Ahora es el momento de los dreamers

“La sabiduría convencional dicta que, en un año electoral de mitad de un período presidencial, ninguno de los partidos políticos tiene mucho apetito por una legislación grande, audaz y potencialmente controversial que pueda distanciarlos de su base política. Tenemos que hacer de este año electoral una excepción a la regla”.
Opinión
Presidente de la Conferencia Nacional Hispana de Liderazgo Cristiano (NHCLC).
2018-02-06T11:55:39-05:00

Este es el momento por el cual los hispanos hemos estado esperando y orando. Permíteme ser bien claro: si alguna vez has pensado en tomar un día de vacaciones del trabajo para ir a presionar a los miembros del Congreso, entonces ahora es el momento.

Un acuerdo para los dreamers está realmente a nuestro alcance. De hecho, es lo más cerca que hemos estado en treinta años de una legislación legítima sobre inmigración. En el caso de DACA, ya no hay más tiempo para seguir esperando.

Aun así, aun no podemos presumir que una victoria legislativa es inevitable.

Se avecina el 5 de marzo, día de expiración de DACA. El acuerdo para los dreamers requerirá de una gran cantidad de coraje político del liderazgo de ambos partidos, y solo se logrará con una enorme presión por parte de nuestra comunidad.

A pesar del drama político que seguramente se desarrollará en las próximas semanas, debemos recordar que, al final del día, de lo que se trata es de defender y proteger las vidas de los dreamers.

Con una solución permanente tan cercana, deseo hacer un llamado de atención tanto a los demócratas como a los republicanos: cualquier trato para los dreamers requerirá de un compromiso real y, en ocasiones, doloroso. Ambas partes deben estar dispuestas a enfrentar a los partidarios de la línea dura sobre inmigración en sus filas que han envenenado este debate durante demasiado tiempo al negarse a negociar.

La Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano representa a los evangélicos hispanoamericanos, el grupo demográfico de fe de más rápido crecimiento en el país. Nuestra comunidad ocupa un territorio político fértil para la tensión. Estamos situados directamente en medio de los dos principales partidos políticos de Estados Unidos. A veces esto significa que recibimos disparos de ambos lados. Otras veces, significa que somos los últimos constructores de puentes que quedan en pie.

En el espíritu de la construcción de puentes, deseo abordar ambos lados de este debate, comenzando con los demócratas.

Los latinos han apreciado profundamente la defensa constante que los demócratas han hecho de los dreamers, pero también recordamos cuando el partido demócrata de Obama obtuvo una mayoría a prueba de obstruccionismo en el Congreso y no propuso, y mucho menos aprobó, una legislación de inmigración.

Los demócratas deben darse cuenta de que una ley solamente dedicada a los dreamers probablemente no sea una posibilidad política en nuestro clima actual, a pesar de que muchos de nosotros, incluyéndome a mí, hemos insistido en ello en el pasado. Debemos aceptar el hecho de que fue la promesa de construir un muro la que propulsó al presidente Trump a la Casa Blanca en primer lugar, y lo cierto es que vivimos en una democracia representativa.

Si bien, el tipo de seguridad fronteriza preferido por Trump ha sido una fuente de división, por mi parte no estoy dispuesto a sacrificar las vidas de 1.8 millones de nuestros niños en el altar de un muro que hace apenas unos años la mayoría de los demócratas apoyaban. Los demócratas, por lo tanto, deben realizar un esfuerzo de buena fe para discutir la seguridad de la frontera.

Asimismo, es imperativo que los republicanos no intenten hacer una ostentación riesgosa de poder. Si después de las elecciones de noviembre los conservadores tienen una mayoría a prueba de obstrucciones en el Senado, siempre pueden regresar y revisar aspectos de la reforma migratoria que no pudieran lograr esta vez. Mientras tanto, deben lidiar con la realidad de que solo tienen una mayoría de 51-49 en el Senado.

Es probable que los republicanos tengan que ceder en áreas clave como la cantidad final de soñadores cubiertos bajo la ley, la cantidad de tiempo que debe pasar antes de que sean elegibles para la ciudadanía, cuál es el punto en el que se reduce la migración en cadena o incluso cuántas millas de muro exactamente se financian.

La sabiduría convencional dicta que, en un año electoral de mitad de un período presidencial, ninguno de los partidos políticos tiene mucho apetito por una legislación grande, audaz y potencialmente controversial que pueda distanciarlos de su base política. T enemos que hacer de este año electoral una excepción a la regla.

Hay muchas personas que quieren hablar en nombre de los hispanos, pero este es el momento en que debemos hablar por nosotros mismos. Si eres hispano y nunca has estado en Washington, déjame decirte otra vez: te sugiero que consideres tomar unas vacaciones en la capital de nuestra nación en los próximos días y toques las puertas de tus representantes. Si nunca tomaste el teléfono, enviaste una carta o escribiste un correo electrónico a tus funcionarios electos, este es el momento.

Ahora es nuestro momento.

Rev. Samuel Rodríguez es presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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