La estrecha derrota de Roy Moore pone en evidencia la cultura de intolerancia de los republicanos

“Es hora de que los republicanos y aquellos que los apoyan hagan un examen de conciencia y reflexionen sobre por qué en 2017 siguen produciendo candidatos intolerantes, como Moore y Trump”.
Opinión
Subdirectora de Comuniacionesde Latino Victory Project.
2017-12-18T09:38:24-05:00

Después de que pasó la tormenta política en Alabama, solo 20,000 votos impidieron que un intolerante acusado de pedofilia representara a los residentes de ese estado en el Senado de Estados Unidos. Al final fueron los votantes afroamericanos, y en particular las mujeres afroamericanas, quienes nos salvarían de otra humillación nacional. No obstante, la estrecha derrota de Roy Moore tiene consecuencias que repercutirán más allá de Alabama, y el Partido Republicano puede perder más que un escaño en el Senado.

Ya debilitado por 10 meses de escándalos y fracasos del gobierno de Donald Trump, el Partido Republicano consolidó su decadencia moral con la candidatura de Roy Moore. Aunque algunos republicanos, incluyendo a Richard Shelby, el senador veterano por Alabama, rechazaron al controvertido candidato, el Comité Nacional Republicano y el presidente Republicano apoyaron a Moore. Ese apoyo es sintomático de la cultura de intolerancia que en este momento domina en ese partido.

A esta altura, la mayoría de los estadounidenses conocen las acusaciones de asalto sexual y pedofilia en contra de Roy Moore. Han escuchado de las siete valientes mujeres que compartieron dolorosos episodios del pasado para evitar que un depredador sexual llegara al Senado. Pese a sus conmovedores testimonios, Roy Moore recibió los recursos del Comité Nacional, la aprobación del presidente y el silencio de la mayoría de la bancada republicana. Quedó claro que las mujeres y las niñas no son una prioridad para ese partido.

Ni lo son las minorías raciales y religiosas, ni los estadounidenses LGBTQ. Como Trump, Moore tenía un largo y bien documentado historial de discriminación. Ha dicho que los musulmanes no deben servir en cargos públicos. Se ha referido a los pueblos originarios y asiáticos como “rojos y amarillos”. Dio a entender que él cree que los judíos van al infierno. Afirmó alguna vez que las relaciones homosexuales deberían ser criminalizadas. Moore apoya cerrar las fronteras y que las autoridades estatales apliquen las leyes migratorias. Y en la última semana de la contienda, cuando un votante afroamericano, refriéndose al lema del presidente, le preguntó a Moore cuándo fue la última vez que Estados Unidos fue “grande”, este respondió con nostalgia por los tiempos de la esclavitud. Aún así, Moore gozó del apoyo de 9 de cada 10 votantes republicanos en Alabama.

Es hora de que los republicanos y aquellos que los apoyan hagan un examen de conciencia y reflexionen sobre por qué en 2017 siguen produciendo candidatos intolerantes, como Moore y Trump.

Es cierto que por más de medio siglo, desde la campaña de Barry Goldwater en 1964, los republicanos han apelado al racismo y la xenofobia de algunos votantes como estrategia de campaña. Hoy día cosechan los frutos de esos esfuerzos: un partido en su mayor parte anglosajón, masculino y con fecha de caducidad.

Según diferentes proyecciones, las minorías raciales se convertirán en mayoría en Estados Unidos entre 2041 y 2046. El impacto de este cambio demográfico ya se siente. Con cada elección crece el poder electoral de las comunidades latinas y asiáticas. Y como vimos en Alabama, la comunidad afroamericana sigue siendo una potencia electoral. Frente a la hostilidad republicana, no sorprende que estos grupos tienden a apoyar a los demócratas. Al postular a personajes como Trump y Moore, el Partido Republicano parece buscar una muerte prematura.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad