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De Cantinflas a Los tres amigos: el poder cultural es clave para la sobrevivencia de los latinos en Estados Unidos

"Aunque parezca que Trump y su administración tienen la ventaja, el tiempo ha demostrado que nuestra gente sobrevivirá esta época turbia. Nunca podrán borrar nuestra historia porque nuestra cultura fluye por las arterias del país. Para lograr su objetivo, tendrían que desangrarlo".
Opinión
María del Rosario González
Secretaria de prensa nacional de Latino Victory
2019-10-30T11:02:56-04:00

En 1954, el gobierno de los Estados Unidos ejecutó una de las deportaciones masivas más grandes del país, Operación Espalda Mojada. Fue una operación trágica que afectó a más de un millón de inmigrantes mexicanos y mexicano-americanos, un efecto humillante del racismo al que era sujeta la comunidad latina en esa época.

En 1957, solo tres años después, el comediante mexicano Mario Moreno “Cantinflas” obtuvo el premio a Mejor Actor en Comedia o Musical por una de las películas más exitosas de Hollywood en su época, 'La Vuelta al Mundo en 80 días'.

Vistos por la superficie, estos dos sucesos parecen polos opuestos, hasta irónicos. Pero si los vemos con más escrutinio, nos percatamos que son dos lados de la misma moneda.

La moneda, siendo la historia de los latinos en los Estados Unidos, demuestra el lado turbio de la historia de los latinos, uno de violencia e injusticia racial. Pero también demuestra el otro lado, el poder cultural, que ha perdurado por más de 400 años y que ha sido clave para nuestra sobrevivencia.

La comediante y actriz Cristela Alonzo habló sobre un consejo que le dio la activista Dolores Huerta: “Llora. Pero mañana, lucha.” Le dijo esto después de haberle preguntado si la elección de Donald Trump fue la primera vez que su país la había decepcionado.

Huerta puede atestiguar esto siendo una de las activistas más icónicas del país: La elección de Trump no es la primera vez en la historia que el gobierno y el país ha decepcionado a los latinos.

Hay épocas de relativa tranquilidad, cuando el enfoque nacional está puesto en otro tema. Se lucha por temas que afectan nuestras vidas cotidianas: el cuidado de salud, los trabajos, la inmigración, la educación. La comunidad latina sigue adelante, luchando por ser vistos en un país que aman y que a veces no les regresa el cariño.

Luego llega el recordatorio del lado turbio de nuestra historia. Nos recuerdan que desde que Estados Unidos anexó el suroeste del país de México en 1848, los mexicanos y los latinos han sido demonizados y marginados—primero con linchamientos y ejecuciones arbitrarias, y luego con políticas anti-inmigrantes y con ataques fomentados por el odio y la deshumanización.

Entre estos sucesos están los linchamientos a miles de mexicanos entre los siglos 19 y 20, las deportaciones y reparaciones ‘voluntarias’ durante la recesión en la década de 1930, la entredicha Operación Espalda Mojada, la discriminación racial hacia mexicano-americanos y chicanos durante el movimiento de los derechos civiles entre los 1940s y 1960s, y la ola anti-inmigrante en los 1990s liderada por el Gobernador Republicano de California Pete Wilson y su iniciativa anti-inmigrante, la Propuesta 187.

En 2015, la furia anti-inmigrante y anti-latina fue desencadenada una vez más por el ahora presidente Donald Trump. En medio de una época de calma relativa, nos volvió a recordar que a los mexicanos, la historia no siempre nos ha sonreído.

Quizá desde 1848, nos han deportado, humillado, y oprimido por ser considerados inferiores por los gobernantes y las fuerzas policiales . Ahora estamos en medio de otra ola de opresión. Y en estos momentos tan turbulentos, además de luchar por el poder político, también debemos ver hacia el otro lado de la moneda—el de nuestro poder cultural.

La cultura estadounidense es sinónima a la cultura latina—está entrelazada en el tejido social. Siempre que llega un político a atacarnos ocurre un suceso para recordarnos de que pertenecemos en este país y que nuestra cultura está enraizada en los cimientos de la cultura de todo el país. Sin faltar, se voltea el lado de la moneda, mostrando su lustre dorado.

Como cosa hecha adrede, en medio de los ataques más virulentos que el gobierno de los Estados Unidos, bajo la mano de Trump, ha lanzado en contra de los latinos, ha surgido una de las épocas más prolíficas en nuestra cultura.

Esta época llegó de la creatividad de cineastas que retomaron el camino al que Mario Moreno “Cantinflas” dio paso en 1957. En el 2016, el director de cine Alejandro González Iñárritu ganó su segundo Oscar consecutivo a Mejor Director, y el cinematógrafo Emmanuel “El Chivo” Lubezki ganó su tercer Oscar consecutivo, convirtiéndose en el único cinematógrafo en la historia del cine en lograrlo.

En 2018, Alfonso Cuarón, ganó su segundo Oscar a mejor director y su primer Oscar a mejor cinematógrafo, y un año después, Cuarón le entregó el Oscar al Mejor Director al Tercer Amigo, Guillermo del Toro. Todos han ganado múltiples Oscares a lo largo de sus carreras, incluyendo a Mejor Película.

Durante los años que más han demonizado a los latinos y a los inmigrantes, cuatro inmigrantes mexicanos han dejado su marca en la industria magna de Hollywood, cosa que el mismo Trump ha criticado porque sabe que esto desmiente sus prejuicios anti-inmigrantes.

En algún momento u otro, González Iñárritu, del Toro, Cuarón y Lubezki han usado sus plataformas para apoyar a la comunidad latina frente los ataques de Trump. Sus voces, sus logros, al igual que los de de miles de latinos que han dejado huella en la música, el cine, el teatro, el arte, la literatura, son un alivio entre tanto dolor y un testamento de la raíz profunda de nuestra cultura en este país.

El gobierno de Trump podrá atacarnos con retórica racista, con órdenes ejecutivas, con amenazas de muros y hasta con armas de fuego. Pero aunque parezca que Trump y su administración tienen la ventaja, el tiempo ha demostrado que nuestra gente sobrevivirá esta época turbia. Nunca podrán borrar nuestra historia porque nuestra cultura fluye por las arterias del país. Para lograr su objetivo, tendrían que desangrarlo.

Podrán intentar privarnos de nuestra humanidad y de borrar nuestra historia y nuestras contribuciones, pero al final del día, quienes nos atacan deben lidiar con la realidad de que en los Estados Unidos, a pesar del lodo en el que caminamos, la cultura latina sigue floreciendo.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.


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