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León Krauze: EEUU, la elección populista

El periodista resalta el parecido entre la retórica proteccionista de Bernie Sanders y la de Donald Trump
10 Mar 2016 – 1:52 PM EST


Por León Krauze, conductor de noticias de Univision KMEX en Los Ángeles, periodista y autor

El debate organizado por Univisión y The Washington Post anoche en Miami deja una larga lista de momentos memorables y reveladores, quizá más que otros encuentros entre los aspirantes a la candidatura de los dos partidos en este ciclo electoral.

Ahí queda, por ejemplo, el histórico intercambio entre Jorge Ramos y los dos candidatos demócratas sobre la hipotética suspensión de todos los procesos de deportación de niños e inmigrantes sin récord criminal. La insistencia filosa de Ramos consiguió situar a Sanders y Clinton a la izquierda de Barack Obama en cuanto a política migratoria, posición políticamente riesgosa y, con toda seguridad, improbable en la práctica. En otras palabras, el periodista obligó a los políticos en el escenario a una promesa imposible de cumplir. Una delicia.

Para el recuerdo también la voz estremecedora de Lucía, la inmigrante guatemalteca quien, en español, contó su historia de separación, tan común entre la comunidad hispana (me rebasa la cantidad de historias que he escuchado así en la sección “La Mesa” de Univisión Los Ángeles). Escuchar una historia así, en un escenario así fue emocionante, como periodista y ser humano. El gesto de Enrique Acevedo al traducir al oído de Lucía la respuesta de Hillary Clinton sumó ternura a un proceso desprovisto por completo de ese valor, tan fundamental como escaso.

Por último queda registro también de Bernie Sanders y su defensa de los supuestos logros del régimen cubano, momento inédito en la política moderna estadounidense. A Sanders hay que aplaudirle la congruencia (a pesar de los riesgos de hacer lo que hizo en pleno Miami, no dio ni un paso atrás), pero hay que criticarle su ignorancia. El pueblo cubano –el que vive y sufre en la isla, no el que pasea por Lincoln Road en Miami Beach– seguramente estaría en desacuerdo con los halagos de Sanders. Así me lo hizo saber Yusnaby Pérez ayer mismo en Twitter, por ejemplo.

Sin embargo, la dinámica ocurrida en el debate que sospecho tendrá mayores consecuencias políticas en las próximas semanas es el ya constante movimiento a la izquierda de ambos candidatos en la discusión sobre los límites del libre mercado y la fuga de empleo a otros países, sobre todo México y China.

En una elección llena de sorpresas, pocas son comparables a la coincidencia creciente entre el puntero republicano y al menos uno de los candidatos demócratas en la adopción de un discurso populista en lo económico. Si se les mira con detenimiento, la retórica proteccionista de Bernie Sanders y Donald Trump es notablemente similares. Trump podrá exponer sus argumentos de manera mucho más burda y despatarrada, pero en el fondo ambos hablan de lo mismo y se indignan por lo mismo: las secuelas de tratados de libre comercio supuestamente nocivos para la economía estadounidense, la fuga de empleos de manufactura a México y China y la percepción de que los últimos gobiernos de Estados Unidos han traicionado a la clase media.

El tono populista ha resonado de tal manera entre el electorado republicano y demócrata que ayer Hillary Clinton abrió el debate refiriéndose directamente al libre comercio y el empleo. El tema le costó en Michigan y puede costarle mucho más en estados subsecuentes.

Pase lo que pase con ambos partidos en las próximas semanas, es evidente que la elección presidencial de noviembre estará marcada por el discurso populista y el recelo al libre comercio. Tiene sentido político. Es imposible entender el respaldo a Trump, por ejemplo, sin esa indignación de quien siente que su país lo ha dejado atrás, de quien siente haber perdido la posibilidad del progreso social.

Podrá ser muy cómodo insistir en etiquetar a los votantes de Trump como simples racistas con temores de índole demográfica, pero lo cierto es que en una porción considerable de ese electorado hay una indignación económica febril. Exactamente lo mismo puede decirse de los votantes jóvenes que apoyan a Bernie Sanders, jóvenes que creen que la economía la maneja la mafia de Wall Street y que hace falta una “revolución” para cambiarlo todo.

Esa, la del arribo de la amenaza populista, será una de las grandes historias que emerjan no solo del debate de ayer sino de la elección estadounidense. En Estados Unidos hay gente muy enojada. Más vale tomarla en serio y entenderla.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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