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James Knowles alcalde de la localidad de Ferguson.

Habitantes de Ferguson pugnan para que el alcalde James Knowles se vaya

Habitantes de Ferguson pugnan para que el alcalde James Knowles se vaya

Defensores de los derechos civiles iniciaron los procedimientos para lograr la renuncia del alcalde.

James Knowles alcalde de la localidad de Ferguson.
James Knowles alcalde de la localidad de Ferguson.

Defensores de los derechos civiles anunciaron este sábado que habían iniciado los procedimientos para lograr la renuncia del alcalde de la localidad estadounidense de Ferguson, cuyo jefe de Policía ya abandonó el cargo en medio de acusaciones de racismo.

Cinco militantes de la Organization for Black Struggle ('Organización para la Lucha de los Negros') presentaron una declaración en la alcaldía en la que reclaman que se retire el mandato a James Knowles.

"No alcanzan las palabras para describir el asco que nos inspira. Le pedimos que dimita", escribieron los militantes, muy involucrados en las manifestaciones provocadas por la muerte en agosto pasado de Michael Brown, un joven negro desarmado abatido por un policía blanco.

Para que el procedimiento llegue a su fin, es necesario que la petición sea firmada al menos por el 15% de los votantes inscritos en el padrón electoral para los comicios municipales del año pasado.

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Pero Knowles excluyó el viernes en declaraciones a NBC News la posibilidad de renunciar. Según él, "la comunidad necesita un liderazgo".

Ferguson se ha convertido nuevamente estos últimos días en centro de atención después de que dos policías resultaran heridos por disparos el miércoles de noche.

El sábado los investigadores seguían sin hallar a los autores de los disparos.

Sin arrestos

En tanto, los investigadores siguen tras la pista de los autores de los disparos que hirieron a dos policías durante una protesta frente a la comisaría la madrugada del jueves.

"A esta altura no puedo decirles que vaya a haber un arresto inminente. Ciertamente no hay nadie detenido", admitió el jefe de la policía del condado de St Louis, Jon Belmar, durante una conferencia de prensa.

"Cuando creamos tener pistas serias, les comunicaremos para que a través de ustedes la comunidad pueda asistirnos", añadió, dirigiéndose a la prensa.

Ferguson es una pequeña ciudad de 21,000 habitantes de mayoría negra, pero donde prácticamente la totalidad de los miembros de las fuerzas del orden son blancos.

Saltó a los titulares el año pasado por fuertes protestas y conflictos raciales tras la muerte el 9 de agosto de 2014 de un joven negro de 18 años, Michael Brown, que falleció tras recibir varios disparos de un agente de policía blanco, Darren Wilson.

El departamento de Justicia absolvió al agente alegando que había actuado en defensa propia.

Sin embargo, el mismo departamento publicó en paralelo un informe devastador sobre las prácticas cotidianas de la policía de Ferguson, mostrando categóricamente con números la desigualdad del tratamiento reservado a blancos y negros.

Tras este informe, el jefe de la policía de la ciudad, Thomas Jackson, anunció el miércoles su dimisión. Los dos agentes resultaron heridos horas después de este anuncio en una manifestación frente a la comisaría de Ferguson.

Y siete meses después de darse a conocer al mundo en circunstancias dramáticas, la pequeña ciudad estadounidense lucha por recuperarse de la muerte de Michael Brown. Las manifestaciones nocturnas, y en su mayoría pacíficas, delante de la sede de la Policía ya son parte del paisaje.

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