Cómo “hacerse rico” perdiendo dinero

Detrás de la pantalla de su computadora, tablet o móvil hay ejércitos completos de gente cuyo único fin es separarlo de su dinero… y sin darle nada a cambio.
Opinión
Especialista en tecnologías digitales y cibersociedad
2018-02-05T18:23:13-05:00

1. Del diario de un hombre que parecía creerlo todo:

Esa fría mañana revisé mi computadora, café en mano, y encontré un mensaje privado por Facebook de Aisha Morena Gaddafi, hija de Muammar Gaddafi (el finado ex dictador libio). Nos presentamos mutuamente. Inquirí: ¿Dónde vives? Me dijo que en Ghana, África. En paralelo revisé Google y cotejé que Aisha Morena Gaddafi es en efecto la hija del ex hombre fuerte de Libia y la foto correspondía. ¿Profesión? Le di la mía (médico veterinario), Aisha me contó que era economista. Aclaró que necesitaba mi información para ver si podía confiar en mí.

Pero sin más confió y fue directo al grano (dorado): "Estoy buscando un socio que me asista en mi compañía de inversión en oro aquí en Ghana". ¿Y qué pinto yo allí? Pues muy sencillo, me explicó: "El año pasado sacamos 65 kilos de oro, pero lo vendimos para pagar costos de mano de obra y maquinaria. Necesito a alguien que invierta seriamente con nosotros."

Pregunté de cuánto estaba hablando. Me dijo de $75.000 por un cargamento cuyo valor era de $3 millones. Ellos me mandaban el cargamento a EE.UU. y, una vez vendido, me quedaba con 30% ($900.000). Le dije que solo podía invertir $40.000 y Aisha me respondió que por supuesto: “No problem!” Entonces me pidió mi dirección de email para mandarme una carta compromiso hecha por su abogado. Y así fue, le puse una firma digital y se la devolví. Todo arreglado.

Ahora ¿cómo le pagaba los $40.000? Me instruyó que, para acelerar el proceso, me daría el nombre de 10 de sus empleados y que, en vez de hacerle una costosa transferencia bancaria, le pagara vía Western Union $4.000 a cada uno. Acepté de inmediato.

Me hizo llegar los 10 nombres (por ejemplo: Iyede Oyies Nathaniel; Ogodo Christian; Okugue Samson), le informé que haría los pagos a través del website. Le pregunté que cuándo recibiría mi 30% y Aisha me regañó, lógicamente, por lo apurado y ambicioso que me mostraba. Después de todo ¡era la hija de un difunto mandatario del África mediterránea! Tenían que vender el oro primero, qué impaciente. En fin, busqué un par de websites, introduje los nombres y ¡voilá!

2. ¡Es con usted!

Primero fueron las cartas que nos informaban de un mandatario africano depuesto y necesitado de sacar varios millones de dólares de Nigeria, Ghana o Zambia. Casualmente alguien pensó en usted y por eso le pide el favor de recibir, por decir algo, $20 millones en su cuenta para que se los entreguen a este señor que no conoce, cuando escape de África, y se quede usted con un jugoso porcentaje.

Dado que el esquema se hizo muy conocido, vinieron las loterías en las que usted no participa pero gana una millonada. ¡Eso sí es suerte! Encima lo presionan para que "cobre". Con unos pocos trámites, le prometen suficientes dólares para vivir como un rey el resto de su vida.

Como no todo en la vida es dinero, surgió un ejército de modelos de pasarela dispuestas a tener sexo con hombres pobres y desconocidos por la sencilla razón de que vieron su foto en Facebook y se enamoraron.

Ahora ¿quiénes creen esto? Pues parece que mucha gente, a juzgar por los números. Según Ultrascan, una organización holandesa que sigue las estafas en línea desde 2003, sobre la famosa “carta Nigeriana” o “Fraude 419” (por el número del artículo de la Ley que trata el asunto en ese país africano donde se originaron) se han identificado al menos 85 mil perpetradores fuera de Nigeria, pero solo 22,6 mil (26,5%) han sido reportados a la policía.

De acuerdo con el reporte, en Nigeria hay literalmente “demasiados para contarlos” y un cálculo conservador los ubica por encima del millón de personas dedicadas a la tarea de cobrar muy caro estas falsas ilusiones. En los Estados Unidos se calculan al menos 3 mil grupos dedicados a las estafas de “avances de fees”. No hay cifras oficiales sobre montos robados, sobre todo porque más de 80% de los estafados no denuncian el caso, a veces por vergüenza, pero cálculos de organizaciones como Ultrascan le ponen un piso no menor de $1.000 millones, tan solo basados en los casos conocidos.

Y se sofistican, se adaptan. Por ejemplo, me llegó hace poco una carta en la que el supuesto beneficiario era un pariente mío (un tal Paul Nuñez), con mi mismo apellido. Hablando de personalización ¿no?

Tampoco es fácil atrapar a estos rateros digitales, pero al reportar su modus operandi las organizaciones públicas y privadas que combaten esta “industria” educan y ponen trampas a los delincuentes. Por ejemplo, tienen agentes en las oficinas de Western Union y Moneygram, les envían dinero y los atrapan allí.

Las loterías fantasmas. Hace años hice un reportaje siguiendo todo el proceso de una lotería fraudulenta (menos el de pagar) supuestamente en Gran Bretaña. Me llegó un correo anunciando que había ganado $60 millones de libras esterlinas. El concurso se llevó a cabo seleccionando aleatoriamente cuentas de email. El único “catch” era que había que cobrar antes de una fecha próxima, digamos, un par de semanas. Para ello había que cumplir varios trámites.

Llamé a un número que resultó de Toronto, Canadá y me atendió un “agente” que me guió en el proceso. Me pidió datos personales y bancarios (les di información falsa), me envió un certificado de ganador y llené un par de planillas. Varios días después me proporcionó las credenciales de un banco donde estaba depositado el premio.

Visité el website “bancario” con aspecto bastante convincente. La ambición nubla la mente de muchos y están seguros de que cobrarán o al menos no quieren quedar con la duda. Yo solo me disponía a reportarlo. Entré a mi “cuenta” y en efecto tenía 60 millones con cero céntimos en libras esterlinas. Pero no podía mover el dinero, ni hacer transferencias.

Llamé al operador y me confirmó que todo estaba listo pero que solo faltaba un pequeño "fee de activación" de 600 libras o su equivalente en dólares. Eso supuestamente desbloqueaba la cuenta y ya se podía disponer. Después de todo ¿qué son ₤600 frente a ₤60 millones? Propuse que lo descontara del dinero depositado pero me explicó que la ley prohibía tocar el dinero y debían entregarlo completo. El fee se pagaba por Western Union, a una oficina en Londres, a alguien con nombre árabe. Le dije que no me sentía seguro de pagar ese dinero a un particular y me mandaron los datos para transferir a la cuenta de un banco en una isla caribeña.

En fin, esta lotería no me iba a hacer ₤60 millones más rico sino ₤600 más pobre. No lo pagué, obviamente, pero les prometí hacerlo pronto. Pequeña venganza porque me escribían y llamaban insistentemente y yo le daba largas. Lo que gané fue un muy nutritivo artículo de seguimiento a este tipo de trampas cibernéticas.

Hay una larga lista de esquemas para separar a la gente de su dinero de forma fraudulenta por internet. Veamos algunas:

Las estafas por “phishing”. Cuando a usted le llegue un email de su banco o cuenta PayPal, reportando un problema, tenga cuidado. Si el correo incluye un link al website del banco o del servicio de pago, más aún.

Normalmente las instituciones le piden que llame por teléfono o se conecte en su cuenta sin proveerle el link. ¿Por qué? Porque muchos estafadores simulan un website con la misma portada de Bank of America, Chase, Wells Fargo, etc pero falsos, solo fachadas. Usted coloca su login y clave; el website quizá le haga una o dos preguntas de seguridad que usted contesta diligentemente y ¡voilá! Ya los ladrones tienen sus credenciales, entran a gran velocidad en el sitio web auténtico y vacían su cuenta.

Recomendación: Chequee los nombres de dominio en los correos recibidos y en los supuestos sitios web que le piden revisar. Generalmente tienen similitudes con el original, digamos, BANK0FAMERICA.COM (Si lo ve bien notará que la O de “of” es un cero). Pues de esas formas engañan, sobre todo a ciudadanos de la tercera edad o a personas cuya ambición viene primero que la sensatez.

Las estafas de romance y sexo. Las mujeres fabulosas son solo fotos de mujeres auténticas tomadas de Facebook e Instagram. En muchos casos, invitan a las víctimas a conectarse con Skype con una mujer u hombre que se desnuda y hace cosas (para que crean que es en vivo y exclusivo, cuando suelen ser grabaciones copiadas sitios pornográficos). Luego le piden que hagan lo mismo, un acto lascivo de exhibición por video, lo graban y extorsionan a cambio de no publicar su “sex tape” en todas las redes.

He sabido de personas que han vivido un infierno con este chantaje. Han pagado miles de dólares y sufrido un verdadero carrusel de angustias. Si no hay “almuerzo gratis” ¿no creen que tampoco habrá sexo, así como así, con parejas exuberantes que no nos conocen?

Los préstamos bancarios o tarjetas de crédito pre-aprobados. ¿Qué sentido tiene que un banco le ofrezca un préstamo enorme sin saber si usted puede pagarlo? Igual con las tarjetas de crédito con enormes límites y bajos intereses. Una vez que la víctima acepta el deal le piden el famoso “activation fee” o “procesing fee”, que puede ser tan bajo con $50 0 incluso superior a $500. Una vez pagado tenga por seguro que no sabrá más nunca de esa supuesta empresa financiera.

Malware con propósitos de estafa. Como vimos en un artículo pasado, muchos estafadores engañan a sus víctimas y los hacen hacen instalar un software espía en su máquina para propósitos poco virtuosos. Hay sitios web que despliegan una pantalla que reporta un virus en su computadora o móvil (no hay tal virus) que solo se remueve con un supuesto antivirus que usted debe descargar. Lo que usted termina instalando va desde programas que usan su computadora para enviar spam o desplegar anuncios, hasta programas que espían sus movimientos financieros, copian sus claves o secuestran su computadora (ransomware).

Hacia mayo de 2017 hubo un ataque mundial del virus Wannacry, un “ramsonware” que penetraba el sistema, encriptaba la data y la hacía inaccesible. Para destrabar este embrollo los hackers solicitaban entre $300 y $600 en bitcoins. ¿Qué tal? Mantenga su antivirus al día y no confíe en avisos a menos que vengan de su propio software de protección.

Y así muchos más: perfiles falsos de Facebook o personas que secuestran perfiles de otros y los devuelven por un pago; sitios de comercio electrónico que venden productos y no los envían; ofertas de trabajo que piden a los aspirantes datos personales y bancarios.

Hasta por SMS intentan robarle a uno. El otro día recibí un texto que decía que a mi tarjeta de crédito le habían cargado $499,99 por un producto que, obviamente, no compré. Llamé al teléfono que proveyeron. Una voz paquistaní me atendió. Le dije que me informaban de una compra que no había hecho. Me pidió –para verificar- el número de tarjeta, a nombre de quién y la fecha de expiración. Le di unos datos inventados. Me solicitó el código de seguridad del reverso de la tarjeta. ¿No son estos datos suficientes para hacer compras con mi dinero? Me hubiera gustado verle la cara al comprobar que, al menos, le había hecho perder el tiempo.

3. Concluye la historia del hombre que parecía creerlo todo:

No obstante, en la transacción con Aisha M. Kaddafi, no fui al website de Western Union para hacer 10 pagos de $4.000 cada uno (el mínimo transferible por ese servicio), sino uno del FBI cuyo objetivo es recoger denuncias de cibercrímenes. Tampoco, por supuesto, le di datos míos reales a “Aisha”, como saben no soy veterinario sino periodista y no vivo en Belice, sino en Florida. Todas las demás señas eran falsas. Como corolario, le mandé un mensaje irrepetible en esta página y la bloqueé de mi Facebook.

Algo muy bueno para minar el entusiasmo de los scammers es hacerles perder tiempo. Seguirles el juego, como hice, hasta el final y luego mandarlos a freir, denunciarlos al FBI o ambos. Hay todo un movimiento en este sentido, sobre todo en las estafas telefónicas tipo IRS.

Aquí comparto varios websites donde pueden denunciar intentos de estafa o (espero que no) concretadas. Hay también recomendaciones de cómo evitarlas:

Online Safety | USAGov
Información sobre tipos de “scams” y lista de otras instancias para denunciarlas.

Internet Fraud | FBI
Dedicada a los fraudes en línea con links para denunciarlos.

Internet Crime Complaint Center (IC3)
Planilla en línea para documentar una denuncia, sobre todo fuera de EE.UU.

Facebook's Security
Centro de denuncias de perfiles secuestrados o falsos en esta red social.

Y por los momentos los dejo. Me acaba de llegar un email de “Ivanka Trump” ofreciéndome un extraordinario negocio de última moda. Ya les contaré.
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El blog de Fernando Nunez-Noda es Blognalism.net y puede contactarse en nuneznoda@3katslab.com

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.