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Según el censo, el voto hispano no fue tan decisivo como se pensaba.
Daniel Garza
Opinión

Director de la Iniciativa LIBRE.

Los datos del censo sobre el voto hispano muestran que los latinos son más independientes de lo que se cree

Los datos del censo sobre el voto hispano muestran que los latinos son más independientes de lo que se cree

“Muchos políticos actuaron como si la inmigración fuera la única cuestión que les importa a los latinos, algo que está lejos de ser verdad. Temas como la economía, la educación y la atención de la salud lo son aún más”.

Según el censo, el voto hispano no fue tan decisivo como se pensaba.
Según el censo, el voto hispano no fue tan decisivo como se pensaba.

Es un reto pronosticar con precisión lo que hará un grupo determinado de personas el día de las elecciones. De hecho, en 2016 numerosos expertos y observadores electorales predijeron con confianza (aunque al final imprecisamente) un aumento en la participación de los latinos –una ola de apoyo a Hillary Clinton–. Ahora que tenemos los datos, es claro que la predicción era incorrecta. Los latinos votaron en números consistentes con el pasado, quizás reflejando una decepción con la dirección de la nación y una falta de entusiasmo sobre lo que Clinton tenía que ofrecer.

Según un reciente informe de la Oficina del Censo de Estados Unidos, un total de 12.7 millones de latinos votaron en 2016, por encima de los 11.2 millones que lo hicieron en 2012. Pero al igual que en años anteriores, el número de latinos que se quedaron en casa fue aún mayor. La participación de los latinos no alcanzó el 50% de todos los votantes elegibles. El porcentaje de votantes latinos cayó de 48% a 47.6%. El número total de votantes latinos estuvo en estrecha relación con las tendencias históricas –como lo proyectó el Instituto LIBRE en su informe Hispanic MVP, publicado en octubre de 2016–. El Instituto LIBRE calculó que 13 millones de hispanos votarían, lo que representa el 9.39% del total de votos, sólo un poco por encima de los datos ofrecidos por la Oficina del Censo de Estados Unidos, que reportó que los votantes latinos representaron el 9.2%del total.

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¿Por qué se sorprendieron tantos por el resultado?

El año pasado hubo muchos reportes que decían que los votantes hispanos irían a las urnas en grandes números. El New York Times informó que “ esta vez, realmente hay una oleada de votantes hispanos”. Politico informó sobre una “ ola de votantes latinos” que estaba destinada a hundir a los candidatos republicanos. Todo esto se produjo en medio de informes de que los donantes liberales estaban comprometiendo millones en convertir a más votantes latinos, que supuestamente respaldarían a los candidatos liberales.

Si mantenemos estas predicciones en mente, no es difícil ver por qué tantos liberales quedaron decepcionados con el resultado. Si hubiera habido una ola de votantes hispanos (liberales), muchas de las votaciones podrían haber terminado de manera diferente. Quién sabe qué tan diferente sería el panorama político hoy en día si esos expertos y comentaristas hubieran tenido la razón.

Las elecciones demostraron, sin embargo, que los votantes latinos tienen una mente propia. Un creciente número de latinos apoyó a candidatos conservadores. Y muchos otros parecen haber decidido quedarse en casa al no encontrar una visión positiva del futuro que los motivara a votar. Eso es algo que los candidatos y los expertos deben notar: en lugar de hacer lo que los “expertos” predijeron, millones mostraron lo que pensaban al no participar.

Una razón importante puede ser que muchos políticos actuaron como si la inmigración fuera la única cuestión que les importa a los latinos, algo que está lejos de ser verdad. Las encuestas muestran consistentemente que si bien la inmigración es un tema importante para los latinos, temas como la economía, la educación y la atención de la salud lo son aún más. Cuando los partidos y los candidatos se centran en la inmigración y excluyen estas prioridades más altas, le dicen a la gente que están siendo ignorados. Muchos liberales aprendieron esta lección de la manera más difícil, cuando su mensaje condescendiente no fue bien recibido.

La “sorpresa” de 2016 –una sorpresa para muchos, pero no para aquellos que prestaron atención al Instituto LIBRE– debería guiar las acciones de los políticos en el futuro. Los candidatos no deben dar por sentado ningún voto. Aquellos que cuentan con el voto latino –liberales o conservadores– necesitan hacer bien su trabajo. Deben ser activos en la comunidad latina y escuchar más que hablar. En lugar de ser condescendientes con el pueblo estadounidense y actuar con aire de superioridad deberían ofrecer soluciones reales a los problemas de las personas. Los candidatos no pueden decidir aisladamente sobre las soluciones políticas y luego esperar que los latinos –o cualquier otra persona– los acepten. Deben encontrar soluciones que tengan el apoyo de individuos y familias. En lugar de considerar nuestra comunidad como requisito más de campaña, los candidatos deben hacer el trabajo de escuchar y responder.

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Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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