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Obama debe dar la voz a los venezolanos y condenar a Maduro

Obama debe dar la voz a los venezolanos y condenar a Maduro

Columna de opinión de Jeffrey D. Gordon, comandante retirado de la Marina y exportavoz del Pentágono.

Por Jeffrey D. Gordon, comandante retirado de la Marina y exportavoz del Pentágono*

A medida que los venezolanos defienden la libertad contra el régimen dictatorial del presidente Nicolás Maduro, los republicanos e incluso algunos demócratas en el Congreso han expresado con razón la frustración por el silencio ensordecedor del Presidente Obama sobre el tema.

Los senadores Marco Rubio, republicano, y Bob Menéndez, demócrata, han instado a Obama a imponer sanciones inmediatas y apoyar el llamado del pueblo venezolano por una vida segura y democrática en su país.

La Cámara de Representantes aprobó una resolución de apoyo a las protestas pacíficas en Venezuela con una abrumadora mayoría de 393 votos, y los miembros introdujeron un proyecto de ley bipartidista para apoyar la democracia en Venezuela y hacer rendir cuentas con los funcionarios del régimen de Maduro, aquellos responsables por violaciones a los derechos humanos.

El Papa Francisco en su discurso semanal hizo un llamado por la paz y señaló que la reconciliación nacional se inicia con los políticos y las instituciones responsables.

Esto debería incluir el liderazgo de Obama y Estados Unidos.

Nuestro país está en el negocio de la libertad, ayudando a la gente a luchar por la democracia y contra gobiernos opresivos como el de Venezuela.

El régimen de Maduro es responsable de más de 30 muertos, en su mayoría estudiantes que protestaban. Eso por sí solo debería generar alertas para la administración y, finalmente, impulsar hacia la acción.

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Sin embargo, Obama sigue estando extrañamente desinteresado por este tema.

Estados Unidos tiene un estándar moral que tanto los ciudadanos como el mundo esperan que el país y sus líderes lo cumplan. Es parte de lo que hace que me sienta orgulloso de ser estadounidense.

¿Por qué Obama no ha, al menos, condenado la reciente violencia y no ha apoyado los derechos de los venezolanos a protestar pacíficamente por la democracia y poner fin a los crímenes violentos?

¿Cómo es que no ve la responsabilidad moral que tiene de prestar la voz de nuestro país a los que han sido despojados de su propia libertad de expresión?

Recientemente, Maduro exaltó las "plenas libertades democráticas en Venezuela. La violación de los derechos humanos básicos y oprimir a su propio pueblo no caen bajo la definición de "libertad".

El presidente debe defender a las personas que han estado sufriendo durante años el experimento fallido de Venezuela con el socialismo populista, que ha dado lugar a una escasez crónica de alimentos y artículos básicos de higiene tan simples como el papel higiénico y la pasta de dientes.

Obama debe tener en cuenta las recomendaciones de ambos partidos presentadas por los líderes del Congreso. Recomiendan sanciones selectivas contra miembros del círculo íntimo de Nicolás Maduro, incluyendo la cancelación de sus visas de Estados Unidos y la congelación de activos "en contra de los individuos que planean, facilitan, preparan o cometen violaciones flagrantes de derechos humanos contra los manifestantes pacíficos, periodistas y otros miembros de la sociedad civil en Venezuela".

Bloquear la posibilidad de que los compinches de Maduro disfruten fines de semana de gastos excesivos en el sur de Florida, en caballos y mansiones, cancelando sus buenos momentos con los niños en Disney World, y el bloqueo de la entrada a las mejores universidades de Estados Unidos puede influir en su comportamiento. Y no sería tan difícil de lograr.

Hace un año, después de la muerte de Hugo Chávez, Obama reafirmó su apoyo al pueblo venezolano, pero hoy él está paralizado por lo que está pasando en todo el mundo cuando debería estar liderando. No es de extrañar que con el desempeño actual del presidente de liderazgo mediocre cada vez más estadounidenses duden más que nunca de la capacidad del presidente para manejar la política exterior.

¿Por qué está haciendo caso omiso de Venezuela? ¿Él no cree que Estados Unidos necesite seguir defendiendo la libertad en todo el mundo?

Es por eso que está de acuerdo con Oliver Stone de Hollywood quien, con Mark Weisbrot, escribieron recientemente en el Boston Globe: "A pesar de los crímenes cometidos por los agentes de seguridad individuales, no hay pruebas de que la administración de Maduro haya tenido intenciones de usar la violencia para reprimir la disidencia".

Cualquiera que sea su razonamiento, una cosa es segura: las prioridades de Obama sobre Venezuela y los derechos humanos están al revés. Es hora de que él se despierte.

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El presidente debe prestar su voz para el pueblo de Venezuela, y debe condenar el régimen opresivo de Maduro, porque ser indeciso o ausente no sólo pone en entredicho su liderazgo, sino que puede tener efectos perturbadores sobre el prestigio de Estados Unidos en el mundo.

*Gordon sirvió en la Oficina del Secretario de Defensa entre 2005 y 2009 . Es asesor de varios centros de pensamiento con sede en Washington, D.C

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