La milicia iraquí liberó a la periodista estadounidense Shelly Kittleson tras mantenerla
secuestrada en Bagdad. Fuentes de seguridad confirmaron que el grupo tomó la decisión tras las
gestiones del primer ministro de Irak, aunque impuso como condición
la salida inmediata de la reportera del país. Este desenlace ocurre en medio de una
fuerte tensión regional, mientras las autoridades locales coordinan el traslado de la comunicadora para garantizar su seguridad fuera del territorio.