Apoyar a Trump y depender de los mexicanos: la paradoja del empresario tejano Dennis Nixon

“Nixon insiste, a través de su portavoz, un vicepresidente de IBC, que no apoya el racismo. También insiste que está en contra de la construcción de un muro fronterizo y que apoya una reforma migratoria. Sin embargo, las palabras se las lleva el viento y sus acciones dicen lo contrario”.
Opinión
Director interino de Latino Victory Project
2016-06-23T10:36:54-04:00


En 1966, la ciudad fronteriza de Laredo, Texas, vio nacer al banco International Bank of Commerce (IBC) en manos de una familia de ascendencia mexicana. IBC, como lo conocemos muchos, es hoy por hoy uno de los bancos más grandes y exitosos de Texas. No se puede conducir a través de este gran estado sin ver cuando menos un edificio o un anuncio con el logotipo marrón con la estampa en blanco del mapa de Estados Unidos y México en unión eterna y proclamando su lema: Hacemos más.

Fiel al lema de IBC, su presidente Dennis Nixon recientemente decidió hacer más, pero no a favor de sus cientos de miles de clientes latinos, sino decidió hacer más para ayudar a la campaña de Donald Trump. No solo envió una carta a sus colegas pidiéndoles que voten por Trump, sino también organizó una recepción para recaudar fondos para su campaña en la ciudad de San Antonio, Texas. La decisión de Nixon de apoyar a un candidato que lanzó su campaña presidencial llamando a los mexicanos “violadores” y criminales, mientras a la vez depende de la comunidad mexicana para mantener su empresa en la cima es un acto paradójico y egoísta.

Además de haber sido fundado por mexicano-americanos, IBC también es una fuente de empleos significativa para la comunidad hispana en Texas y, por igual, le debe su éxito al negocio otorgado por sus clientes de origen mexicano y hasta de empresarios que provienen de México. El banco hoy está valorado en $11,800 millones de dólares, gracias en gran parte a su clientela de origen hispano. Es inaudito ver que mientras miembros del partido Republicano se niegan a apoyar a Trump abiertamente y una decena de empresas globales como Microsoft, Coca Cola, y Amazon han decidido no financiar la convención Republicana por no apoyar a Trump, Dennis Nixon, quien vive en la frontera con México y es parte de una comunidad de mayoría hispana, le ha brindado su apoyo, sabiendo muy bien que además de promover la intolerancia con sus propuestas divisivas, anti-inmigrantes y anti-latinas, Trump también promueve propuestas que no benefician a la comunidad latina tanto en Texas como en el resto del país.

Nixon insiste, a través de su portavoz, un vicepresidente de IBC, que no apoya el racismo. También insiste que está en contra de la construcción de un muro fronterizo y que apoya una reforma migratoria. Sin embargo, las palabras se las lleva el viento y sus acciones dicen lo contrario. Nixon está apoyando a un candidato que ha dedicado su campaña presidencial a propagar el odio hacia inmigrantes, mexicanos, latinos, musulmanes, afro-americanos, y asiáticos entre otros grupos. Está apoyando a un candidato que destruiría nuestra relación con México, quien es uno de nuestros aliados de comercio más importantes, ya que está amenazando con parar las remesas que se mandan de Estados Unidos a México, a menos que México pague por un muro fronterizo ridículo que pondría en peligro nuestra alianza y crearía tensión entre nuestros países, poniendo en peligro la estabilidad económica de ambos.

Nixon dice que el motivo por el cual tomó la decisión de apoyar a Trump es por interés empresarial: la típica excusa de que la plataforma de Trump es benéfica para su empresa y para los empresarios. Pero, en un país como el que promete Trump, en donde se excluye al inmigrante y en donde se crea un ambiente de división y de miedo, es difícil fomentar el talento necesario para mejorar aun más el sector empresarial. El futuro de IBC en gran parte depende del bienestar de la misma comunidad hispana a la que Trump quiere lastimar y marginar.

La decisión de apoyar o no apoyar a Trump debería de ir más allá de ser simplemente una decisión de negocios, ya que no solo de pan vive el hombre. Aunque si juzgamos su decisión solo desde un punto empresarial, esta sigue siendo una decisión sin sentido que pone en peligro su misma empresa. Trump no es un colega empresarial con el que está negociando un trato de inversión o de bienes raíces. Es un candidato presidencial que, si gana, puede haber consecuencias graves para los hispanos, para los afroamericanos, para los musulmanes, para los asiáticos y, también, para las mujeres y hasta para la prensa. De hecho, tendría consecuencias terribles para el mismo IBC. El derecho de estos grupos de vivir una vida digna y libre de persecuciones está en peligro en estas elecciones.

A Nixon le haría bien pensar en el bienestar de todo el país, no solamente en el bienestar de su bolsillo. No puede servir a Dios y al diablo: o apoya a la comunidad hispana que ha hecho a su negocio crecer, o apoya a Donald Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

Publicidad