Después de Mueller

“Gracias a Mueller, los fiscales de Nueva York podrán seguir ahora investigaciones criminales que amenazarán legalmente a Trump y a algunos de sus allegados”.
Opinión
Miembro de la unidad política de Univision Noticias.
2019-03-25T12:05:15-04:00

La lectura que ha hecho el fiscal general, William Barr, del Informe Mueller levanta una oscura nube que pesaba sobre el presidente Trump y su equipo de campaña. Barr asegura que el asesor especial que investigó la trama rusa concluyó que “ni la campaña de Trump ni nadie asociado con ella conspiraron o coordinaron con Rusia en sus esfuerzos por influir sobre la elección presidencial de 2016”. Esto, a pesar de reiteradas tentativas del régimen paria de Vladimir Putin para que lo hicieran. Esta conclusión, si en efecto la avalan las evidencias que examinaron los investigadores de Mueller, fortalecerá las aspiraciones reelectorales de Trump. Y de hecho le permitirá usar como lema de campaña la frase “no hubo colusión”, la cual Trump ha empleado a menudo desde mucho antes de que se iniciaran las investigaciones.

Sin embargo, los problemas legales que asedian al presidente y a miembros de su entorno no terminarán y le perseguirán durante el resto de su mandato y hasta después que abandone la Casa Blanca. El mismo informe Mueller no llegó a una conclusión definitiva sobre si Trump había obstruido la justicia, según la carta que Barr envió a legisladores del Congreso. El fiscal general, a quien designó Trump, aparentemente ha decidido cerrar también esa línea investigativa. Pero el Congreso no debería conformarse con su decisión sino indagar a fondo por qué Mueller y su equipo de fiscales, abogados y agentes federales dejaron abierta la posibilidad de que el mandatario y algunos de sus asesores hayan obstruido la justicia que investigaba la injerencia de Moscú en nuestras elecciones.

Prácticamente todos los negocios y organizaciones que Trump manejó durante los últimos años permanecen bajo escrutinio. Y el mandatario enfrenta diversos procesos civiles. Esto significa que muchas de las evidencias que surgieron de la pesquisa de Mueller darán pábulo a procesos que en su mayoría se ventilarán en Nueva York, sede principal de los negocios del presidente.

La fiscalía neoyorquina investiga, entre otras cosas, los pagos que se les hicieron a dos mujeres para que no hablaran durante la campaña presidencial de los amoríos que habían tenido con Trump cuando éste ya estaba casado con Melania; si el comité de investidura del presidente ilegalmente aceptó fondos de entidades o gobiernos extranjeros; si Trump y su familia usaron una fundación caritativa para lucrar; y si a través de los años el mandatario subvaloró sus bienes para pagar menos impuestos y los sobrevaloró para cobrar más dinero a compañías de seguros.

Que Mueller haya logrado realizar su investigación de la trama rusa durante casi dos años es un triunfo importante de nuestra democracia, independientemente de si sus conclusiones satisfacen o no a los simpatizantes y críticos del presidente. Significa que, a pesar de todos los ataques verbales y obstáculos prácticos que Trump y sus allegados le pusieron en el camino, el asesor especial pudo cumplir lo mejor que pudo con el mandato que le asignó el Departamento de justicia en un proceso cuya integridad no tenemos motivos para cuestionar, al menos de acuerdo a lo que ha trascendido hasta ahora. Mueller estuvo a la altura de su reputación de fiscal de acero.

El asesor especial manejó la pesquisa con discreción, firmeza y bastante independencia a pesar de las presiones que recibió de algunos de sus superiores en el Departamento de Justicia, como el exfiscal general interino, Matthew Whitaker –un incondicional de Trump – y del propio mandatario, quien nunca cesó de acusar injustamente a Mueller de librar una caza de brujas y de atacar a nuestros servicios de inteligencia. El asesor especial logró confirmar, con lujo de detalles, que los rusos interfirieron en las elecciones para sembrar discordia entre los estadounidenses, evitar el triunfo de Hillary Clinton y promover la candidatura de Trump. De su laboriosa indagatoria surgieron los encausamientos de 34 personas y tres compañías. Y entre esos encausados hay seis exasesores de Trump. Los estadounidenses le debemos un profundo agradecimiento.

Gracias a Muller, los fiscales de Nueva York podrán seguir ahora investigaciones criminales que amenazarán legalmente a Trump y a algunos de sus allegados. Gracias a Mueller, los demócratas en la Cámara de Representantes podrán realizar otras pesquisas que generarán serios riesgos políticos para el mandatario. Será un proceso doloroso y divisivo; pero también indispensable para informar debidamente a los votantes y preservar la integridad de nuestra democracia.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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