Un empresario, el principal sospechoso de planear el asesinato de la ambientalista hondureña Berta Cáceres

Al presidente ejecutivo de Desarrollo Energéticos (DESA), Roberto David Castillo, quien impulsaba la construcción de una represa en territorio de la etnia Lenca a la que se oponía Cáceres, se le decretó detención judicial este sábado.

Un juzgado de Honduras decretó este sábado la detención judicial del empresario Roberto Castillo, presunto autor intelectual del asesinato de la ambientalista Berta Cáceres, al cumplirse dos años de su crimen.

Se trata de Roberto David Castillo, quien este sábado fue presentado ante las autoridades competentes y se le decretó "detención judicial", indicó el poder Judicial en un mensaje en Twitter.

EL vienes las autoridades hondureñas arrestaron a Castillo, empresario de alto rango de una empresa hidroeléctrica acusado de ser uno de los autores intelectuales del asesinato de Berta Cáceres.

El presidente ejecutivo de Desarrollo Energéticos (DESA), Roberto David Castillo, quien impulsaba la construcción de una represa en territorio de la etnia Lenca a la que se oponía Cáceres, fue detenido en un aeropuerto del norte del país.

"(Castillo supuestamente) fue el encargado de proporcionar la logística y otros recursos a uno de los autores materiales ya procesados por el delito", dijo a Reuters el portavoz del Ministerio Público, Juri Mora.


DESA negó en un comunicado estar involucrada en el crimen y dijo que Castillo es "inocente", asegurando que "rechaza esta decisión que se desprende de presiones internacionales y campañas de desprestigio de diversas Ongs hacia la empresa".

La madre de la ambientalista hondureña Berta Cáceres, Austra Flores, dijo que le satisface en parte la captura del presunto autor intelectual del asesinato de su hija, Roberto David Castillo, en la víspera de cumplirse dos años del crimen.

Flores indicó a periodistas que para su familia es "satisfactorio" que hayan capturado a Castillo, pero que esperan que caigan "los otros peces grandes" y paguen por el asesinato de su hija, el 3 de marzo de 2016, en la ciudad de La Esperanza, en el occidente del país.

Cáceres, una maestra de 43 años ganadora del prestigioso premio ambiental Goldman, fue asesinada a tiros en su residencia la noche del 2 de marzo de 2016 en un crimen en el que participaron empleados de la empresa, sicarios y miembros del ejército, según las autoridades.

Castillo es el segundo presunto autor intelectual capturado por el asesinato de Cáceres, por el que también fueron detenidas y enjuiciadas otras ocho personas, entre ellas otro ejecutivo de la compañía, dos militares y ejecutores materiales del asesinato.

Honduras es escenario de habituales confrontaciones entre poblaciones indígenas y campesinas con emprendimientos mineros o hidroeléctricos, sectores donde el gobierno del conservador Juan Orlando Hernández alienta la inversión.


Miembros del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), que lideraba Cáceres, se concentraron el viernes frente a las oficinas del Ministerio Público exigiendo se arreste a más autores intelectuales, entre los que señalan a prominentes empresarios locales.

"Los responsables intelectuales del asesinato de Berta Cáceres son los empresarios que están en la nómina de propietarios de la empresa DESA, pero contra los que no se ha actuado por sus influencias", dijo Salvador Zúñiga, dirigente del COPIHN, a periodistas.

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