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Salud: El futuro usualmente llega antes de que estemos listos para recibirlo

“En los países hispanos la población ha visto cómo los adelantos de la ciencia han tenido lugar en forma más rápida que la velocidad con la que se establecen reglamentaciones, se desarrolla la infraestructura y se fortalece la capacidad de los estados de atender ls necesidades de salud”.
Opinión
Vicepresidente Estrategia & Información en salud - Univisión.
2018-07-17T11:54:15-04:00

La famosa frase del escritor estadounidense Arnold Glasgow “El problema del futuro es que usualmente llega antes de que estemos listos para él” parece acunarse perfectamente a los retos que enfrentan día a día los hispanos, tanto en América Latina como en Estados Unidos, al buscar atención en salud.

En su séptima edición, el Premio Latinoamericano de Periodismo en Salud fue otorgado al trabajo publicado en Ipys y El Pitazo de Venezuela, que hace una detallada cobertura de la lamentable planeación, despilfarro y desviación de los recursos destinados a la salud en Venezuela durante los últimos años, bajo el título “Huérfanos de la Salud”.

Los ganadores del premio ponen en evidencia cómo las condiciones de atención infantil se encuentran en estado crítico. Hay reportes crecientes de brotes de enfermedades infecciosas hasta hace pocos años controladas y desabastecimiento de medicamentos, la oferta y calidad de servicios de salud es limitada y la población busca atención medica en las pocas instituciones privadas que aun disponen de sólida capacidad de operación, o deben resignarse a recibir atención precaria en los hospitales públicos que subsisten. Otros pacientes, o bien más necesitados o más privilegiados, optan por buscar atención medica en el exterior.

En los países hispanos la población ha visto cómo los adelantos de la ciencia han tenido lugar en forma más rápida que la velocidad con la que se establecen reglamentaciones, se desarrolla la infraestructura y se fortalece la capacidad de los estados de ofrecer a la población la posibilidad de atender sus necesidades de salud, la cual se considera un derecho constitucional.

Son grandes los contrastes que viven los pacientes y profesionales de la salud en el día a día. Pese a los esfuerzos por ofrecer una cobertura universal, en casi todo servicio médico coexisten en la realidad una frustrante mezcla de pacientes tratados con los más recientes medicamentos con esquemas de manejo mínimo recomendados décadas atrás.

Los ejemplos de disparidad en salud en hispanos son múltiples, e incluyen una combinación de un creciente impacto de enfermedades como el cáncer con niveles más bajos de diagnóstico y tratamiento óptimo, al ser comparados con otros grupos.

Entre los factores responsables de dichas diferencias se encuentran aspectos relacionados con los niveles de información, educación y empoderamiento de los pacientes y de la población en general.

Diversos estudios señalan cómo los hispanos tienden a tomar decisiones de tratamiento médico principalmente basados en la información de su médico de atención primaria, información suministrada por compañías aseguradoras o recomendaciones de familiares o individuos de la comunidad; mientras que entre los no-hispanos predominan factores relacionados con la calidad de la atención, las tecnologías existentes y las estadísticas de éxito de manejo de pacientes.

Por otro lado, la disponibilidad de medicamentos de última generación suele verse retardada hasta dos o más años en algunos países de América Latina, principalmente por procesos regulatorios lentos o consideraciones económicas. De ser aprobados, tanto pacientes como médicos ven cómo la cobertura de medicamentos refleja importantes diferencias entre formularios públicos y privados, generando frustraciones, inequidad e injusticia social, en especial cuando se trata de pacientes con enfermedades graves.

Gradualmente ha crecido la colaboración entre sectores públicos y privados y en casi todas las naciones el diálogo enfocado en costo de medicamentos ha comenzado a evolucionar hacia la búsqueda de generación de valor.

Sin embargo, la ciencia tiende a avanzar a pasos agigantados y la medicina de precisión o personalizada, tras una década de su formal aparición, será la que dominará en un futuro cercano.

En el año 2017, 45 nuevos medicamentos fueron aprobados en Estados Unidos, de los cuales 33 son considerados como medicamentos biológicos de precisión, y al menos cuatro terapias genéticas fueron igualmente autorizadas para su comercialización.

Los avances en el entendimiento del código genético cambiarán radicalmente las consideraciones diagnósticas de una enfermedad y harán posible hacer una intervención en un paciente años antes de que una enfermedad se manifieste.

La totalidad de las enfermedades será clasificada según su causa, mutaciones genéticas o alteraciones moleculares específicas.

En contraposición, los sistemas de salud evolucionan lentamente. Algunos economistas sostienen que cada país latinoamericano debería incrementar su gasto público en salud en al menos un 2%, lo que a expertos asesores del Manco Mundial, como Juan Pablo Toro no les parece viable, al menos a corto plazo. Maria Cristina Lesmes –Secretaria de Salud del Valle, Colombia– sostiene que en el momento se hace necesaria una mayor eficiencia en la utilización de los recursos, “hacer más con menos”, y luchar contra la corrupción, frente en el que los medios de comunicación pueden ayudar.

Sudip Parikh –Vicepresidente de la Asociación de Información en Medicamentos (por sus siglas en ingles DIA), una de las organizaciones líderes en pensamiento e innovación en el área de medicamentos – considera que pese a que no existe una solución que permita conciliar las ventajas de los nuevas terapias con la limitación de recursos económicos, el futuro se percibe con gran optimismo y se espera que se logren mayores economías de escala y opciones creativas de colaboración y generación de valor que permitan beneficiar con los avances de la ciencia a la totalidad de la población.

Es necesario acelerar la definición de estrategias de salud pública y asegurar su implementación en forma rápida a fin de asegurar que será posible hacer frente a el impacto creciente de enfermedades como el cáncer, que se espera afectará a más de 1.6 millones de hispanos en los próximos años.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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