Estados Unidos y México: vecinos desconfiados

“De socios, aliados y amigos, hemos pasado a ser violadores, criminales, ladrones de empleos y últimamente serpientes venenosas”.
Opinión
Analista político, exembajador de México en Colombia y Portugal, y pre candidato por Morena al Senado por el estado de Tlaxcala.
2018-03-07T12:37:25-05:00

Hace 101 años al iniciar 1916, en plena Revolución, el ejército de Estados Unidos invadió México por Chihuahua. En noviembre de ese mismo año abandonó el país el último soldado. Fue el famoso militar John “Black Jack” Pershing, único que alcanzó el grado de general de todos los ejércitos estadounidenses, después de derrotar a apaches, sioux, españoles y alemanes.

Pero Pershing y sus jóvenes asistentes Patton y Eisenhower no salieron de México triunfantes. Más bien se retiraron con la cola entre las piernas. Efectivamente, Black Jack, como lo apodaban, no pudo cumplir la misión que le encomendaron a él, y a sus 15,000 soldados: capturar a Pancho Villa, vivo o muerto. Los afamados militares se tuvieron que regresar a Texas con las manos vacías y la vergüenza del fiasco, después de vagar por el desierto entre piedras y serpientes varios meses, sin poder atrapar al guerrillero.

Esa fue la última invasión militar estadounidense a México. Más tarde han llegado otras, ya no con armas, sino con propósitos comerciales, petroleros o mineros. Porque desde la Independencia hasta nuestros días Estados Unidos ha visto a México como un territorio de conquista. Algunas veces de manera descarada y abierta, otras sutil y hasta con buenas maneras, conforme ha avanzado la civilización.

Roosevelt, Kennedy, Johnson, Reagan, Clinton y los dos Bush nos trataron con respeto e inteligencia. Siempre defendiendo sus intereses, pero con guante suave.

Con altas y bajas, desde 1930 hasta 2015, diplomáticos y políticos de ambas naciones construyeron puentes de entendimiento. En ese foro se formaron alianzas México-Estados Unidos ante la amenaza nazi fascista y las asechanzas marxistas. Se combatió a las mafias internacionales y se construyó el TLCAN. Para el espinoso tema de la inmigración ilegal, se buscaron salidas civilizadas. Millones de estadounidenses vinieron cada año de fiesta a México, y ya se han quedado a vivir entre nosotros más de un millón de ellos. Cineastas mexicanos triunfan, cada vez más en Hollywood.

Pero ahora todo está en riesgo. Las relaciones han pasado de la cordialidad a la desconfianza. De la conversación amable y educada a la grosería y el desprecio.

Ha sido el presidente Donald Trump quien ha cambiado radicalmente la relación. De socios, aliados y amigos, hemos pasado a ser violadores, criminales, ladrones de empleos y últimamente serpientes venenosas.

Y las cosas van de mal en peor. Hace dos semanas se dio a conocer que el presidente Enrique Peña Nieto había cancelado una reunión en Washington con Trump después de una amarga conversación telefónica durante la cual Trump se enfureció porque Peña Nieto se negó a sacar el tema difícil –favorito de Trump– de que México iba a pagar por la famosa muralla que el estadounidense quiere a todas costas construir entre los dos países.

Y muchos, en ambos lados de la frontera nos preguntamos con preocupación. ¿Es verdad este cambio radical? ¿Es sólo palabrería electoral? ¿O el presidente Trump realmente pretende terminar el trabajo que dejó pendiente Pershing, pero en pleno siglo XXI?

Aunque el tema de las relaciones con nuestro vecino del norte, y su problemático y errático máximo líder todavía no ha sido un tema importante de la campaña presidencial mexicana, es muy posible que se convierta en un tema central en lo que ésta avanza.

Y es seguro que la complicada relación con Trump, que insiste en dar un salto atrás y llevar a los dos países a una época de beligerancias y tensiones que se pensaba se había superado después de décadas de convivencia y cooperación, será uno de los mayores retos que enfretara el nuevo mandatario mexicano, no importa quien sea.

¿Veremos algún descendiente del general John “Black Jack” Pershing cabalgando por tierras mexicanas? ¿O quedará en la historia amarga de nuestros dos países la figura de ese caballero?

Son solo algunas de las inquietantes preguntas que vienen a la mente durante este año electoral.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.