El presidente Donald Trump dijo el viernes que aún no había decidido si lanzaría ataques importantes contra Irán, ya que Teherán ahora se estaba tomando "en serio" las negociaciones con Washington, un término que ya empleó hace meses para referirse a las discusiones con Irán.
Trump dice que aún no ha decidido si lanzará ataques a gran escala contra Irán, y que Teherán se está poniendo "serio"
El presidente Donald Trump dijo el viernes que aún no había decidido si lanzaría ataques importantes contra Irán, ya que Teherán ahora se estaba tomando "en serio" las negociaciones con Washington, un término que ya empleó hace meses para referirse a las discusiones con Irán.
Sus comentarios se produjeron tras informes de que Trump, cada vez más frustrado, se estaba reuniendo con asesores de alto nivel para discutir el lanzamiento de una operación militar a gran escala contra Irán.
"No, no lo he hecho", dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval cuando se le preguntó si había tomado una decisión.
"Miren, estamos hablando con ellos en este momento. Creo que se están tomando las cosas cada vez más en serio a medida que pasan los días, tal vez por la razón obvia".
Trump señaló que Irán tenía la opción de llegar a un acuerdo o enfrentar ataques de un "nivel mucho mayor", tras casi dos semanas de ataques estadounidenses que han dejado el alto el fuego en ruinas.
En ese plazo, EEUU ha ido ampliando el alcande de sus ataques contra Irán.
A principios de este mes, Estados Unidos inició intensas oleadas de ataques contra la marina y las defensas costeras de Irán, con el objetivo de mermar la capacidad de Teherán para atacar buques en el estrecho, que es vital para el abastecimiento energético mundial.
Y en los últimos días, Estados Unidos ha ampliado sus objetivos, atacando puentes e infraestructura en el sur y llegando más al interior del centro de Irán y a las afueras de su capital, Teherán.
A pesar de su creciente intensidad y alcance, la renovada campaña aérea de Estados Unidos no es tan feroz, ni en un sentido ni en otro, como la que se llevó a cabo al inicio de la guerra, que comenzó el 28 de febrero. Solo en las primeras 100 horas de la guerra, Estados Unidos e Israel atacaron cientos de objetivos militares y mataron a altos líderes de Irán, incluido el ayatolá Ali Jamenei.
Tras cinco meses de guerra, Estados Unidos afirma que está llevando a cabo los ataques para impedir que Irán cierre el crucial estrecho de Ormuz. Irán ha respondido con ataques contra bases estadounidenses que han causado la muerte de cuatro militares.
Una serie de ataques perpetrados durante dos días dañó al menos seis puentes y un túnel en los alrededores de Bandar Abbas, según mostraron las imágenes de la televisión estatal. El objetivo parecía ser cortar las conexiones entre las bases de la Guardia Revolucionaria ubicadas allí y el resto del país. Otro ataque alcanzó un cruce ferroviario al oeste de la ciudad portuaria.
Los residentes captaron imágenes de atascos de tráfico en algunas carreteras tras los ataques.
"Estamos listos para actuar. Pero estamos hablando con ellos, así que creo que mientras conversamos, veremos qué resulta de ello. Creo... que están muy serios. Deberían estarlo", dijo Trump.
La guerra que Trump predijo en su momento que duraría cuatro o cinco semanas ya se acerca a su quinto mes y está afectando los índices de aprobación del republicano de cara a las cruciales elecciones de medio período de noviembre.
Trump agregó que no sabía cuál sería el "punto de inflexión" para tomar una decisión, pero reiteró su postura de que su línea roja sería si Irán estuviera cerca de desarrollar un arma nuclear.
¿Ataque masivo en preparación?
El New York Times informó anteriormente que Trump se había reunido con sus asesores el viernes, mientras que el medio Axios citó al líder estadounidense diciendo el jueves que estaba considerando un "ataque masivo" contra Irán.
Por otra parte, Trump reafirmó los comentarios que había hecho en una publicación anterior en redes sociales, en la que dijo que creía que Rusia y China no estaban armando a Irán, a pesar de los informes de que ambos países estaban proporcionando inteligencia a Teherán para atacar a las fuerzas estadounidenses.
"Quiero decir, les diré que el presidente Xi dijo que no participaría, y el presidente Putin dijo lo mismo. Creo que saben que confío en ellos", dijo Trump a los periodistas. "No creo que quieran decepcionarme".
Anteriormente, en una publicación en su plataforma Truth Social, Trump había advertido a Moscú y Pekín que no vendieran armas a Irán.
"Si lo hicieran, sería muy malo para ellos; sin duda, no redundaría en su beneficio", escribió.
Trump dijo que el presidente chino, Xi Jinping, le había dicho cuando se reunieron en Pekín en mayo que no armaría a Irán bajo ninguna circunstancia, y que el ruso Vladimir Putin había hecho una promesa similar a pesar de la guerra en Ucrania.
"Él entiende que yo no vendo armas a Ucrania, sino a los países de la OTAN. Ellos pagan el precio completo, y no tengo idea de cómo se distribuyen esas armas", dijo Trump.
Trump ha adoptado con frecuencia un tono más deferente hacia Xi y Putin que hacia los propios aliados de Washington, afirmando que deben ser respetados como líderes de las principales potencias mundiales.








