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Legal y seguimos esperando respuesta en houston, texas. Lidia terrazas nmas univisión.
Lydia muchas gracias. Tras la orden de un juez federal, fue liberado de manera inmediata un estudiante de secundaria en memphis, quien estaba bajo custodia de ice desde febrero de de 18 años, continúa con un proceso de legalización en curso.
Su arresto acaparó una gran atención cuando sus compañeros de clase del tercer año en memphis organizaron paros estudiantiles exigiendo su liberación. Justamente a esta hora nos acompaña yasser y también su mamá.
Gracias a los dos por acompañarnos para contarnos cómo fue que viviste estos momentos tan difíciles. Muy buenas noches.
Buenas noches. Cómo están?
Pues la verdad estamos muy agradecidos de tenerlos aquí para que nos cuenten de primera mano su experiencia. Hablábamos un poco acerca de lo que hicieron tus compañeros en una situación muy complicada, donde protestaron en contra de tu detención y donde de cierta manera te mostraron el apoyo solidario.
Pero ayúdanos a comprender cómo fue esta experiencia y cómo fue estar dentro de este centro por tanto tiempo. Bueno, primero que todo, como decía, también agradecido bastante con mi escuela porque me ha demostrado que me apoyaron mucho y me quieren bastante.
Ya se fijaron en mí, en ayudarme y hicieron lo posible para sacarme y lo hicieron. Y bueno, fue un poco difícil estar ahí.
Bueno, a encerrado ni tampoco separado de mi mamá, pero bueno, también me enseñaron a ser fuerte y me pude ser fuerte ahí y aguantar muchas cosas, porque en esa detención también a veces no todos eran muy buenos, a veces te trataban mal, pero a siempre fui fuerte y lo bueno es que siempre estuve al lado de mi mamá hablando con ella y ella siempre me apoyaba y me daba ánimo. Ya sé, cuando hablas de aguantar, a qué te refieres específicamente?
A , por ejemplo? Las personas eran, no eran muy, muy buenas con nosotros, con todos.
Qué les hacían? A veces nos dejaban usar el microondas, comer o a veces nos castigaban con cosas, pero poco a poco.
Bueno, te vas acostumbrando un poco y y aprendes a estar en esa situación difícil. Pero cómo los castigaban?
Bueno, a veces, digamos, nos quitaban las tabletas para tener comunicación o también nos decían que tuviéramos cuidado con lo que decíamos para que no no nos quitaran algo. Pues ahora quisiera también preguntarle a usted, señora, cómo fue como madre vivir estos momentos donde solamente podía comunicarse con su hijo a través de una tableta, de una videollamada, de una llamada por teléfono?
Cómo fueron estos días para usted? Pues muy duro, pero yo le pedí primeramente fuerza a dios que me ayudara, que me diera la fuerza, que me diera refrigerio en mi mente, en mi corazón, para yo poder soportar la soledad de solo a el lo tengo, verdad?
El es mi compañía, él es mi familia y digo yo y ahora me lo quitan porque hace un año me deportaron mi otro hijo en septiembre del año pasado y eso fue muy duro y ahora me tocó con él y venía de la escuela. Y digo él no ha hecho nada malo, digo yo y y cómo me está pasando esto aquí?
Y para mí era muy difícil, muy duro, lo que yo pasé. Señora, para usted fue a lo mejor como revivir otra vez una pesadilla.
Ah, claro que sí. Sí, yo.
Yo hasta me enfermé. No podía dormir.
Eh? Me agarraba la mitad de la cara que me dolía porque yo lloraba por él, porque decía mi muchachito está chiquito.
El, él para mí es un niño. Porque él, él, él se ha dedicado a juego y él no sabe lo que es la vida vivirla en una cárcel, digo yo, verdad?
Porque él la pela apenas está empezando la vida, apenas acaba de cumplir los 18 años y para mí era mi niño. Pues entonces, claro, yo lo extrañaba.
Es más, yo no me metía a su habitación porque me partía el alma ver su dos filas que me vinieron a entregar aquí los otros compañeros que que quedaron en el carro, una mochila donde él llevaba sus mochilas de sus cuadernos y ahí estaban sus recuerdos y para mí eso era muy duro. Entonces yo tuve una temporada aquí en la casa, que yo no me metí al cuarto de él.
Y es que creo yo que el propósito, la misión de cualquier padre, de cualquier madre, es cuidar y velar por sus se presenta una situación como esta donde se sale de sus manos el poder velar por su hijo de angustia alejada de él y viendo toda esta situación a través de una pantalla, cómo fueron estas noches, estos días? Hasta que finalmente pudo darle un abrazo?
Eh, muy difícil, muy duro para mí, a como yo le digo, yo tenía pesadilla. Y yo, yo cada, cada que yo me despertaba y no podía dormir.
Yo era pensar en él que qué hacía? Y yo le pedí a mi dios que me diera la fortaleza, que me le diera la fuerza para seguir ahí, porque yo a veces lo lo escuchaba angustiado y claro, yo con con mi nudo en la garganta, pero yo hacía la fuerte en la llamada con él, verdad?
Me hacía la fuerte. Echale ganas, hijo.
Dios. Dios te va a sacar de ahí.
Para dios no hay minutos ni horas. El es el dueño del oro y la plata, verdad, le digo yo, y él te va a sacar de ahí.
Pues se cumplió. Y para mí, cuando a mí estaba libre para mí, yo fui una alegría que casi me vuelvo loca, la verdad.
Y ya también me imagino que durante estos momentos de probablemente tú, a tu edad tan corta como le decía tu mamá, también te tenías que hacer fuerte, tenías que madurar, a lo mejor para no transmitirle esta preocupación que estabas viviendo. Sí.
Sí. Sí, la verdad, también aprendí mucho a madurar ahí y una de las cosas era que siempre le decía a mi mamá de que aunque tenía días difíciles, siempre decía de que estaba bien, porque lo mejor era que yo mantener, mantenerme bien para que mi mamá también yo, le transmitiera eso de mantenerle bien , porque necesitaba que ella tuviera la mente fresca y bien.
De que? De que estoy bien para poderme ayudar.
Y también las personas que conocí ahí en el patio donde muy, muy buenos. Todavía me acuerdo de ellos y ellos siempre me aconsejaban, casi yo era el menor de ahí, entonces todos me ahí y me hacían hacer más fuerte.
Y me dieron muchas palabras que me ayudaron a aguantar todo ese tiempo. La oportunidad que hoy ustedes tienen de abrazarse, de estar juntos, es una que a lo mejor muchas familias no tienen.
Y qué le pueden decir a esa mamá, a ese joven que los está viendo esta noche y que añora eso que están haciendo ustedes hoy, abrazarse y poder disfrutar de lo más simple que tiene la vida, que es la felicidad y de estos momentos que no tienen precio. Bueno, mis palabras también serían para las mamás de que no se rindan.
También si se encuentran en una situación de estas transmítanle pues algo ellos también sigan echándole ganas. Y sé que estamos en un país ahora de que está muy complicado y aunque no seamos criminales y no tengamos nada, a veces nos nos detienen y nos separan de de nuestras familias.
Con todo esto que ha pasado se esposas y todo, y eso es muy duro también para cuando estás muy juntos con las personas. Pero solo diría de que a los echándole ganas de que sean fuertes también y que por nada del mundo digan que no se puede.
Porque a veces lo que para las personas no se puede, para dios sí se puede y. Amen.
Eso es lo mejor. Y usted señora, cuál es su mensaje?
Pues también. Que bueno mi mensaje, que primeramente le agradezco muchísimo a dios y a las personas que me apoyaron también.
Bastante verdad que que dios me las bendiga y porque si creo que mi hijo no sé qué hubiera pasado y qué hubiera pasado conmigo también, porque él me decía mamá, si a vos te pasa algo, no sé qué sería de mí, me decía, y yo tenía que echarle la fuerza. Yo decir aunque yo un nudo en mi garganta, yo le decía no, hijo, yo estoy bien, yo estoy bien, hijo, tú tienes que estar bien ahí, échale ganas y pídele a dios que el te va a sacar de ahí, porque la verdad que sí, que que dios es el que tiene el control, verdad de todas las cosas en este mundo.
Pues de verdad que les agradezco a los dos muchísimo que hayan aceptado hablar con nosotros, que nos hayan compartido su historia y me verlos así. Ojalá muchas familias puedan tener este