El
Departamento de Seguridad Nacional (DHS) diseña un plan para retirar a los agentes de CBP y
dejar de procesar viajeros y carga internacional en
terminales aéreas de jurisdicciones demócratas. El secretario de la dependencia argumentó que el gobierno federal no debe ofrecer estos servicios a localidades que rechazan colaborar con las leyes de inmigración.
Ciudades santuario como Nueva York, Los Ángeles, Denver y Boston sufrirían el impacto de la medida.