Miles de salvadoreños han vivido esta semana con gran incertidumbre e inquietud. El gobierno había anunciado el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos procedentes de El Salvador, tras 25 años otorgándoles protección entendiendo que huyeron de la violencia en su país.
"Sueño con poder estar aquí cuando mi hijo se gradúe": un salvadoreño que emplea a 40 familias vive en incertidumbre ante el fin del TPS
José Urías es un empresario salvadoreño que lleva más de media vida en el país y cuyo sueño americano se tambalea con el TPS en el aire. Comparte con N+Univision que observa una política racista que "no quiere personas de pieles oscuras en el país", aunque hayan contribuido enormemente a la economía. Conoce su historia.
El Gobierno de Estados Unidos rectificó y anunció que el TPS se mantiene por el momento hasta que se realice un nuevo anuncio, que podría ser en cualquier momento. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) especificó que los tepesianos mantienen su permiso de trabajo hasta dicho anuncio.
Ha sido un alivio momentáneo para algunas familias como la de José Urías, un empresario de la construcción de 47 años, que lleva más de tres décadas en el país.
Cuenta a N+Univision que llegó con sus padres con solo 16 años. 31 años después, presume de haber creado una sólida empresa de construcción que no para de expandirse. Sus tres filiales han edificado unas 150 promociones immobiliares y su empresa emplea actualmente a unas 40 familias cuyos ingresos penden ahora de un hilo.
"Son tiempos muy complicados, muy inciertos. Hemos empleado a 40 familias y yo no he hecho más que trabajar toda mi vida aquí. Llevo 25 años contribuyendo al seguro social, le he dado a este país los mejores años de mi vida y he contribuido con creces", relata Urías.
"Hemos empleado a 40 familias y yo no he hecho más que trabajar toda mi vida aquí. Llevo 25 años contribuyendo al seguro social, le he dado a este país los mejores años de mi vida y he contribuido con creces", José Urías, empresario
También, cuenta que ha formado su familia. Su esposa también es beneficiaria del TPS y juntos han tenido dos hijos que son ciudadanos estadounidenses. El mayor, tiene 20 años y estudia en la universidad, y el menor tiene 14 años.
"Mi sueño es que pueda estar aquí cuando mi hijo se gradue, corremos ese riesgo ahora mismo, de no verlo crecer. Yo siempre le dije que estudiara y eligió administración de empresas con especialidad en gestión en real state. Es el futuro de mi empresa y hoy les veo muy preocupados. Viven con mucha ansiedad y estrés porque no entienden esta actitud del gobierno con los tepesianos, siempre me preguntan qué vamos a hacer", denuncia el empresario José Urías. "Yo quería que él continuase con el negocio pero ahora mismo tenemos mucha incertidumbre, si nos quitan la protección no tengo cómo seguir, no me van a conceder préstamos, no vamos a poder trabajar", confiesa.
Relata que regresar a El Salvador es una opción que ni se plantean porque apenas han vivido allí. La inmensa mayoría de su familia está en EEUU.
"Este es el país al que llamamos casa, no tenemos casi familia en El Salvador. No nos pueden deportar, no puede haber ciudadanos de primera y de segunda categoría", reclama Urías.
"Habíamos logrado el sueño americano: tenemos una familia, una casa, un negocio que no para de crecer... y llega esta pesadilla. Es triste y frustrante ver que este gobierno venga a perseguirnos cuando hemos hecho todo correcto, hemos pagado impuestos y cumplimos con nuestras obligaciones", contó el empresario.
"Siento que hay un gobierno racista, que no quiere personas de pieles oscuras y es algo para pensar porque este país ha sido levantado por personas inmigrantes", denuncia. "Si pudiera hablar con Donald Trump le diría que no es justo que tire por tierra la vida de tantas personas que hemos contribuido al bienestar del país. Así como él quiere lo mejor para EEUU, nosotros igual, los inmigrantes hacemos América grande, hacemos mejor el país".
"Siento que hay un gobierno racista, que no quiere personas de pieles oscuras y es algo para pensar porque este país ha sido levantado por personas inmigrantes", José Urías, empresario
José Urías confesó que tiene en su círculo cercano a muchas personas originarias de El Salvador que viven, como su familia, con gran inquietud este momento de incertidumbre. Le preguntamos si han notado conductas xenófobas en los últimos tiempos y si cree que pueden ser una consecuencia de las políticas antiinmigración de la Administración Trump y afirma que en los últimos meses han notado una hostilidad creciente.
"Te encuentras en la calle cualquier persona que te señala, que te hacen comentarios creyéndose superior, comentarios humillantes. Sí, tristemente es la realidad que vivimos y vemos que va empeorando en los últimos meses. Hay muchas personas que les sale el racismo y obviamente cuando ese tipo de actitudes vienen fomentadas por el gobierno es lo que está pasando, que están inculcando odio hacia personas que no sean blancas", condena José Urías.
El empresario cuenta que ha intentado canalizar toda su energía por contribuir al país y a que los inmigrantes como él tengan garantías a través del activismo. "Empecé organizando grupos de apoyo y ahora soy coordinador del Comité de TPS de Massachussets y Miembro de la Alianza Nacional. Me enorgullece que he llevado nuestras reivindicaciones al Congreso, también tuve la oportunidad de reunirme en la Casa Blanca con Joe Biden y he luchado mucho. Eso hace que me sienta que he hecho todo lo que estaba en mi mano y me da cierta esperanza en que velen por que podamos tener un futuro aquí", contó.

Según la Alianza Nacional, de la que José forma parte, hay unos 152,000 salvadoreños que están contribuyendo con su trabajo a la economía del país. La alianza estima que aportan directamente unos 5,400 millones a la economía de EEUU y que pagan aproximadamente 1,500 millones de dólares en impuestos locales, estatales y federales.








