publicidad

No caigas en la tentación de la grasa

No caigas en la tentación de la grasa

Si eres de los que se permiten una comilona a la semana, lee este estudio. Una sola porción basta para arruinar tus arterias.

Como dice el viejo adagio, eres lo que comes. Y si cedes a la tentación de las rosquillas, las malteadas, las hamburguesas y las patatas fritas, aunque sea sólo los fines de semana, estás dañando tu cuerpo. Así que es hora de que te pongas firme con una dieta sana si no quieres tener problemas coronarios.

Es que un equipo de cardiólogos ha descubierto que las arterias se tapan aunque estés a lechuga de lunes a viernes y los domingos te pases con las grasas. Según los resultados de la investigación, consumir una sola comida con alto contenido graso, como el caso concreto de tarta de zanahoria y una malteada, basta para impedir que el colesterol "bueno" proteja al organismo contra la obstrucción de arterias.

publicidad

"Lo que ponemos en nuestra boca marca la diferencia en cuanto a nuestra salud", dice el doctor Charles McCauley, cardiólogo de la Clínica Marshfield en Wisconsin. "Realmente debemos de ser muy cuidadosos en cuanto a la forma en que se procesan nuestros alimentos y el tipo de ingredientes que usamos".

Stephen Nicholls, cardiólogo de la Clínica de Cleveland que encabezó esta investigación, asegura que la tentación puede traer graves consecuencias. "El rol protector del colesterol bueno, llamado HDL, puede ser obstruido por una sola comida".

Para mantenerse sano, señala Nicholls, no importa cuánto colesterol bueno tengas en tu cuerpo. Con este estudio se demuestra que lo que interesa realmente es si ese colesterol bueno puede actuar de forma apropiada....y esa comida que te tienta es la que le impide hacer su labor.

Nicholls dice que debemos reducir drásticamente el consumo de estas grasas, que se encuentran comúnmente en los bifes, el cerdo, la mantequilla y los aceites cocinados –que se usan para freír-. "Tenemos que aprender a usar grasas polisaturadas, que están en semillas, nueces y aceites no procesados", explica.

En el estudio, realizado por el Instituto de Investigaciones Cardiológicas en Sydney, 14 personas de entre 18 y 40 años consumieron dos comidas consistentes en tarta de zanahoria y una malteada, con un mes de diferencia.

Una de las comidas fue preparada con altos contenidos de grasa saturada, gracias al empleo de aceite de coco, y la otra con grasa poliinsaturada, en este caso con aceite de cártamo.

La grasa saturada ha sido relacionada desde hace tiempo con el incremento en la placa que puede llegar a recubrir las arterias, obstruyéndolas y causando paros cardiacos y embolias.

El llamado "colesterol bueno", el HDL, protege a las arterias contra la inflamación que propicia la formación de las placas, que son las que afectan la capacidad de las arterias para expandirse y mandar sangre a tejidos y órganos.

Los investigadores, encabezados por el doctor Nicholls, encontraron que tres horas después de comer los alimentos con grasa saturada, la cubierta de las arterias vio afectada su capacidad para expandirse e incrementar el flujo sanguíneo.

Pero esto no fue todo. Unas seis horas después, las cualidades antiinflamatorias del colesterol bueno quedaron reducidas.

Sin embargo, la cena poliinsaturada pareció mejorar esas capacidades: a los que comieron este tipo de grasa se le encontraron luego menos agentes inflamatorios en las arterias que los identificados antes de la comida. Es decir, tenían sus arterias listas para mandar sangre a todo el cuerpo.

El estudio será publicado en la revista especializada Journal of the American College of Cardiology (Diario del Colegio Americano de Cardiología).

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad