Una investigación basada en análisis estadísticos revela que la
represión migratoria provoca la
separación de entre 117,400 y 175,000 niños nacidos en Estados Unidos. El reporte técnico explica que tres cuartas partes de los menores afectados por las detenciones de
padres poseen la ciudadanía estadounidense. Las familias suelen optar por dejar a los hijos con parientes en territorio norteamericano antes de
enfrentar un proceso de deportación. El mismo informe estima que
cinco millones de menores viven con padres inmigrantes sin estatus legal.