecimientos adicionales entre septiembre y diciembre del año pasado en comparación con el mismo período de 2016. No fue precisamente una revelación voluntaria. Horas antes de hacerla, el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico había demandado en la corte al Departamento de Salud para obligarlo a divulgar las cifras que al parecer ocultaba.

Esa ocultación refleja el aparente deseo de los respectivos gobiernos de Ricardo Rosselló y Donald Trump de evitar las consecuencias políticas y electorales que provocó Katrina tras su paso arrollador por la región del Golfo de México, especialmente en Nueva Orleans. Allí Katrina mató a más de 1,800 personas y causó 125,000 millones en pérdidas materiales en 2005. El torpe manejo federal que de esa catástrofe hizo el gobierno del Presidente George W. Bush fue un factor importante en el cambio de guardia en Washington un poco después, cuando los republicanos perdieron la presidencia y el Congreso. Rosselló y Trump probablemente pensaron que el paso del tiempo disiparía el interés popular por conocer la verdadera cantidad de muertos que dejó María.

Fue una pretensión vana y peligrosa. Solo la transparencia gubernamental ayuda a trazar estrategias realistas y eficaces para mitigar el impacto humano y material de desastres naturales como María. Es, además, un elemento esencial para inspirar confianza entre los ciudadanos de que el gobierno está haciendo el mejor esfuerzo posible por protegerlos en situaciones de emergencia. Los huracanes, terremotos y otros desastres naturales inevitablemente causan dolor y destrucción en las comunidades que azotan. Pero sus efectos pueden paliarse si las autoridades toman medidas preventivas basadas en los daños reales que han causado con anterioridad.

Después de que se divulgara el informe de Harvard, Rosselló amenazó con hacer pagar “un infierno” (“ pay hell”, en inglés) a aquellos que, en su gobierno, pudieran haber ocultado el verdadero alcance de las pérdidas humanas. El Presidente Trump, en cambio, ha guardado silencio sobre el tema, aunque su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, respondió elogiando la labor de FEMA en Puerto Rico. Pero ya sabemos que cierto descrédito de sus gobiernos ha sido otra lamentable consecuencia de María. Entenderlo es fundamental ahora que ya comenzó la nueva temporada de huracanes.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Comparte

Más contenido de tu interés