Con una gran botella rociadora con bomba y un cepillo pequeño y resistente, Caitlin Abrams se detuvo frente a dos tumbas marcadamente contrastantes en un modesto cementerio en el oeste de Vermont. Unos cielos nublados y bajos se cernían sobre una colina cercana revestida con los colores plenos del otoño.
Una mujer de Vermont limpia la suciedad de las tumbas e investiga quiénes están enterrados allí
Caitlin Abrams ha ganado atención por sus vídeos limpiando lápidas de los siglos XVIII y XIX en cementerios de Vermont. Utiliza un cepillo y un pulverizador para revelar la belleza que se encuentra bajo la suciedad y el musgo.

El año pasado, Abrams había limpiado minuciosamente la lápida de Mary Bailey, quien murió en 1852 a la temprana edad de 21 años. La piedra de mármol blanco, que aún se conservaba impecable, contrastaba con la tumba contigua, la de su hermana Eliza, la cual estaba cubierta de mugre y musgo acumulados a lo largo de las décadas.
Trabajando con movimientos rápidos y suaves, Abrams usó su cepillo y su rociador para retirar la suciedad que ocultaba los detalles florales de la tumba de Eliza antes de pasar a la siguiente.
"A veces se nota una diferencia enseguida", comentó. "Otras veces, es un mes después cuando regresas y piensas: ¡Oh, por Dios, es hermosa!".
Abrams es una de las tantas creadoras de contenido en las redes sociales que han triunfado al publicar videos en los que limpian tumbas. Este tipo de contenido puede atraer a grandes audiencias, a menudo compuestas por personas que buscan videos de limpieza o contenidos con sonidos repetitivos y sutiles conocidos por su efecto relajante.

La limpieza de tumbas ganó popularidad durante la pandemia
La tendencia cobró especial fuerza durante la pandemia de COVID-19, mientras la gente buscaba pasatiempos seguros y conectaba en torno a la muerte en plena crisis sanitaria. Sin embargo, esto también ha generado críticas; a algunas personas les preocupa que los desconocidos busquen lucrarse con los cementerios sin notificar a los descendientes y corran el riesgo de dañar los sitios.
Aun así, Abrams no se centra únicamente en el proceso de limpieza. En sus videos, mientras filma cómo se elimina el musgo y la acumulación de suciedad, investiga y comparte los detalles que ha descubierto sobre las vidas de esas personas. Su contenido se concentra en lápidas de los siglos XVIII y XIX ubicadas en cementerios remotos pero pintorescos de Vermont, y sus seguidores se sienten atraídos por sus profundas inmersiones en el pasado que también abordan la naturaleza oscura de la muerte y los espíritus.
"Dejo que ellas me elijan", señaló Abrams al referirse a cómo selecciona qué tumbas limpiar. "Me siento atraída por ellas, las miro un poco y veo qué siento".
A Abrams le gusta enfocarse en las historias de mujeres jóvenes y niños, destacando la conexión que siente como madre de dos hijos en un mundo donde las historias de los hombres suelen tener mayor protagonismo.
Sin embargo, investigar a los difuntos lleva tiempo. Requiere que Abrams cruce datos de actas de nacimiento, matrimonio y defunción, así como recortes de periódicos.
"Es como el periodismo, pero para personas muertas", bromeó.
La cantidad de historias en los cementerios de Estados Unidos parece interminable
Aunque no existe una agencia central que cuente cuántos cementerios hay en EEUU, el experto en visualización de datos Joshua Stevens intentó mapear más de 144,000 cementerios y camposantos de todo el país, muchos de los cuales no solo necesitan una buena limpieza, sino también labores de restauración y preservación.
El interés en línea por el trabajo que implica el mantenimiento de los cementerios es alentador, pero puede ser un arma de doble filo, advirtió Jon Appell, profesional en la restauración de monumentos y lápidas y director ejecutivo de Atlas Preservation.
"No es una regla general, pero sin duda hay un número significativo de personas por ahí que da la impresión de que solo buscan la fama", afirmó.
Sin la capacitación adecuada, las lápidas pueden sufrir daños al ser cepilladas agresivamente o pueden desmoronarse si se manipulan de forma muy brusca, explicó. En 2021, una genealogista aficionada admitió que había fregado alrededor de 200 lápidas en un cementerio de Maryland de una manera que las dejó dañadas.
Los talleres orientados a las labores de limpieza voluntaria son una forma de adquirir esta habilidad antes de aventurarse en el cementerio local. En 2016, cientos de voluntarios en Luisiana colaboraron para restaurar un cementerio que databa de la época de la Guerra de Secesión.
"La limpieza es solo un aspecto de un tema mucho más amplio", apuntó Appell, señalando la necesidad de preservar también los monumentos y estructuras dentro de los cementerios históricos.
En algunas culturas, limpiar tumbas es un ritual habitual
Abrams coincidió en que llevar a cabo una limpieza adecuada y contar con el permiso de los cementerios son aspectos fundamentales antes de proponerse limpiar una tumba.
Cepillar las lápidas es un ritual habitual en ciertas culturas, como en México, donde familias enteras limpian y decoran las tumbas, cubriéndolas con flores de cempasúchil de color naranja para el Día de Muertos. La festividad comienza el 31 de octubre para recordar a quienes fallecieron en accidentes; continúa el 1 de noviembre en honor a los que murieron durante la infancia, y sigue el 2 de noviembre para aquellos que fallecieron siendo adultos.
En Estados Unidos, los cementerios figuraron entre los primeros parques públicos del país donde las comunidades podían reunirse, recordó Abrams. Sin embargo, con los años, ese sentimiento se ha ido perdiendo en EEUU. Su deseo es que su trabajo ayude a disipar el miedo que rodea a los cementerios.
"Me gusta la idea de concebir el cementerio como un lugar donde la gente puede venir, estar y coexistir con quienes nos precedieron", concluyó.








