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A Leo Messi le tocó entrenar el día de su cumpleños.

¿Messi 10?

¿Messi 10?

Columna del periodista Martín Caparrós dedicada a Leo Messi y Juan Román Riquelme en sus cumpleaños.

A Leo Messi le tocó entrenar el día de su cumpleños.
A Leo Messi le tocó entrenar el día de su cumpleños.

Por Martín Caparrós

Cumplen años, así que vamos a rendirles homenaje. Juan Román Riquelme, el mejor jugador de la historia de Boca, llegó a los 36. Lionel Messi, el mejor del mundo y uno de los mejores del Barcelona, a los 27. A Messi, además, esta columna debe un desagravio: hoy reconoce, por esta vía, su decencia, su integridad sin tacha. Dudábamos de ella hace unos días: nos preguntábamos si habría jugado tibio en sus últimos meses catalanes guardándose para el Mundial pero ahora se diría que no: sigue igual de triste.

Se recuperará. Hoy recibió una buena noticia: sus problemas con el fisco español se arreglarán pagando la módica suma de 45 millones de dólares. También de eso se recuperará. El negocio lo necesita y, sobre todo, es el tipo de jugador que ahora se lleva: uno que sale bien por la televisión, un abanderado del famoso Fútbol Nike, el piruetero, el que más impresiona en clips y compilados. Y es ese tipo de jugador dinámico, capaz de moverse por lugares muy distintos, que mejor usa el fútbol actual. Y, sobre todo, es un superdotado.

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Sin embargo, estos días se lo ve entrampado en un equipo que no funciona. Y que no parece saber cómo cambiar, si no es a base de arengas y vamos muchachos que podemos. Porque el plantel argentino no ofrece variantes: cada suplente es muy inferior al titular que le corresponde. No hay reemplazos para mejorar a los que están cuando estén bajos, ni para revolucionar el equipo en una situación complicada "andá, Carlitos, entrales por la izquierda que te hacés un picnic", ni para intentar un esquema que funcione.

En un equipo que no consigue manejar y distribuir con criterio la pelota, no hay un posible 10 que lo pueda intentar. No hay, para que quede claro, un Juan Román. Pero no es por capricho del técnico; no hay porque no lo hay. La Argentina, que siempre los produjo, lleva años sin sacar ninguno. No parece un azar. Creo que los entrenadores de juveniles no intentan producirlos porque el gran fútbol europeo ha dejado de usarlos. Y eso se imita en todo el mundo y, sobre todo, define el mercado mundial "y los 10 se quedan sin demanda. Ahora, cuando un chico pinta bien, nadie le dice parate ahí en el medio y distribuí; lo ponen a correr arriba.

Por eso Riquelme quiere seguir hasta los 40 y probablemente lo consiga. El puesto no debería desaparecer. Pirlo es un ejemplo; Messi podría serlo sin problema, y quizá termine siéndolo. Si lo hiciera ahora, lo difícil, en la selección, sería encontrar a otro que jugara de él.

(Mientras tanto, los perros hambrientos festejaron de nuevo: ¡Salus, vecinos orientales!)

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