publicidad
El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner.

El líder de la Cámara Baja promete era de "soluciones republicanas" y pide apoyo a Obama

El líder de la Cámara Baja promete era de "soluciones republicanas" y pide apoyo a Obama

John Boehner prometió una nueva era de "soluciones" gracias al control logrado por su partido en las elecciones.

El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner.
El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner.

El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, John Boehner, prometió una nueva era de "soluciones" gracias al control logrado por su partido en ambas cámaras del Congreso, y pidió al presidente Barack Obama cooperar con la fortalecida oposición en lugar de "contraatacar".

Boehner, que tiene por delante dos años más como líder de la Cámara Baja una vez renovado el control que los republicanos tienen en ese hemiciclo desde 2010, afirmó que se siente "honrado por la responsabilidad depositada" en ellos por los estadounidenses.

"Pero este no es un momento de celebración. Es tiempo de que el gobierno empiece a lograr resultados e implementar soluciones para los retos que afronta nuestro país, empezando por nuestra economía que aún renquea", indicó Boehner en un comunicado.

publicidad

Añadió que las propuestas republicanas "proporcionan una oportunidad para que el presidente Obama comience los dos últimos años de su presidencia dando algunos pasos bipartidistas hacia una economía más fuerte".

La carrera de Boehner

A sus 64 años, y con una dilatada carrera política a sus espaldas, Boehner revalida su cargo de presidente de la Cámara de Representantes, que ostenta desde 2011.

En las elecciones se renovaron los 435 escaños de la cámara que preside y un tercio de los del Senado, pero para el congresista republicano por Ohio, la única incógnita era ver en qué medida se ampliaría la mayoría republicana, de los 234 escaños que ostentaba, algo que aún está por ver a la espera de los resultados definitivos.

Paradójicamente, los quebraderos de cabeza le llegarán a Boehner por la derecha, ya que entre la nueva hornada de representantes republicanos parece inevitable que se cuelen algunos fervientes miembros del Tea Party.

Este movimiento ultraconservador, que ha revitalizado a la derecha estadounidense y que sitúa al presidente Barack Obama como el gran enemigo, ha criticado en numerosas ocasiones al presidente de la Cámara de Representantes por considerarlo miembro del "establishment" y de la burocracia autocomplaciente de los pasillos del Capitolio.

Lo cierto es que a Boehner le gusta el Congreso, donde lleva desde 1991 como legislador; mientras que a los miembros del Tea Party, no.

Estas tensiones internas en el seno de los conservadores ya se cobró una importante baja en junio pasado durante las primarias republicanas, con la derrota inesperada del líder de la mayoría en la Cámara, Eric Cantor.

Las fuerzas internas

El actual presidente ha sufrido en sus propias carnes la irreverencia del Tea Party que forzó crisis políticas de gran calado como el cierre parcial de la Administración federal en octubre de 2013 durante dos semanas ante la incapacidad para alcanzar un compromiso con los demócratas del Senado, y arrastrado por la beligerante retórica anti-gasto público estos jóvenes legisladores.

Son estas trifulcas internas y la continua oposición frontal en un Congreso dividido entre el control republicano en la Cámara Baja y el demócrata en la Alta, lo que ha llevado a las reiteradas críticas acerca de la disfuncionalidad del legislativo.

Por último, y por si fuera poco, es bien sabida la falta de sintonía personal entre Boehner y Obama, por lo que muchas de las negociaciones "in extremis" entre ambos han concluido con frías acusaciones mutuas de falta de coraje político.

Pese a ello, el hábil político de Ohio que se muestra orgulloso de haber comenzado trabajando como camarero en un bar de pueblo, ha sabido mantenerse a flote.

Si en los últimos años Boehner ha hecho del no su gran argumento político, la victoria en las legislativas abre la puerta a un nuevo panorama político en el deberá canalizar la energía republicana hasta ahora contenida por los demócratas al frente del Senado y la Casa Blanca.

publicidad

Con información de EFE

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad