Se espera que el huracán Isaías golpee la costa del Golfo de EEUU con fuerza de huracán mayor

Se pronosticaba que Isaias se intensificaría rápidamente y traería vientos fuertes y una marejada ciclónica que pone en peligro la vida en el norte de Florida, el sur de Alabama y el sur de Mississippi, cuando toque tierra en la costa norte del Golfo a finales del viernes o a principios del sábado.

Video Huracán Isaias: ante llegada del meteoro, bomberos de Miami-Dade activan centro de mando en Tallahassee

Isaías avanzó el jueves hacia la costa del Golfo de EEUU como el primer huracán de la temporada atlántica, lo que provocó evacuaciones obligatorias, cierres de escuelas y suspensión de actividades del gobierno local en partes de Florida.

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Se pronosticaba que Isaias se intensificaría rápidamente y traería vientos fuertes y una marejada ciclónica que pone en peligro la vida en el norte de Florida (Panhandle), el sur de Alabama y el sur de Mississippi, cuando toque tierra en la costa norte del Golfo a finales del viernes o a principios del sábado. Era posible que hubiera lluvias intensas con riesgo de inundaciones hasta el fin de semana, tanto al interior como en el valle de Tennessee.

“Esperamos que Isaías sea un huracán peligroso cuando toque tierra”, dijo Michael Brennan, director del Centro Nacional de Huracanes en Miami, en una actualización a media mañana.

Según el centro, el huracán tenía vientos máximos sostenidos de alrededor de 85 mph (140 km/h) y se movía hacia el este-noreste a 10 mph (17 km/h) a última hora de la mañana del jueves. Estaba centrado a unas 380 millas (610 kilómetros) al sur de la desembocadura del río Misisipi.

Las comunidades costeras se prepararon con rapidez

Algunos pozos petroleros del Golfo suspendieron la producción y al menos cuatro distritos escolares de Florida cancelaron las clases para más adelante en la semana. El condado de Okaloosa anunció evacuaciones obligatorias en algunas zonas costeras, y varias comunidades cerraron las oficinas gubernamentales desde la tarde del jueves. Mientras tanto, los gobernadores de Florida y Alabama declararon estado de emergencia en decenas de condados.

Dauphin Island, una isla barrera de 15 millas de largo frente a la costa de Alabama, instó a algunas personas a evacuar voluntariamente.

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“Esa zona es tradicionalmente muy vulnerable a la marejada ciclónica (inundación por agua salada) y es también donde se encuentra la mayoría de los visitantes”, dijo el jueves el alcalde Jeff Collier, refiriéndose a la parte occidental de la isla.

Dijo que no preveía daños considerables, pero que “al mismo tiempo, estas cosas son muy impredecibles, y con un pequeño desvío hacia un lado u otro o un aumento de fuerza de último momento, tenemos que estar preparados para lo peor”.

El agua de la marejada ciclónica combinada con la marea alta podría alcanzar alturas de 5 a 7 pies (1.5 a 2 metros) en partes de Alabama y Mississippi, indicó el centro. Isaias también podría dejar hasta 10 pulgadas (25 centímetros) de lluvia en algunas zonas de la costa del Golfo y generar tornados durante la noche del viernes al sábado, desde Alabama hasta el Panhandle de Florida y el suroeste de Georgia. Se espera que el huracán se debilite rápidamente después de tocar tierra.

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió a las comunidades desde Ocean Springs, Mississippi, hasta el condado de Gulf, Florida, que se prepararan ante la posibilidad de “cortes de energía de larga duración”.

El huracán se formó tarde en la temporada

Isaias se desarrolló más de cuatro meses después del inicio de la temporada de huracanes del Atlántico y estuvo a un día de igualar un récord de 121 años para el huracán de formación más tardía en la zona. Según el Servicio Meteorológico, el récord data de 1905, cuando el primer huracán atlántico del año se formó el 8 de octubre.

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La temporada de huracanes del Atlántico ha sido inusualmente tranquila este año debido a un fuerte El Niño, que perturba la formación de tormentas sobre ese océano. La actividad de tormentas ha estado por encima del promedio en el Pacífico, donde la tormenta tropical Simon se formó el miércoles frente a México y donde se esperaba que la tormenta tropical Rachel, antes huracán, se aproximara este fin de semana a la parte norte de Baja California, México, y al sur de California, según el centro.

Se espera que Isaias golpee un tramo de costa acostumbrado a los huracanes de gran magnitud.

Una de las peores tormentas del siglo XX, el huracán Camille, mató a más de 250 personas tras tocar tierra cerca de Waveland, Mississippi, en 1969. El huracán Katrina arrasó barrios enteros en Mississippi en 2005, inundó Nueva Orleans y causó casi 1,400 muertes. Y el huracán Michael destruyó viviendas y edificios cerca de Panama City, Florida, en 2018.

La producción petrolera y el turismo ya están afectados

Antes de la tormenta, los productores de petróleo y gas suspendieron una parte importante de la producción en alta mar en el Golfo, que representa casi el 15 % del crudo que se extrae anualmente en EEUU.

Hasta el miércoles, alrededor del 25 % de la producción petrolera de la región se había detenido temporalmente, lo que retiró del mercado unos 511,000 barriles diarios, según la Administración de Minerales Marinos. Indicó que se habían evacuado ocho de las 371 plataformas petroleras tripuladas del Golfo.

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Con los precios del petróleo ya elevados, los recortes de producción son lo bastante grandes como para afectar a los mercados, aunque otros huracanes en el Golfo han causado interrupciones mayores, dijo Jim Burkhard, jefe global de investigación del mercado de crudo de S&P Global Energy. Lo que más preocupa, señaló, es si Isaías golpea con fuerza cerca de las refinerías.

Al avanzar tierra adentro, Isaias también podría alterar el enfrentamiento de fútbol americano universitario del sábado entre los rivales Georgia y Alabama, un partido al que el presidente Donald Trump planeaba asistir.

En Gulf Shores, una comunidad de Alabama que insta a la evacuación voluntaria, la residente Maranie Adams reunió agua y otros suministros mientras su familia trasladaba sus pertenencias, incluido el motor de un jacuzzi, a un lugar más alto. Su familia planeaba aguantar la tormenta en casa, a unos 800 metros de la costa, refugiada en el interior junto con su grupo de gallinas.

“Tenemos que conseguir jaulas para meterlas en la casa y que no se las lleve el viento”, dijo Adams. “Va a haber mucho ruido”.

La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, declaró estado de emergencia en 40 condados, mientras que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, lo hizo en 25 condados de las regiones del Panhandle y Big Bend. El estado también planeaba desplegar un equipo de búsqueda y rescate urbano con sede en Miami.

En Pensacola, las empresas eléctricas estaban posicionando cuadrillas de antemano para reparar rápidamente cualquier corte de energía. Las autoridades de la ciudad proporcionaron arena para que los residentes llenaran sacos y protegieran sus casas de las inundaciones. Y el alcalde D.C. Reeves pidió a la gente que revisara a sus vecinos mayores y a otras personas que pudieran necesitar ayuda.

“Obviamente, no hay necesidad de entrar en pánico por ahora”, dijo Reeves en una conferencia de prensa. “Se trata realmente de prepararse”.