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Sudamérica por integración regional

Sudamérica por integración regional

La II Cumbre Sudamericana finalizó en Bolivia con una declaración que insta a vigorizar la integración de la región.

La cita presidencial, que se nutrió de ricos intercambios de criterios entre los gobernantes, planteó el establecimiento de un nuevo modelo de integración "con identidad propia, pluralista, en medio de la diversidad y las diferencias, reconociendo las distintas concepciones políticas e ideológicas".

Los mandatarios presentes destacaron en general, con diverso énfasis, los renovados impulsos por alcanzar la unidad, aunque efectuaron también autocríticas por el poco impulso que mereció en el pasado el proceso de integración.Criticas al neoliberalismo

El primero que lanzó críticas fue el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien lamentó que los países de la región estén empobrecidos a causa de las políticas neoliberales que sólo han traído atraso y pobreza.

El reelecto jefe de Estado venezolano llamó a formar un sólo bloque que defienda los intereses de los pueblos frente a las pretensiones de Estados Unidos, que intenta imponer el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Chávez estimó que sólo un bloque de defensa regional y la conformación de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) permitirán a los países tener autonomía y manejar por sí solos su comercio frente a otros grupos o naciones poderosas.El presidente electo de Ecuador, Rafael Correa, demandó por su parte cambiar de manera urgente los conceptos neoliberales de integración por mecanismos de cooperación opuestos en su totalidad a la lógica capitalista.Correa buscar mecanismos de autofinanciamiento en Sudamérica y la implementación de una moneda única que evite la dependencia del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que, en su opinión, han arruinado a estas naciones.

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El gobernante de Uruguay, Tabaré Vázquez, criticó a su vez la falta de decisión política de algunos gobiernos, aunque evitó identificarlos.

Señaló que las reuniones como la de Cochabamba "son muy lindas porque los presidentes se sacan hermosas fotos de familia", pero subrayó que "en estos encuentros no hay mayores avances", comentario que generó desazón en el anfitrión Evo Morales.

El presidente de Perú, Alan García, consideró a su vez "insuficiente" el documento en el que se asientan aspectos de la integración energética, la interconexión vial, el comercio y la agenda social.

"Esas propuestas son insuficientes porque no trata un tema esencial como es el de la educación", indicó García, aunque Morales dijo al cierre de la Cumbre que la propuesta peruana forma parte de la denominada Declaración de Cochabamba.

Por su parte el mandatario de Brasil, Inácio Lula Da Silva destacó "El hecho de que los presidentes queramos más, no nos obliga negar los avances que se han alcanzado hasta ahora".

"Reconozco la inquietud que todos tenemos en el desarrollo y que nos causa angustia, pero hemos avanzado", dijo.

La mandataria chilena, Michelle Bachelet, había advertido sobre el peligro de que la integración se desprestigie ante la falta de avances y el incumplimiento de muchos de los acuerdos.

Sin embargo, al cierre del encuentro, Bachelet señaló que así como "el desarrollo social con inclusión es central, no hay desarrollo social sin crecimiento económico, porque la mala noticia es que tenemos que hacer las dos cosas, ojalá pudiéramos escoger por una no más, pero no podemos".Los mandatarios y enviados especiales de los 12 países que conforman el bloque subregional señalaron durante el cónclave la necesidad de reformar las instancias de integración para lograr una efectiva unidad sudamericana.

Los gobernantes pidieron trabajar con voluntad política por la integración subregional, así como para lograr efectivas mejorías en materia social y respeto a los derechos de los pueblos subregionales.

El cónclave de dos días en Cochabamba sirvió para revisar un documento propuesto por la Comisión de estrategia del bloque sudamericano, el cual establece los ejes centrales de la integración en esta parte del mundo.

La Cumbre se realizó un ambiente tenso por la crisis política que atraviesa el gobierno izquierdista de Morales jaqueado por cuatro regiones de los llanos, abanderadas por la rica provincia de Santa Cruz, que proclamaron su "independencia" del centralismo de La Paz.

Morales a enumerar los éxitos de su corta administración de diez meses, entre los que mencionó la nacionalización de los hidrocarburos.

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"Cuando se intenta resolver los problemas sociales con resultados positivos, no falta la codicia y la envidia", se quejó Morales en aparente alusión a los sectores políticos, empresariales y civiles de derecha que se han rebelado contra su gobierno.

Las arengas secesionistas de los gobernadores y líderes de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando fueron atajadas en La Paz por el vicepresidente Alvaro García Linera que enfatizó que "la unidad de la patria no está en discusión, la patria es una sola".

El quid de la grave crisis boliviana está en el Control de la Asamblea Constituyente luego de que el partido oficialista MAS decidiera hace un par de semanas un sistema de voto que le permite diseñar una Constitución sin necesidad de recurrir a consensos.

Grupos antagónicos a Morales buscaron infructuosamente una cita con Lula, quien descartó de plano la solicitud, según el canciller brasileño Celso Amorim.

El jefe de la diplomacia brasileña estableció que la situación de crisis política que se plantea en Bolivia debe ser resuelta en los marco de la democracia boliviana.

"Primero, es un asunto interno de Bolivia y ahora estamos ocupados en la Cumbre Sudamericana de Naciones, no hay tiempo para recibir a los miembros de la oposición", dijo Amorim.

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